• Respecto a la inflación, se pronostica que el IPC cerrará el año en -0,8%.
El fin del peor período de la crisis estaría dando paso a una franca recuperación, según se desprende de las más recientes estimaciones del Banco Central.Pese a que el Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre reduce las proyecciones de crecimiento hechas en mayo por el instituto emisor, desde un rango de -0,75% y +0,25% en mayo a -2,0% a -1,5% para 2009, esta vez vaticina que el nivel de actividad aumentará en el semestre actual, con crecimientos trimestrales anualizados superiores a 6%. "La economía chilena ha retomado dinamismo en el semestre en curso", asegura el IPoM, que también advierte que por algunos meses más, la actividad seguirá con variaciones negativas respecto de un año atrás.
57 comentarios:
Si bien, las proyecciones de la economía aseguran que la actividad caerá en lo que queda del 2009, hay claras señales de buenas noticias, me refiero al dinamismo que se pronostica.
Con respecto al dinamismo en el corto plazo que se espera para el próximo año, este tiene sus razones tanto externa como internamente. En el sector internacional, se están comenzando a ver señales de estabilización en la actividad económica. Por otro lado, en el sector nacional se comienza a observar una disminución de la incertidumbre tanto de las empresas como de las personas.
Y si a lo anterior, le sumamos las oportunas y efectivas políticas monetarias y fiscales, ya el panorama comienza a ser mucho más positivo tal como se espera.
Es importante recalcar, que si bien la economía pasa por ciclos económicos, es bueno reconocer la oportuna intervención del Banco Central y del Gobierno que han ayudado a que el proceso de estabilización sea aun más rápido y menos dañino.
Considero que las proyecciones del Banco Central para este año pueden ser muy certeras, ya que el panorama económico mundial no esta tan incierto como hace un año atrás. Sin embargo, la crisis aun está presente, y estimar un crecimiento entre 4,5 y 5,5% para el 2010, es a mi juicio bastante poco razonable, pensando que para el próximo año la inflación proyectada a diciembre es de 2,8%. Para crecer a una tasa superior al 5%, yo creo que por lo mínimo la inflación debe superar el 3%. También, pienso que estas proyecciones hechas por central apuntan a crear una sorpresa inflacionaria, y así contribuir positivamente a la generación de empleo.
Creo que obviamente los resultados entregados por el Banco Central responden a la suma de los factores, ya que para realizar estimaciones económicas -como todos sabemos- se deben analizar indicadores como variación del PIB, demanda interna, precio del cobre y petróleo todo esto en conjunto y NO en forma aislada.
Es por ello, que considero que las proyecciones del central se enmarcan dentro de lo esperable -más aun cuando en reiteradas ocasiones se ha dicho que nuestro país ha salido airoso de la crisis- debido a la buena manera de conllevar la desestabilización de los mercados.
Sin embargo, esta buena forma de enfrentar situaciones difíciles se deben, en gran medida a las políticas del gobierno (empleo, gasto público, fomentos varios) y del Banco Central. Puesto que, todas ellas apuntan de alguna forma ha acelerar el proceso de reactivación de la economía. Ya que, las decisiones de los agentes se entrelazan entonces repercuten de alguna forma en; familias, empresas, estado y comercio exterior.
También es importante señalar que la situación actual de la economía respecto del consumo responde a un patrón de conducta cultural de los individuos, lo cual denota una nueva forma de consumir de los chilenos en general(debido a la crisis). Y esta nueva forma, implica una menor tasa de endeudamiento y priorizar satisfacer necesidades primarias, dejando de lado necesidades creadas o gastos innecesarios.
Lo que a largo plazo hará que –en mi opinión- mejoremos nuestra forma de gastar (consumo-inversión).
