La ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, señaló hoy la existencia de "fuerzas de resistencia" en las plazas financieras de Nueva York y Londres frente a la voluntad de establecer una regulación internacional en la cumbre del G20.
Lagarde señaló, en una conferencia de prensa, que en los preparativos de la cumbre de esta semana en Estados Unidos "se siente" que "un cierto número de plazas (financieras) están en competencia", una situación que "es particularmente cierta" para Wall Street y la City de Londres.
Insistió en que "esta reunión es un verdadero desafío" porque con el inicio de la recuperación económica en algunos países, existe el riesgo de que se olviden los "efectos desastrosos" de la crisis y "muchos" quieran volver a las prácticas anteriores que la causaron.
Pero interrogada sobre la amenaza de Nicolas Sarkozy, de abandonar la reunión si no se producen los avances esperados, se mostró confiada y recordó que en la anterior cumbre del G20 de abril en Londres la voluntad del presidente francés había tenido efectos sobre las decisiones para los paraísos fiscales.
"Eso quiere decir que la política puede cambiar las cosas", y que en Pittsburg "podemos cambiar las cosas", argumentó.
La ministra indicó que su país va a utilizar tres indicadores para evaluar el éxito de la cumbre, empezando por el consenso para "limitar" el sistema de primas para los operadores de mercados, un punto en el que admitió que se ha abandonado el objetivo de fijar remuneraciones tope, un sistema que "no es particularmente efectivo".
No obstante, precisó que "seremos inflexibles" sobre ciertos elementos para regular esas primas.
Lagarde señaló, en una conferencia de prensa, que en los preparativos de la cumbre de esta semana en Estados Unidos "se siente" que "un cierto número de plazas (financieras) están en competencia", una situación que "es particularmente cierta" para Wall Street y la City de Londres.
Insistió en que "esta reunión es un verdadero desafío" porque con el inicio de la recuperación económica en algunos países, existe el riesgo de que se olviden los "efectos desastrosos" de la crisis y "muchos" quieran volver a las prácticas anteriores que la causaron.
Pero interrogada sobre la amenaza de Nicolas Sarkozy, de abandonar la reunión si no se producen los avances esperados, se mostró confiada y recordó que en la anterior cumbre del G20 de abril en Londres la voluntad del presidente francés había tenido efectos sobre las decisiones para los paraísos fiscales.
"Eso quiere decir que la política puede cambiar las cosas", y que en Pittsburg "podemos cambiar las cosas", argumentó.
La ministra indicó que su país va a utilizar tres indicadores para evaluar el éxito de la cumbre, empezando por el consenso para "limitar" el sistema de primas para los operadores de mercados, un punto en el que admitió que se ha abandonado el objetivo de fijar remuneraciones tope, un sistema que "no es particularmente efectivo".
No obstante, precisó que "seremos inflexibles" sobre ciertos elementos para regular esas primas.
Fuente: Diario Financiero, EFE.
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La economía de mercado, muchas veces ha traído efectos nocivos al tener una nula regulación. Estos efectos son principalmente los aires de codicia que van invadiendo los mercados, lo que genera conductas poco fiables, conductas irracionales y muy negativas no solo para un solo mercado, sino que eso comienza con el tiempo a afectar a la economía global, tal como ocurrió con la pasada crisis.
Es así, como concuerdo con la postura de la ministra francesa, ya que no hay que dejar todo en manos de la libre competencia, y comenzar a pasar por alto situaciones que luego pueden ser fatales. No es posible a mi parecer que no se tomen medidas tras una crisis, eso indica que no se aprendió nada de la negra etapa económica vivida recientemente. Al parecer, los individuos no son tan racionales, como lo indica la teoría financiera.
En resumen, creo que si bien la economía de mercado tiene sus beneficios, también tiene sus defectos; por lo sería muy bueno incorporar una regulación para evitar situaciones pasadas, y en definitiva aplicar la enseñanza de los errores pasados.
El comportamiento de algunas plazas financieras, de sostener una resistencia con respecto a la regulación del mercado financiero parece más bien errático, ya que por un lado no manifiesta aprendizaje después de un año del septiembre negro que golpeó fuertemente las plazas financieras en todo el globo; con la quiebra de uno de los bancos más prestigiosos del mundo, y las consiguientes operaciones de alto riesgo que dieron origen a la bancarrota y que aún siguen realizándose, sin que existan normas que lo impidan y por otro lado no asimila las consecuencias de los últimos escándalos financieros que han repercutidos a nivel global (Enron, World Com., Vivendi, EuroDisney, Global Crossing y Alhold entre otros), en éste ultimo tiempo. En consecuencia, la pregunta que deben rescatar los países y el mercado financiero radica fundamentalmente, en cómo establecer un orden en la regulación de los mercados financieros a nivel internacional ya que los expertos coinciden y descartan casi en su totalidad la posibilidad de autorregulación de este mercado. Así, dentro de las medidas para corregir las regulaciones del mercado financiero, es necesario por un lado regular fuertemente los sistemas de primas de los operadores del mercado y por otro lado frenar los paraísos fiscales y las burbujas de activos, con el propósito de crear un nuevo marco para la “innovación” financiera.
En noviembre del 2008, la cumbre G-20, la cual busca soluciones a la crisis financiera internacional, concluyó con el compromiso de los participantes de reformar y fortalecer los mercados financieros, pero con la advertencia de que la responsabilidad es de cada país y que hay que evitar, por contraproducente, la regulación excesiva. Posición que me parece razonable y viable a diferencia de establecer una regulación financiera internacional, que afectaría de manera negativa el crecimiento económico mundial y aumentaría la contracción de flujos de capital.
Por ejemplo, por regulaciones y presiones políticas se indujo al sector financiero hipotecario a prestar irresponsablemente a usuarios que no tenían capacidad da pago.
Entonces, creo que una solución óptima sobre cómo solucionar la crisis financiera y evitarla a futuro, no existe, ya que siempre van a existir los agentes económicos que conviven con su avaricia y codicia. Como conclusión creo que se debe reformar y fortalecer los mercados financieros con regulaciones a nivel nacional, según la liquidez que tenga cada país.
Desde que comenzó la crisis, se ha culpado como causantes de su inicio a dos factores, que podríamos decir que son relacionados: la falta de regulación de los mercados financieros y el mal uso que han hecho de ella los administradores financieros.