Creo que las proyecciones de crecimiento para el 2010 son difíciles de alcanzar pero no imposibles. Me es difícil imaginar que el Banco Central realmente busque una sorpresa inflacionaria, ya que con las proyecciones de inflación anunciadas en el último IPoM, cualquiera podría pensar que en realidad se viene un alza en los niveles de precios y siendo de esta forma, la sorpresa no existiría, pudiendo comenzar un espiral inflacionario. Es un poco enredado pero así son las expectativas. También sería algo arriesgado por parte del Banco Central, por lo que me referiré a otra forma de conseguir el crecimiento, el progreso técnico. Aumentar productividad y ser eficientes, así se consigue un mejor crecimiento, sin embargo, para esto se necesita una buena educación y programas de capacitación constantes, factores que aun no son lo suficientemente buenos para asegurar tal cifra de crecimiento. Entonces, ¿Cómo alcanzaremos tales cifras? , ¿Será que el precio y la demanda del cobre crecerán bastante? ¿O simplemente tendremos una sorpresa?
En el anterior Informe de Política Monetaria se pronosticaba una fluctuación en el Producto Interno Bruto para el año 2009 en un rango de -0,75% a +0.25%. Por otro lado los analistas privados pronosticaban una caida del 1% en la economía chilena.
Un descenso del 2% en el PIB proyectado para este año es evidentemente una mala noticia, pues dicha cifra refleja la existencia de un impacto más negativo del esperado en componentes como el empleo o la inversión (pues hay que recordar que el gasto fiscal ha aumentado cerca de un 14%).
El momento para entregar esta noticia me parece sospechosamente propicio, pues dicha información fué acompañada por la frase; "lo peor ya pasó". Además, al Ipom se anexan proyecciones de aumento del dinamismo de la economía y buenas proyecciones de crecimiento del PIB para el año 2010 (crecimiento entre un 4,5% y 5,5%).
Tengo mis suspicacias respecto a los tiempos en que se ha hecho pública ésta información, ya que si se hubieran sabido éstas cifras de crecimiento anual para el 2009 en el Ipom de mayo la disminución de las expectativas habrían provocado una mayor tasa de desempleo.
No es para nada extraño el crecimiento económico que se espera par el 2010 en Chile, dado la pésima situación que se dio durante el primer semestre del actual año, sobre todo en lo que concierne al producto.
La crisis tocó fondo, el PIB se vino abajo al igual que los precios y las tasas de desocupación crecieron como nunca; hoy ante los signos positivos de la economía, se puede decir que los pasos hacia una mayor producción siguen lentos pero seguros, esperando poder recuperar el dinamismo de la economía, dando lugar a que poco a poco los empleos sean recuperados y los precios comiencen nuevamente a crecer, y así, estos últimos puedan reflejar una inflación más acorde a los rangos establecidos por el Banco Central para mantener la estabilidad.
Pese a lo anterior, creo que no hay que descuidar ningún movimiento que se dé en las economías (tanto nacional como extranjeras), dado que aun las condiciones financieras en el exterior no se han estabilizado totalmente, como reflejo de ello, es el alto grado de aversión al riesgo, que están mostrando los bancos o entidades crediticias y que sin duda repercute en la economía.
Lamentablemente la economía chilena no estaba tan blindada como se decía, ya que los resultados o proyecciones del IPoM de septiembre no fueron positivos como se estimaba en enero por el Banco Central, se espera finalmente que las proyecciones de crecimiento para la economía este año estén entre el -2% y 1,5%, con estas proyecciones queda claro que la crisis si afecto a Chile mas de los que algunos economistas creían, entre ellos el propio Ministro de Hacienda Velasco. Este discurso de creer que Chile era un país blindado como sostenía el Ministro de Hacienda creo yo que era una forma de no alarmar y agudizar mas los efectos negativos que traería la crisis a Chile, ya que en el fondo todos sabíamos que Chile de blindado no tenia mucho. Ahora bien, hay que destacar el desempeño que ha tenido Chile tanto en políticas monetarias como fiscales para enfrentar la crisis, las cuales sin duda han ayudado y apuntado a reactivar la economía.
Ahora para el año 2010 se estima que las proyecciones de crecimiento para Chile estarán entre un 4,5% y 5,5%, cifras que considero que no son desproporcionadas o irreales, ya que hay que considerar que la crisis ya paso por su punto mas critico y que las principales economías mundiales están mostrando signos de reactivación.