Que los mercados financieros tengan una regulación baja, no fue una decisión tomada al azar. Con la instauración del libre mercado en la economía global, se necesitó, para que esta pudiera trabajar generando los mayores beneficios, que las trabas en los flujos financieros globales tuvieran las menores dificultades posibles en sus movimientos, con la intención de que fuera el propio mercado el que distribuyera los dineros de la manera más eficiente. En otras palabras, la tarea estaba encomendada a las fuerzas de la oferta y la demanda.
En términos generales el modelo es muy eficiente, pero fue esta misma baja regulación la que no permitió tomar las medidas a tiempo, cuando los volúmenes de dinero transados en los mercados eran muy inferiores. A esto sumado la inteligencia y codicia de algunos administradores financieros, que al ver los puntos débiles del sistema, planearon la forma de aprovecharse de ellos en búsqueda del beneficio personal.
En conclusión, el modelo debería continuar, pero con las modificaciones necesarias para poder actuar con antelación a las posibles crisis venideras y no permitir su uso indebido.
Producto de la globalización que comenzamos a vivir hace algún tiempo, uno de los factores que mas han sido influenciando por este concepto, es la libre competencia y el desarrollo de los mercados, no debemos negar que a traído mucho beneficios y resultados positivos para un sin número de países, pero debemos acotar además que la nula regulación que esta tiene, ha conseguido graves consecuencias, trayendo consigo ondas expansivas, saliendo todos de alguna u otra forma afectados. Creo además que debe existir una regulación efectiva, no es posible que después de una época oscura que se vivió a nivel mundial, no se saque algo positivo de lo ocurrido. Es por esto que concuerdo con La Ministra, que deben tomase medidas, y no dejar todo en manos de los movimientos del mercado.
Me parece una buena opción que el G20 baraje la posibilidad de nuevas regulaciones financieras, ya que ante la existencia de ciertos vacios financieros siempre existirá la posibilidad de que esto se repita nuevamente.
Como personas racionales y consientes de esto, lamentablemente no queda otra opción para salir adelante, ya que sabemos que siempre existirán fuerzas camufladas que se aprovechan e impiden un correcto funcionamiento de los mercados financieros.
Demás está decir que la autorregulación es un concepto que solo encaja con ciertas industrias, y en este caso, creo que nunca encajará.
Se ha visto durante los últimos dos años la gran crisis financiera que se generó a nivel internacional, más allá de ésta, la gran crisis social y económica que se produjo tanto en países del primer mundo como en toda América Latina, además, sobretodo en aquellos países que viven en gran parte gracias a las exportaciones de commodities. Por lo mismo, es importante que las grandes potencias mundiales lleguen a acuerdo respecto a las regulaciones faltantes en el mercado financiero, considerando que la falta de compromiso, sobretodo de Wall Street no es buena, ya que en Estados Unidos fue donde se generó toda esta crisis y donde recién el segundo semestre del año 2009 se están viendo mejoras en las economías a nivel mundial. Por lo mismo, es importante que se lleguen a acuerdos para regularizar el sistema de primas, y otros problemas como los paraísos fiscales, no solamente debe existir el compromiso de Francia en esta materia sino que de todos los países que componen el G-20, por lo que espero que la observación hecha por la Ministra de Finanzas de Francia Christine Lagarde valga la pena y ponga como principal tema la regulación en los puntos que se plantean.
Es de esperar que no se les olvide cuáles fueron las acciones que llevaron a que, por ejemplo, uno de los bancos financieros de mayor prestigio y tiempo ( 158 años) en el mercado, como lo era Lehman Brothers cayera indiscutiblemente frente a esta gran crisis que se dice es la peor después de la Segunda Guerra Mundial.
Por lo mismo, debe existir un profundo compromiso de parte del G-20 para mejorar, regular y estar en constante observación de lo que sucede en el mercado financiero internacional y que no vuelvan a suceder este tipo de problemas, que producto de la globalización, ningún país quedó exento.
Primero que todo, es necesario destacar la importancia que se le esta dando a los países del G-20, ya que como bien sabemos antes las decisiones importantes para el mundo eran tomadas por unos pocos (G-8: EE.UU, Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Rusia), y es importante decir que todos ellos cargan con la responsabilidad de no haber detectado la burbuja de la crisis inmobiliaria y con su incapacidad para regular los excesos del mercado financiero.
Por otro lado, y con respecto a los dichos de la Ministra de Finanzas de Francia, concuerdo totalmente que es necesario adoptar medidas que regulen los mercados financieros mundiales, con el fin de que no se vuelvan a repetir hechos como los que causaron la actual crisis económica mundial. Por lo tanto, debe existir un compromiso por parte de los países para un aumento de la regulación, fortalecimiento de una supervisión preventiva, la mejora de la gestión de riesgos, el fortalecimiento de la transparencia, la promoción de la integridad del mercado, el establecimiento de colegios de supervisores, y el fortalecimiento de la cooperación internacional, entre muchas otras medidas que volverán a asegurar un mercado financiero sólido y responsable.
La cumbre del G-20 que reúne a los países mas industrializados y emergentes de todo el mundo, decidieron convertirse en el árbitro que dirija la economía internacional y trabajar juntos en la construcción de una recuperación duradera y en la eliminación de todas las debilidades que condujeron a esta crisis, y de esta manera impulsar las reformas financieras necesarias para afrontar las consecuencias producidas por ella.
Sin embargo la ministra francesa Christine Lagarde señala con justa razón que aún existe competencia y resistencia respecto a las regulaciones en ciertas plazas financieras, como lo son Wall Street y Londres. Sin duda es un escenario erróneo, porque como es sabida una de las principales causas de la crisis Subprime fue la poca regulación de los mercados en operaciones riesgosas.
Entonces, después de lo vivido, es pertinente generar aprendizaje y por ende no volver a cometer los errores del pasado, para ello es de vital importancia que los grandes líderes adopten “duras” regulaciones financieras para impedir que una crisis como la actual vuelva a repetirse, y los que abusen del sistema asuman su responsabilidad.
Una de las últimas declaraciones de Obama, y que nos deja entre ver una señal de calma y optimismo, es que el objetivo de la última cumbre era precisamente preparar el terreno para una “prosperidad a largo plazo”, situación que se llevará a cabo únicamente con la participación y colaboración transparente en el mercado de derivados.
Sin lugar a duda, la poca o nula regulación, se relaciona directamente con la existencia de problemas. El claro ejemplo es la actual crisis, que poco a poco se logra salir adelante, teniendo ya mejores expectativas en la reactivación de algunas economías. Esta situación de recesión se vivió en todo el mundo, con caídas de importantes empresas, por lo que podemos decir con certeza los malos resultados que proporciona la falta de regulación. Por lo tanto, estoy completamente de acuerdo con la Ministra Lagarde, así como cientos de personas más. El objetivo de todos los países, por ahora es salir de la crisis, y por supuesto no volver a caer en lo mismo. Sin embargo, me desconcierta la actitud de Wall Street y la City de Londres, resistiéndose a las regulaciones, siendo que es necesario y fundamental para la tranquilidad y confianza de todos.
Indiscutiblemente se deben tomar medidas de regulación en los mercados, y el G-20 debe estar comprometido al cumplimiento de cada una de ellas.
Luego de esta gran crisis vivida a nivel mundial, y que ahora poco a poco comienza a disiparse, es necesario analizar los factores importantes que dieron paso a esta situación, para que de esta forma se comience a regular con mayor cuidado el sistema financiero de los países, principalmente aquellos que sustentan la economía mundial.
Por otra parte, para comenzar un proceso de reactivación mundial, no solo se deben tomar en cuenta las políticas necesarias de ser implementadas, sino que también cuales de las ya existentes no representan una ayuda para las economías.
Es por ello que creo necesario la participación de esta cumbre por parte de los países que la componen, dado que representan alrededor del 90% del PIB mundial y que sin duda todo movimiento a nivel político, económico o financiero que sea dado en estas naciones, tiene sus repercusiones sobre los más pequeños.
La cumbre del G-20 fija las bases para un nuevo orden económico mundial, con el fin de evitar otra crisis como la que hace un año hundió en la recesión a las mayores economías del planeta.
Me parece lo mas optimo que países como Estados Unidos, China y Brasil, entre otros se pongan en marcha para tratar de arreglar los inconvenientes provocados por la crisis y los malos manejos que la indujeron.
El comportamiento de algunas plazas financieras como Wall Street y Londres me parece totalmente una aberración, por oponer resistencia frente a la voluntad de establecer una regulación internacional, es un claro signo de que no se aprendió nada de los errores ocurridos en el pasado.
Estoy en total acuerdo con la ministra Lagarde, ya que se hace fundamental tomar medidas que regulen los mercados financieros mundiales.
Concuerdo plenamente con la postura de la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, con respecto a que la política puede cambiar las cosas. Es muy importante que reconozca la existencia latente de la posibilidad, (riesgo), que pueda incurrir nuevamente en prácticas que influyeron en la crisis, provocando los efectos que ya conocemos, y se trabaje conjuntamente para evitar que esto no suceda.
Entre los puntos previstos dentro de las nuevas regulaciones, está la capitalización de los bancos, la reforma de las bonificaciones otorgadas a nivel gerencial, y una supervisión más estricta de los fondos de inversión libre. Medidas que directamente incorporan a todos los participantes, y poseen estrecha relación con los pasos a seguir durante la recuperación, garantizando así la estabilidad en el sistema financiero.
Me parece trascendental que sean inflexibles al momento de controlar que se cumplan las regulaciones, (primas), ya que es la única forma de disminuir la posibilidad de que vuelvan a incurrir en prácticas que afectan el sistema financiero. Por otro lado, fueron alentadoras las primeras opiniones frente a la cumbre del G20 en Pittsburgh, donde el ministro de Finanzas alemán, Peer Steinbrück señaló que hubo avances en relación a la regulación de los mercados financieros, y también se llegó a un acuerdo histórico para reformar el sistema financiero mundial, a fin de promover la responsabilidad y evitar el abuso.
Es desconcertante que, pese a la gravedad de la crisis en la cual nos encontramos y los efectos negativos que ha provocado, exista rechazo por parte de algunos sectores, a la regulación del mercado financiero. Con ello, entonces, se concluye que la racionalidad de los individuos, base de los supuestos que rigen a los modelos económicos, no está presente a la hora de buscar soluciones para lograr el bienestar general.
Es evidente que, a la luz de los hechos que propiciaron el surgimiento de la crisis económica del año 2008, se adopten medidas que brinden, al menos, una cierta estabilidad y tranquilidad en el ambiente económico global. Una mejor regulación del mercado financiero, puede evitar actos que impliquen beneficios para grupos económicos minoritarios. Es importante señalar, que tales actos, pueden causar la quiebra de alguna empresa en particular, o bien, en crisis financieras generales.
Si los actores que conforman el mercado financiero, se consideran personas racionales y responsables, deberían estar de acuerdo con la instauración de sistemas regulatorios que impliquen transparencia a las operaciones financieras y económicas en general.
Es de vital importancia que el Grupo de los 20 (G-20) pueda establecer fórmulas y parámetros para resolver los desequilibrios económicos, ya que para muchos, éstos son los responsables de la actual crisis financiera. Con este acuerdo lo que se pretende es proteger el empleo y el crecimiento, y conseguir que las grandes economías que son las grandes exportadoras puedan consumir más y, a la vez, aquellas que poseen deudas logren incrementar el ahorro.
La idea parece adecuada, sin embargo existe duda de que en la práctica los países que han alcanzado importantes crecimientos en sus respectivas economías se predispongan a colaborar. Comparto con la Ministra de finanzas francesa, Christine Lagarde, en que frente a las señales de recuperación, los países olvidan con facilidad lo ocurrido en materia de crisis y, por tanto, no consiguen adquirir los aprendizajes necesarios para evitar un nuevo escenario ocasionado por los mismos errores.
La crisis financiera que azotó a la economía mundial produjo aumentos en los precios de las materias primas y una alta inflación, que tuvo como consecuencia una elevada tasa de desempleo. Las consecuencias de la crisis fueron desarrolladas por la capacidad de las grandes empresas al endeudamiento sin la solvencia necesaria para efectuar sus pagos, por ende, las firmas debieron manejar la crisis financiera con despidos y elevados precios en sus productos.