La velocidad con la que se ha cambiado de ánimo con respecto a la crisis económica mundial, ha sido rápida, ya que pocos pensábamos que a septiembre del 2009 estaríamos hablando de una recuperación económica. Entre los factores que influyeron para que se diera este panorama, la confianza que ha tenido China ha influido de gran manera, pues este país es el sostén de muchos productos y sectores de la economía mundial, y al mantener un ritmo de consumo que no tenían los demás países del mundo, ha amortiguado de cierta manera el efecto de la crisis mundial. Por otro lado, el mundo de los comodities ha tenido una importancia significativa, ya que si bien los precios cayeron de forma considerable en primera instancia, el alto consumo de este país, no permitió que estas cifras fuesen más desalentadoras.
Si bien creo que las cifras pronosticadas por el Banco Central para el año en curso son certeras, las cifras para el 2010 son un poco apresuradas, ya que pueden existir efectos adversos que no permitan crecimientos de 4.5 a 5.5%, pues la recuperación tendrá oscilaciones hasta llegar al equilibrio. Con respecto al IPC creo que las cifras seguirán siendo negativas y para el próximo año se mostrarán cifras positivas pero moderadas. Y por último, las cifras de desempleo se contraerán y no se sobrepasará la frontera del 10% actual, debido a que la recuperación tiene que venir de actividad que provoque empleo y consumo.
Para mi, no hay nada extraño en lo que se esta pronósticando ya que el banco central ha sido muy certero en todo lo que ha proyectado dadas sus variables.
Si bien es cierto, los distintos escenarios en los que se ha proyectado, donde llega a un IPC acumulado negativo y es obvio mencionar que las empresas tuvieron que disminuir el personal, donde el desempleo acumulado era de dos dígitos algo que estaba por sobre la tasa natural de desempleo, donde además había menos dinero circulante en una economía donde era muy notaria la disminución en la inversión en un escenario donde los inversionistas eran adversos al riesgo, entonces, era la tónica de un semestre dado por la crisis, en el cual hace bastante tiempo que se había pronosticado un inflación negativa para el final del periodo.
Las proyecciones realizadas han variado mucho hace un tiempo, por el simple hecho de que aun estamos en incertidumbre, y no sabemos con claridad como se moverá nuestra economía. Es por esto que las estimaciones de crecimiento han tenido algunos cambios como lo ha señalado el Banco Central. Pasando de un rango de -0,75% y +0,25% en mayo a -2,0% a -1,5% para 2009.
Un crecimiento estimado sobre 5% para el próximo año coincide con los cálculos que barajan varios economistas. En sus opiniones, la caída de este año se debe a que la economía chilena es más sensible a elementos externos porque es muy abierta. Pasar de un crecimiento de 4% a una variación negativa de 2% significa una caída de seis puntos y para recuperar lo perdido, crecer 5 a 5,5% es muy modesto. La economía chilena está bien posicionada para un retorno temprano al crecimiento sostenido, de la mano de las fuertes medidas anticíclicas adoptadas por las autoridades y la esperada recuperación de sus principales socios comerciales.
Las perspectivas para 2009 y 2010 siguen dependiendo mucho de la situación externa, advierte el informe. En particular el ritmo de la recuperación mundial y su impacto en los precios de las materias primas sería clave al momento de la reactivación.
Algunas economías ya crecieron en el segundo trimestre, lo que resulta alentador, al igual que los indicadores de gasto en consumo e inversión, las expectativas de empresas y consumidores, flujos de comercio, precios bursátiles y materias primas dan cuenta de mejores perspectivas.
Por otro lado, también se aprecia un progresivo descenso de la incertidumbre que afectó a personas y empresas a fines del 2008, lo que se ve en mejores expectativas de empresas y consumidores, en algunos indicadores de ventas de bienes durables y en la venta de viviendas nuevas.
Es evidente que el mercado laboral se ha deteriorado a lo largo del año, aunque las cifras recientes muestran que la ocupación ha dejado de caer y el aumento del desempleo se moderó.