Las regulaciones al mercado financiero pueden catalogarse como medidas proteccionistas, pero son necesarias para la eliminación de acciones poco éticas que resurjan la crisis. La solución es el control de las empresas, a un nivel nacional, a su capacidad de pago y liquidez para que los entes reguladores estén atentos a prácticas que sobrepasen la rentabilidad de dicha firma.
Concuerdo plenamente con el comentario de algunos de mis compañeros, donde dicen que efectuar un marco regulatorio para estas plazas financieras es una medida que afectaría de forma positiva a la economía, ya que así también se procuraría tener un menor grado de riesgo frente a las eventuales decisiones que se tomen.
Es verdad que no seria fácil la totalidad de la regulación, la puesta en marcha de la libre competencia es un sistema que ah traído grandes beneficios a los individuos y agentes financieros, muchas veces elevando el grado de riesgo. No hay que dejar de mencionar que estas situaciones han sido muchas veces las que dejan paso a la codicia y ambición por parte de algunos que se aprovechan de la situación y generan desconfianza, además de lo que ya sabemos y lo hemos vivido recientemente, una crisis que afectó prácticamente a todo el mundo.
Los nefastos hechos acaecidos tras la crisis financiera subprime, deberían dejar como consecuencia en el mundo, no tan solo economías resentidas y golpeadas, sino que debería también generar un sentido aprendizaje en ellas, consistente en mejorar efectivamente el tema de la regulación de los mercados financieros.
Por esta razón, en la última cumbre del G20 se acordó empezar a gestionar iniciativas referidas al asunto, en una clara postura por dar atajo a las malas prácticas llevadas a cabo por algunos agentes económicos, que ante cualquier cosa, piensan primero en su beneficio personal, gatillando así situaciones fraudulentas e irregulares que llevan al sistema al punto del colapso, tal como ocurrió en EEUU.
En este sentido, lo más lógico es generar aprendizaje ante lo vivido, y asimilar causas y consecuencias, para que de este modo, evitemos caer nuevamente en antiguos errores. Bajo esta premisa, una regularización internacional a las plazas financieras vendría a poner un justo orden sobre la materia.
Si existen mercados reticentes a que esto ocurra, como Wall Street y el City de Londres, es señal que empaña el espíritu cooperador de la iniciativa tomada por el G20 ante el tema. Sólo resta esperar que la actitud de ambas potencias cambie, en pos de un mundo con economías más transparentes, evitando en lo posible volver a pasar por una crisis tan aguda como la reciente, aunque sea a punta de legislaciones.
Creo que es necesario para la economía mundial algún tipo de regulación para el mercado.
Estoy de acuerdo con la ministra Francesa, aunque es claro que algunos países no quieran adherirse a esta iniciativa porque ellos pretenden aprovechar la actual situación para "hacer crecer la economía".
La idea de la vida en general es aprender de los errores, si en la economía no se aplica esta política podemos encontrarnos en nuevas crisis y enfrentando escenarios de recesión mundial.
Para Estados Unidos se espera una nueva recesión el próximo año, muchos de los líderes políticos y económicos lo han reconocido y la esperan para el primer semestre, ¿será que menos regulaciones permitan salir pronto de esa recesión?, ¿Si no se esperara este escenario, apoyarían las regulaciones?, lo dejo para pensar….
Si bien, varios países han dado claras señales de recuperación, los países grandes (G20) no pueden darse el lujo de pensar que todo ha pasado, y ese es un tema que al parecer Francia lo tiene claro.
Es claro que toda esta crisis fue el resultado de la escasa regulación, lo que como vimos, fue un arma de doble filo. Aunque parezca raro, que Wall Street y Londres se resistan a que exista una regulación global,; no lo es del todo, ya que el hecho de que no este regulado le da mayor libertades, y es posible que la crisis lo vean como solo una casualidad o por el efecto cíclico natural de la economía.
Lo cierto es que los grandes problemas económicos del último tiempo son a causa de la falta de una regulación, por lo que se torna realmente necesaria para generar un bien común para evitar volver a cometer los errores del pasado.
A decir verdad es la mejor opción que haya libre competencia, y que las empresas sean reguladas de forma que no vuelva a pasar una crisis como esta, ya que desata consecuencias nefastas para los países y las personas en sí.
Por otro lado se encuentran los administradores que se han teñido muy mal para acaparar más mercado del que tienen, obteniendo información privilegiada lo cual hace que la competencia sea irregular para todos. Por eso el hecho de recibir esta buena noticia de tener un plan regulador para el mercado financiero es una gran propuesta que espero que se concrete en el menor plazo posible.
Por último destacar al grupo de países G20 por tratar estos asuntos delicadamente y con mucho cuidado ya que sirven tanto para ellos que la conforman como también para las demás naciones que sufren con mayor severidad las crisis, y así que no volvamos a pasar por otra en el futuro.
Sin duda que lo importante de esta noticia radica en no olvidar el origen de la crisis que en la actualidad se está estabilizando, algunas de esas causas fueron provocadas por el exceso de confianza de los bancos de inversiones, ya que estos no controlaron sus créditos y respaldaron instrumentos financieros que tenían mucho riesgo y una capacidad de pago muy difusa.
Es por ello que resulta relevante buscar la forma de regular el mercado bursátil y un buen mecanismo es a través de la regulación de las primas obtenidas por los operadores financiaros y las restricciones a los bancos de inversiones, esto con el objeto de disminuir la sobre valorización de los precios de las acciones y la especulación bursátil.
Pero para poder regularizar este tipo de entidades (bancos, operadores financieros, mercados bursátiles, etc), se requiere de voluntades políticas –las que por cierto se ven afectadas por intereses económicos y financieros- pues un gran número de políticos ejercen dobles cargos (políticos-inversionistas), razón por la cual su postura se ve sesgada por los intereses que tienen y de esta forma siguen acumulando dinero en base a la especulación.
En resumen se busca igualar la competencia económica-financiera bajo estándares internacionales con características similares en cuanto al funcionamiento de las bolsas bursátiles y los bancos de inversiones, para que de esta forma se busque evitar una nueva crisis mundial.
La Historia, además de darnos un conocimiento de como sucedieron las cosas, nos permite ver errores de hechos pasados para poder estudiarlos, y aprender de esas equivocaciones para no “volver a tropezar con la misma piedra”. Es por este motivo que encuentro, de cierta manera, ilógico el comportamiento de resistencia por parte de estas plazas financieras, ante una regulación internacional. Sin duda, da para pensar que hay intereses que podrían verse tocados con esta regulación.
Creo que ante la crisis, es necesario esta regulación, más en este mundo globalizado, donde la economía de una país puede tener consecuencias catastróficas en otros países, y cuando vemos que existen mega empresas transnacionales que siguen creciendo, llegando a más países y adueñándose de otras empresas más pequeñas. Sin embargo, estas normativas no deben afectar la libre competencia, y también debemos recordar que un mercado muy regularizado presenta menores riesgos y, por ende, menores rentabilidades.
No dejando el tema central de lado, tuve la oportunidad de ver el documental “The Obama Deception” donde se menciona que Wall Street tiene tal poder en Estados Unidos que el presidente Obama seria manipulado por dicha institución. Se detallan muchos argumentos que avalan esta afirmación, que seria interesante que pudieran ver. Esto me lleva a pensar que, por lo menos Wall Street, pudo haberse beneficiado o no afectado en la crisis. Debe existir algún interés que se ve en riesgo ante esta regulación, lo cual lleva a estas plazas financieras a tener este rechazo.
No se puede dejar en manos de la libre competencia plazas financieras tan importantes como son la de Londres y Nueva York después de todas las consecuencias económicas observables a nivel mundial posterior a esta gran crisis. Concuerdo con la ministra francesa y se debe intervenir para evitar efectos desastrosos que pueden continuar afectando al mercado financiero.
Además, si hacemos un análisis hacia el pasado, la libre competencia trajo beneficios, sin embargo, con una mayor regulación de los mercados financieros o una mejor administración en estos mismos se podría haber evitado el origen de esta gran crisis. Por lo tanto, debemos aprender de experiencias pasadas y estar más cautos en las decisiones del futuro en los movimientos del mercado sobretodo en periodos de reactivación, para una mayor tranquilidad y estabilidad de los países.
No solo debieran regularse los aspectos financieros. Cuando existe el ánimo de cooperación entre países, con mayor razón aún si estos son los más importantes del mundo, debieran incluirse además de la regulación financiera de los mercados, aspectos políticos y sociales. Si se concibe a la integración y la cooperación como el mecanismo más eficiente que los países pueden adoptar con el objeto de conseguir fines específicos, las discusiones no debieran obviar ni vetar temas tan importantes y que han sido causantes de graves crisis a lo largo de la historia.
Por otro lado, también los candidatos presidenciales chilenos, a excepción de uno, entienden que debiese existir una entidad (el estado, análogamente una organización supranacional para las discusiones internacionales) encargada de temas económicos y financieros que controle, regule y fiscalice a los distintos agentes y no dejarlo todo a las fuerzas del mercado, y que dicha entidad tenga un rol muy activo.
Es cierto, si todos los países del mundo afectados directa o indirectamente por la crisis tuvieran el pensamiento de la ministra francesa de finanzas, Christine Lagarde comenzaría a verse un cambio en la regulación del sistema financiero mundial. Ante las declaraciones emitidas por la ministra es un desafío para los países del G-20 que adopten una puesta en común, ante importantes decisiones que pueden ser claves para la reactivación de la economía para los países más afectados, ya que un número importante de éstos se ha visto un repunte que hace temer que puedan caer en los mismos errores adoptando ciertas prácticas que condujeron el desarrollo de la crisis. Es por ello, que para que esto no ocurra se tomen medidas por lo que hace referencia Lagarde, que es sumamente necesario que en esta reunión de países se logre establecer un marco regulatorio internacional.
Por otro lado, es importante mencionar que Francia va a utilizar tres indicadores para evaluar el éxito de la cumbre, empezando por el consenso para "limitar" el sistema de primas para los operadores de mercados, el segundo indicador es la cuestión de los paraísos fiscales, para los que Francia espera que se acuerde la fijación de "sanciones", así como "un calendario" para su aplicación tanto a los territorios que no cooperan en el intercambio de informaciones como a los agentes económicos que operan allí y finalmente, el tercero es la armonización de la reglamentación contable de las entidades financieras, en particular los requerimientos de fondos propios para los bancos, cuestión que "es consustancial a la situación de riesgo". Pienso que fijar estos puntos para una posterior evaluación de la cumbre, es un ejemplo a seguir ya que es muy acertado pensar objetivamente en los resultados anticipados de ésta.
Interesante la opinión de la ministra de Francia con respecto a la cumbre que se celebrará en un futuro cercano, por que allí se tomaran decisiones que pueden afectar al mundo global ya que los países que actuarán son desarrollados y por ello muchos países mas pobres dependen de ellos. Si bien es cierto, las decisiones que se tomaran serán con respecto a la crisis que esta por pasar, muchos ya comienzan a temblar por que el riesgo es alto y estos se pueden equivocar, ya que si fuera cierto, se puede volver al caos de la crisis.
Creo que la resistencia a la regulación de las plazas financieras, puede causar efectos nocivos, sobre todo a economías que se encuentran debilitadas por la crisis financiera que aún no concluye del todo, quizás si hubiese existido regulación por parte de algunos países hacia sus economías, no se hubiera tenido una disminución de la actividad económica tan pronunciada, ni tantas empresas en estado de quiebra.
Todos sabemos que la libre competencia es el mejor modelo a seguir por la mayoría de las economías del mundo, pero si no se encuentran regularizadas, aunque sea en un grado mínimo, pueden generan efectos negativos, como competencia desleal, colusión, etc. donde los únicos perjudicados con esta situación son los propios consumidores.
Creo que tanto Wall Street como Londres, se oponen a la regulación por la existencia de interéses de por medio, a mi juicio es una actitud un poco egoísta que no ayuda para nada a reestablecer la confianza del público en general, ni mucho menos a superar la crisis.
Es un hecho que el mundo entero ya está globalmente interconectado hace mucho tiempo, y que las economías de los sectores más lejanos influyen tanto en nuestra nación, como en los países más remotos de la faz de la tierra. Es por eso que las anteriores crisis, de una u otra manera, repercuten sistemáticamente a través de un efecto dominó a todos los mercados financieros.