Dado todos estos antecedentes, junto con el impulso que han provisto las políticas monetarias y fiscales en Chile, considero que permitirán un repunte de la actividad y la demanda en el escenario más probable.
A pesar de la cifra del 2% que estima el Banco Central de Chile que caería la economía en este año, las proyecciones y expectativas para el 2010 son muy superiores dando una real importancia principalmente al crecimiento del PIB que pasaría de un 4,5% a un 5,5% para el próximo año.
Por otra parte, cabe destacar también que el IPoM de mayo del año en curso vaticinaba cifras más altas que el reciente informe realizado en septiembre, en lo que se refiere a proyecciones de crecimiento desde un rango de -0,75% y +0,25% en mayo a -2,0% a -1,5%. Sin embargo, esta vez se estima que el nivel de actividad aumentará en el semestre actual, con crecimientos trimestrales anualizados superiores a 6%.
Con respecto a la inflación, ha tenido un descenso rápido en comparación a lo esperado en mayo. Si bien la actividad económica mantendrá tasas de variación anual negativas hasta entrado el segundo semestre, debido al efecto de la crisis financiera mundial y la respuesta de la demanda interna a la incertidumbre, existe un pensamiento positivo por parte del presidente del Banco Central de Chile, José de Gregorio quien manifiesta que la economía da fuertes indicios de dinamismo, esto lo afirma en la siguiente frase: "En el curso de la segunda mitad del 2009 y durante todo el 2010, el crecimiento anual de la actividad retomará valores positivos, más cercanos a su crecimiento de tendencia, acordes con el elevado impulso monetario y fiscal, y la solidez de los fundamentos de la economía chilena".
Finalmente, tomando estas palabras vuelvo a recalcar que nuestro país ha sabido sobrellevar la crisis y que sus repercusiones han sido bien controladas por organismos como el Banco Central, ahora la pregunta vuelve a ser la misma de mi primer comentario es este blog ¿realmente podemos decir que estamos tocando fondo, si la economía muestra claras señales de reactivación y crecimiento?
A mi parecer las proyecciones efectuadas por el Central no se encuentran fuera del alcance de la economía del país, dado que la situación externa muestra señales de estabilización y a nivel interno la actividad ha retomado dinamismo a pesar que en el segundo trimestre la actividad tuvo un deterioro mayor a lo previsto.
Con respecto a la inflación, las proyecciones indican que esta se encontrara bajo el rango meta alcanzando cifras negativas y que como impulso a reactivar los activos financieros, la tasa de política monetaria se centrara en 0,5% por un gran periodo de tiempo. Y si a todo esto le añadimos las mejores expectativas por parte de los consumidores y las empresas respecto a la incertidumbre que marco a los agentes económicos a finales del 2008, podemos corroborar lo que el instituto emisor proyecta para el 2010 sobre sus perspectivas de crecimiento de la economía en torno al 5%.
Que de mayo a septiembre las proyecciones del Banco Central muestren una diferencia tan marcada en cuanto al nivel de crecimiento que experimentará la economía chilena en 2009, es reflejo del grado de incertidumbre que aún existe en la economía y la complejidad de las situaciones que pueden ocurrir en un corto periodo de tiempo.
En lo que si hay consenso es que el país esta comenzando la recuperación del producto, sin embargo, éste hecho sólo se pudo apreciar cuando las mediciones de las variaciones del IMACEC fueron llevadas a términos anualizados.
Lo anterior quiere decir que las variaciones mensuales del PIB registradas en los últimos 3 meses, cuando son analizadas con respecto al periodo (mensual) inmediatamente anterior, muestran cifras positivas, lo que es reflejo de que efectivamente hay una recuperación de la economía, no así si se ven las variaciones a 12 meses, que todavía muestran cifras negativas en sus términos de comparación.