Para evitar una futura crisis y con esto un nuevo desequilibrio mundial, las mayores potencias económicas a través de G-20, han dado a conocer su interés en cambiar una serie de modificaciones al sistema económico, y así no vivir un nuevo descenso financiero. Es cierto lo señalado por la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, cuando comenta que ahora, con esta recuperación económica, a muchos países se les va a olvidar lo recién pasado y seguirán con las mismas prácticas que provocaron esta crisis.
Ante esto, pienso que el problema no se cierra con éstas modificaciones, sino que es un tema de cultura de cada país hacia la libre competencia. En cada nación hay administradores financieros que viven en el mundo de la avaricia y la codicia, un mundo que no deja seguir un flujo económico continuo y que provoca estos desequilibrios. Finalmente, concluyo que para revertir esto se deben mejorar todas y cada una de las fiscalías y superintendencias de cada país, para así, bloquear todos aquellos actos ilícitos en beneficio de la población, a quienes afecta principalmente la crisis.
El gran problema de hacer un sistema regulatorio global es que algún país dentro del G-20 se verá perjudicado por alguna medida, especialmente entre economías como la Unión Europea o de Estados Unidos que tienen realidades distintas y tratarán de que las medidas que se adopten beneficien a sus economías, por otro lado no hay que dejar de lado las economías emergentes que también tienen sus restricciones, especialmente China que es la Economía que esta creciendo mas rápido en el mundo y que con Estados Unidos por ejemplo tiene distintas realidades (sociales, monetarias, políticas, etc.), haciendo que sea complicado llegar a un acuerdo regulatorio.
A mi parecer se llegarán a entablar acuerdos para regular los desequilibrios económicos mundiales, pero esto será un proceso lento y primarán las condiciones de los países en mejores condiciones de negociación en desmedro de países pequeños lo cual ampliará la brecha entre países.
El comportamiento de la resistencia a la regulación de los mercados financieros está mal enfocada, ya que con ello se puede mejorar y prevenir, muy importante lo último, porque se puede lograr que no sucedan las cosas que sucedieron hace casi ya un año, donde todo lo que ocurrió en los mercados financieros hizo que colapsaran muchas economías del mundo, como la situación de la quiebra de uno de los bancos más influyentes en el mundo, además con ello se puede proteger la integridad de muchas personas que interactúan con los mercados financieros dando protección a aquellos tenedores de acciones, bonos, entre otros, los cuáles pueden tener la garantía de que lo que compran está bien valorado y es lo que realmente vale.
Mientras que los países de alrededor del mundo continúan con sus esfuerzos para promover la recuperación económica, existe un claro entendimiento de que la coordinación internacional es necesaria tanto para consolidar las finanzas públicas desde que se lleve a cabo la recuperación, como para preparar el camino hacia un modelo de crecimiento global más sostenible, pero existen países que no quieren aprender la lección de la ultima crisis que aun queda consecuencia, ya sea de desempleo problemas con el crecimiento, etc. Otro punto que no puedo entender que las bolsas más golpeadas son las más reticentes a formular cambio en la regulación de los banqueros en sus comisiones, a la fiscalización aun resguardo en las reservas bancarias y aumentar en el sistema financiero internacional de la voz y la representación de los mercados emergentes
Es de esperar que las medidas de regulación en los mercados financieros, lleguen a buen puerto y sean consideradas en la cumbre G20, ya que no seria nada bueno, que luego de haber pasado una crisis tan fuerte como la que se vivió recientemente, se sigan cometiendo las mismas irregularidades en los mercados financieros, las cuales pueden generar nuevas crisis. Ahora bien hay que considerar que la raíz de la crisis parte de la necesidad de las instituciones financieras de rentabilizar mas sus negocios y para ello lamentablemente algunas veces caen en medidas poco sanas generando distorsiones en los mercados; y lo mas trágico de todo esto es que las consecuencias finales la terminan pagando la sociedad con aumento desempleo, dificultad para acceder a créditos, entre otras cosas. Es por eso que toda medida que apunte a regularizar los mercados financieros y que impida de alguna manera las malas prácticas va en beneficio final de la sociedad.
El sistema financiero mostró plenamente su incapacidad para detectar la crisis generada por el excesivo apalancamiento y el incontrolado comercio de derivados y derivados de derivados. Por esta razón, resulta crucial desarrollar mecanismos de control para evitar nuevos colapsos financieros, ya que el equilibrio resultó demasiado precario y termino por tumbar los mercados.
Una de las medidas que se debe tomar con urgencia, es establecer límites a los salarios de los banqueros, y que estos no se vinculen con los resultados a largo plazo que puedan tener los bancos, ya que es evidente que existieron responsabilidades personales que desataron la crisis.
Otra medida es obligar a los bancos a retener una proporción mayor de sus beneficios para fortalecer su capital, y asi disminuir los riesgo de caer en insolvencia.
La cumbre del G20 que se encuentra pronta a realizarse, sin duda será un suceso importante, ya que las decisiones que se tomen en ella pueden tener una directa repercusión en países más chicos como Chile, que dependen mucho de los países del primer mundo.
En esta cumbre los países miembros representan alrededor del 90 por ciento del producto interno bruto mundial, el 80 por ciento del comercio mundial, así como dos tercios de la población del mundo, dado esto ellos se ven en la necesidad y obligación de generar buenas medidas que impidan una nueva crisis, como una regulación más eficaz de los mercados financieros, de tal manera de que los acontecimientos que la provocaron no se vuelvan a repetir.
Por otro lado, es inquietante que algunos rehúsen una mayor regulación, me parece que ante esta situación se están confundiendo los intereses personales con los de la ciudadanía, esperemos que las resoluciones que se den sean óptimas para todos.
Es de conocimiento de todos nosotros cuales fueron los motivos que causaron la crisis y los efectos que esta produjo a nivel mundial. La idea de regularizar y aumentar los controles del sistema financiero internacional me parece una buena opción ya que siempre existe el riesgo de que personas inescrupulosas vuelvan a realizar las mismas acciones que llevaron a la crisis por el solo afán de obtener mayores ganancias.
El hecho de que Wall Street y la City de Londres estén en una posición de resistencia no es una buena señal, ya que como todos sabemos las economías mundiales están conectadas y el hecho de que dos de las más importantes Bolsas de Valores a nivel mundial estén en oposición a la introducción de normas reguladoras, genera desconfianza para el resto de los países con lo que posiblemente se ralentice la recuperación económica de estos.