Esto es muy importante, porque una forma de medición indexa lo factores del ciclo económico y la otra no. Por ejemplo, el análisis de Julio de 2009 frente a Julio de 2008, muestra una variación negativa con respecto al PIB, pero hay que tener en cuenta que ese periodo de 2008 aún no se veía afectado mayormente por la crisis y el país contaba con un nivel de crecimiento aceptable, por lo cual, al compararlo con Julio de 2009 es claro que la cifra va a ser negativa. Por el contrario, si se compara Julio de 2009 con Junio de 2009, se ve una cifra positiva, la cual es mucho más representativa y refleja en mayor medida la real situación de la economía, ya que los periodos de análisis tienen los mismos determinantes influyendo.
Las buenas expectativas para el 2010 que proyectó el Informe de Política Monetaria (IPoM), claramente se ha manifestado por la recuperación que ha tenido nuestro país durante el tercer trimestre del presente año y que sin duda seguirá dándose dentro del último. Con una disminución de la incertidumbre, un desempleo mesurado y mayor confianza de los agentes, ha permitido que el mercado laboral esté más estable.
Con respecto al IPC, durante el año ha disminuido más de lo esperado y es aquí, dónde la inflación ha presentado cierres negativos, con un pronóstico de -0.8% a fin de año. Dado que las personas han ajustado su consumo a una baja, tratando de evitar endeudamientos y preferir lo realmente necesario.
Por otro lado, el PIB actualmente representa 6 puntos menos que el año anterior, sin embargo la actividad económica predice para el 2010 un repunte, con cifras que claramente dan señales de recuperación.
Finalmente, a mí parecer, hay proyecciones que presentan grandes valoraciones, tomando en cuenta que son estimaciones posteriores de un difícil escenario. Por lo tanto creo que la economía de nuestro país espera tener su restablecimiento, específicamente en la actividad y demanda, pero en forma paulatina.
Conforme a las estimaciones hechas por el Banco Central, expuestas en el último IPoM correspondiente al mes de Septiembre, queda claro que cerraremos el año con negativas cifras económicas (caída de hasta 2%), sin embargo, esto no sería una tendencia para el próximo año, ya que el pronóstico indica que recuperaremos el dinamismo, augurando incluso, un sorprendente crecimiento del PIB.
Para el 2010 se espera una reactivación de la actividad económica, según el informe del Ente Emisor, quien vaticina una finalización de año con inflación en alza, alcanzando el IPC un 2,8% en el mes de Diciembre, también proyecta un aumento de la demanda interna a 6,7% y un leve crecimiento de la actividad mundial para el período 2010 – 2011, alcanzando un 3,8%. Este escenario económico favorecería el alza de indicadores de consumo e inversión, que agregados a la disminución de incertidumbre proveída por la crisis, augura un repunte que, según el Central, se vería reflejado en el alza del PIB, que crecería entre 4,5% y 5,5% el año entrante.
En mi opinión, creo que es un pronóstico demasiado optimista esperar que el PIB crezca tan rápidamente, pues recién estamos comenzando a dar señales de repunte frente a esta gran crisis económica que aún ronda. Es por esto que pienso que es muy pronto estimar un crecimiento con niveles tan elevados.
No obstante, sí concuerdo con los vaticinios del IPoM para la reactivación de otros sectores como la demanda interna, consumo e inversión, que agregado al repunte del escenario internacional, la disminución de la incertidumbre y el alza del precio de materias primas fundamentales para el desarrollo del país, como es el caso del cobre (US $2,26 la libra para el 2010), me hacen coincidir con la opinión del Central, en que claramente, nuestra economía está entrando en tierra derecha y próximamente retomará el dinamismo.
Ante todo mencionar, que la economía chilena se ve enfrentada ante escenarios inciertos, donde estos escenarios se ven afectados por diversas variables en un mundo globalizado. Por ello, no es de extrañar, que las proyecciones de crecimiento hechas en mayo por el Banco Central cambien desde un rango de -0,75% y +0,25% en mayo a -2,0% a -1,5% para 2009. Sin embargo, ante este escenario negativo del 2009, creo que el Banco Central al mantener una tasa de interés baja, junto a las diversas políticas monetarias y fiscales, logrará mejorar la actividad económica nacional.