Está por sabido el desastre que puede dejar un mal manejo del mercado financiero, que en esta ultima ocasión no dejo ningún país indiferente de las consecuencias de la crisis financiera.
Es por esto que se hace necesaria la regulación del mercado financiero para evitar desastres como los que han ocurrido, como lo es la generación de paraísos fiscales. Esta tarea de regularización del mercado financiero tiene que ser tema de discusión en la nueva cumbre del G-20, ya que son este grupo de países los que producen alrededor del 90% del PIB mundial y donde se produjeron las malas practicas que tuvieron efectos desastrosos en la economía mundial.
Coincido con la ministra francesa de Finanzas, ya que la baja regulación de los mercados financieros incidieron enormemente en la crisis económica internacional, es por esto que la voluntad de la cumbre G20 de establecer regulaciones es trascendental, para así poder cubrir los vacíos financieros.
Si bien las expectativas de reactivación económica para algunos países son claras, los problemas generados por la crisis son el reflejo claro de la falta de regulación.
En síntesis, considero importante que los países asuman la responsabilidad de aumentar la regulación, para así evitar ciertas prácticas que condujeron al desarrollo de los errores y utilizarlas de enseñanzas, fortaleciendo el mercado, tornándolo mas responsable y seguro.
Es parte de la condición humana, la búsqueda de mayor riqueza a pesar de no tener lugar donde guardarla; no podemos negar nuestra naturaleza, y olvidar que la actual crisis fue provocada por la codicia de los bancos, que ofrecieron hipotecas sin analizar la condición de pago de las familias a las cuales tentaban con una reducida tasa de interés. Debemos aprender de nuestros errores y es en éste sentido, la necesidad del marco regulatorio que plantea el G20, en beneficio de asegurar las futuras inversiones.
Esperemos que la mayor regulación no signifique menos apoyo a los proyectos emergentes, sino posibilidades de crecimiento.
Comenzar una recuperación económica luego de la crisis es sin duda alguna un factor alentador.
Ahora bien, también nos puede llevar a olvidar los errores cometidos previa crisis y volver a cometerlos.
Crear una regulación internacional habla sin duda, de la gran intención de mejorar la economía, por lo que presentar resistencia a esta medida me parece una acción, poco prudente y desprevenida.
Grande es el rol de la G20 frente a la situación presente y futura, por lo que creo que las fuerzas se deben enfocar en crear un compromiso por parte de los participantes de la Cumbre en donde se establezca un sistema de regulación fuerte, capaz de supervisar todas las instituciones influyentes en el sistema financiero, garantizando de esta manera la transparencia de éste.
Esta situación sin duda es muy importante para la economía, ya que la G-20 está compuesta por los países más industrializados del mundo. Por lo tanto, es fundamental examinar los elementos que causaron la crisis mundial, para así no volver a caer en ésta.
Y que es señalado por la ministra de Finanzas francesa, Christine Lagarde, para no cometer los mismos descuidos.
Efectivamente, esto permitirá que muchos países pertenecientes al grupo no vuelvan a realizar las prácticas anteriores, ya que muchos empiezan a tener más confianza, puesto a la recuperación económica dada en el último tiempo.
Por otro lado, la determinación de aumentar los controles del sistema financiero, provocó que algunos claramente se rehúsen, pero es ahí dónde se debe acentuar y obtener el compromiso total, para que no ocurran abusos. Y así lograr la estabilidad financiera internacional.
El tema de la crisis aun no tiene término, y muchas pueden ser las acusaciones de qué se pudo o no hacer para ser evitada. Por ahora lo único que se puede comenzar a hacer es mejorar los sistemas con fallas, y uno de ellos como se hace mención es la poca regulación que se da en las plazas financieras. El no tratar de apoyar a mejorar la implementación de un nuevo cambio y más aún que se resistan a la regulación a mi parecer es de total egoísmo, es como si de lo malo no se hubiera ganado ni aprendido nada. Si bien el G-20 crea las condiciones para impulsar reformas, éstas no pueden hacer nada si no se llega a un acuerdo entre las partes. La Comisión Europea propone un nuevo sistema europeo de supervisión para prevenir nuevas crisis financieras en el futuro. La medida más polémica es la creación de tres autoridades europeas de supervisión (bancaria, bursátil y de seguros), que tendrán poderes de mediación cuando existan discrepancias entre los reguladores nacionales de los países en los que opera una entidad transfronteriza. A mi parecer es lo más prometedor y factible, ya que en todo ámbito siempre existe un ente regulador, como lo es en un país, que lo regula el Estado ,internacionalmente como lo es la OMC, que supervisa las políticas comerciales y económicas, por lo cual debe existir un organismo en el sistema financiero para evitar irregularidades y caídas como las que ya hemos sido testigos, además se hizo mención por las primas para los operadores de mercado y los paraísos fiscales, que por supuesto empañan la transparencia y el libre mercado.
De existir vacíos financieros estamos propensos a que esta situación se repita.
No existe otra alternativa en vista de que no nunca ha existido la transparencia ni la honradez absoluta mientras exista dinero de por medio lo que seguirá entorpeciendo el normal funcionamiento de la economía.
Lo correcto a mi pareces es establecer nuevas leyes que regulen un poco mas este tipo de situaciones
Las causas que afectaron la crisis económica mundial vivida recientemente, tienen que ser erradica desde raíz y ello incluye principalmente la regularización de estos mercados financieros para así poder evitar efectos como los vividos en los mercados actuales. Pero en esta reunión de la G20, no solo se debe tener presente este tema, también se deben regularizar todos los demás elementos que nos llevaron a una crisis, como la regularización de las inversiones en los paraísos fiscales, entre otros.
Aunque a veces los países han tocado fondo financieramente, hay algunos que jamás aprenden de los errores cometidos, y siguen pensando que el libre mercado sin las regulaciones necesarias seguirá dando los frutos que dio en el pasado.
Yo espero que el presidente de Francia logre acercar a los demás países del G20, para que estos regulen de mejor forma todas las transacciones financieras y así no caigamos nuevamente en los desastres económicos de los cuales algunos países todavía no se han recuperado.
La principal problemática es hacer un sistema que regule a todos los miembros pertenecientes al G-20, ya que de esta forma se verán perjudicados de alguna forma. Especialmente entre naciones de la Unión Europea o bien de Estados Unidos, ya que estas tienen realidades muy distintas y tratarán de que las medidas que se adopten en conjunto, beneficien lo más posible a sus propias economías.
Agregando a lo anterior, Estados Unidos tiene un gran factor a considerar, que es el tema de la crisis que vivió estos últimos años, factor importante a considerar al momento de regular las diferentes plazas financieras.
Como consecuencia de la gran crisis financiera vivida por el mundo entero desde hace un año, han existido innumerables medidas que buscan regularizar la situación económica mundial y que los mercados vuelvan a funcionar con toda normalidad. Para lograr dicha meta el G20 evalúa realizar nuevas regulaciones financieras cuyo principal objetivo es evitar un nuevo quiebre económico global.
Ahora también es de vital importancia que países como Estados Unidos, China y otras potencias mundiales traten de evaluar sus consecuencias post crisis y analicen los malos manejos que realizaron antes y durante la crisis financiera.
Por lo tanto, la regulación financiera no será fácil, ya que dentro de los participantes se encuentran gigantes del mercado financiero mundial como el Wall Street y la City de Londres, donde más allá de un bien común para el planeta entero estas dos potencias del mercado de capitales son competencia que buscan destacar su reactivación y manejo financiero individual.
Observando como esta el orbe hoy en día y más específicamente la economía mundial, se hace sumamente necesario implementar regulaciones en algunos mercados de manera que gracias a evidencia empírica podemos afirmar las consecuencias que puede traer el dejar actuar libremente a las fuerzas del mercado sin la existencias de medidas que controlen el sistema; y los efectos nocivos que puede causar a los individuos, la no regularización, como la actual crisis vivida en estos últimos años, dejando no solo perjuicios de índole económica, sino también de orden social.
Es por eso que en la cumbre del G20 es supremamente importante que se lleguen a acuerdo entre los países involucrados y sobre todo en las plazas financieras de establecer una regulación que permita un mayor resguardo del sistema financiero y de la humanidad en general.
Es sabido en el mundo que el G20 tiene poder, o que de cierta manera influye en el comportamiento económico del mundo. Es importante por ello que se empiecen a establecer regulaciones para que de esta manera no se desate una nueva crisis por el mismo motivo. Es esencial que el G20 tenga claro las regulaciones pertinentes para que así el mundo no se vea perjudicado.
No me atrevería a decir que se está saliendo de una crisis, sino que recién se aprecia optimismo dentro del mercado y señales de mejoramiento, por lo mismo es fundamental “limitar” el sistema de primas para los operadores de mercado.
"La unión hace la fuerza", la G20 formada por países desarrollados según su PIB, países que en teoría debieran saber mucho más sobre estabilidad económica, pero como logramos apreciar durante la crisis lograron sucumbir ante la gran represión. Más allá de todo lo que ha pasado aquella medida que trata de imponer el presidente francés nos da claridad de lo preocupante que es para él y la importancia que tienen las economías, y la regulación que debieran tener los países para evitar nuevamente una caída y no volver a caer en los mismos errores e infracciones que cometieron otras naciones y que tuvieron que pagar caro tanto ellos como los países que dependían de ellas.
Por lo que llegar en acuerdo en esta cumbre para evitar este tipo de cosas y ser inflexibles ante cada medida ayudaría para regular cada prima y la economía de cada país.
Habiendo culminado la cumbre del G20, se puede concluir que dicha instancia permitió un avance significativo en logro de acuerdos entre las naciones.
Dentro de ellos, se destaca el énfasis en asegurar la recuperación de la economía, manteniendo los planes de estímulo fiscal y monetario; además de la preocupación por los altos índices de desempleo que presentan muchas naciones.
Por otro lado, el tema de mayor relevancia es la reforma a la regulación financiera internacional, que busca evitar que vuelva a ocurrir algo similar a la Crisis Subprime. Este último punto llama fuertemente mi atención, debido a que la baja regulación al sistema bancario, la gran competencia que existe en el mercado, y ambición desmedida de algunas entidades económicas, fue lo que originó una crisis que nos afectó a nivel global, teniendo fuertes repercusiones, tanto en las más grandes potencias económicas mundiales, así como en las miles de personas que han perdido sus empleos.
En un mundo en donde es necesario regular todo tipo de cosas es en el cual estamos viviendo, un mundo que cada vez experimenta cambios de todo ámbito, de más esta decir el ámbito financiero, que es uno de los que más sufre cambios drásticos. Es por esto que estoy de acuerdo de que G2o abra la posibilidad de tener nuevas regulaciones financieras, ya que estas regulaciones hacen o mejor dicho posibilitan de que el mercado financiero funcione correctamente y nadie se pueda aprovechar de algo, ya que muchos se aprovechan del mas débil para así poder levantar cabeza.
El comportamiento de resistencia que muestran plazas financieras como Wall Street y Londres, ante la reunión del G20 para instaurar nuevas medidas que vallan en busca de lograr tener un mercado financiero más estable y fuerte, solo crean desconfianza en quienes lo ven dese afuera, por que dejan entrever, que están dispuestos a caer en las mismas artimañas que una y otra vez han hecho que el mercado bursátil se desestabilice.
Ante tal resistencias los países deben ser lo suficientemente maduros y entender que si no se logra estandarizar de cierta forma el mercado bursátil, eliminando anomalías como los paraísos fiscales, que son incentivo a las malas prácticas, muy difícilmente podremos tener un mercado financiero del todo confiable y en el momento menos pensado estaremos enfrentando una nueva crisis financiera.
El mercado financiero ha mostrado en repetidas ocasiones características de un sistema vulnerable y que económicamente
sólo una parte de la población mundial tienen el derecho de “ajustarlo y mejorarlo para conveniencia de la comunidad”, de esta manera se justificarían sus modificaciones. No obstante, que es lo que verdaderamente se desprende de esta actividad, cual es su real finalidad, será acaso buscar el bienestar de la población mundial o será aumentar anhelos de riquezas insaciables satisfaciendo lujos mientras aumenta la cantidad de personas que mueren de hambre en todo el planeta, ¿valen la pena las modificaciones?. No importan las regulaciones ni los cambios de naturaleza económica, “tratar de buscar la estabilidad de un edificio se hace en su base, no en los pisos superiores, más olvidando el porque esta construido”.
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