Por lo antes expuesto, creo que Chile logrará expandir su PIB durante el 2010, dependiendo de la estabilidad de las proyecciones de las diversas variables que afectan a la economía chilena, esperando lograr aumentar el consumo e inversión, logrando estabilizar la inflación, incentivar el crédito, aumentar las oportunidades en el mercado laboral y en general alcanzar un crecimiento superior a lo previsto.
Al parecer lo peor de la crisis que nos estuvo azotando la gran mayoría de este año, ya habría pasado, esto es lo que pronostica el Banco Central, el cual nos comunica que a pesar de que Chile estaría entrando a una fase de recuperación, nuestra economía caería a hasta un 2% para el presente año. Sin embargo, el Banco Central, pronóstico un gran crecimiento que estaría entre 4,5 y 5,5 %, esto se apoya en base a que en la actualidad nuestra economía esta retomando el dinamismo.
Respecto a la inflación, nuestro país terminaría un una inflación de un -0,8% para el presente año, y se estima que para el 2010 la inflación llegue aun 2,8%.
En cuanto al mercado laboral, este no ha empeorado en los últimos meses, lo que es bueno para nuestro país, aunque las perspectivas del sector industrial y el de la construcción continúan pesimistas, estas están cerca de la zona de reexpansión, lo cual podemos traducirlo en que al reactivarse estos sectores, los niveles de desempleo comenzaran a disminuir.
En base a todo esto, podemos afirmar que el futuro se presenta bastante auspicios, a pesar de las predicciones de crecimiento de este año entregadas por el Banco Central, talvez se de una sorpresa respecto a este punto y la economía de nuestro país no caiga tanto como se prevee.
En el Informe de Política Monetaria de Septiembre se prevé que el PIB crecerá entre 4,5 y 5,5% en el 2010, lo que va de la mano con la mejora que se ve en el mercado laboral. Existe actualmente una demanda de trabajo mayor a la oferta de trabajo, esto hace que exista una mayor rivalidad entre los trabajadores por los puestos de trabajos disponibles. A raíz de esto los trabajadores son más eficientes para no correr el riesgo de perder su trabajo.
Por otro lado es normal que en tiempos de crisis la gente y/o las empresas no deseen endeudarse pues no desean correr riesgos, aun sabiendo que las tasas son bajas.
Ha llegado el momento de decir que efectivamente la economía nacional está mostrando
mejorías concretas en términos económicos. Donde se puede ver a través de las cifras el estancamiento en las cifras del desempleo, además de las buenas expectativas existentes a nivel nacional, tanto de los especialistas como de las personas en general. Es cierto que la crisis afectó de una manera bastante fuerte al país, pero las políticas del gobierno para ayudar a los más afectados han dado un buen resultado, sobretodo aquellas que van en apoyo al empleo. Algo que me llama la atención es la nueva caída en las proyecciones del PIB para este año, que según el Banco Central caerá dentro de un rango de -1.5% y -2.0%, lo cual es mucho más de lo que se decía en el IPoM de mayo, incluso más que las proyecciones hechas por el FMI (que proyectaba una caída del 0.7% para Chile el 2009) lo que me hace pensar en la gran envergadura y repercusión que tuvo esta crisis en nuestro país. Pero el panorama es positivo sobretodo al analizar las alzas en las expectativas de los países desarrollados. Además, se ven mejoras en el mercado financiero en donde la menor volatilidad existente durante el último período ha llevado a que crezca la confianza y la opción por el riesgo en muchas ocasiones, lo que da a mostrar que la actual situación global esta mejorando, a pesar que en el país las entidades crediticias aún se muestran restrictivas al momento de otorgar créditos.
En conclusión, el panorama tanto nacional como internacional tiene altas expectativas de recuperación y es de esperar que las cifras de desempleo disminuyan, y que las proyecciones del PIB para este año ya no bajen más, esperando que la confianza retorne a todos los mercados y se pueda ver una mejora constante y duradera en la economía nacional.
Los datos proporcionados por el Informe de Política Monetaria, revelan una mejoría en algunas áreas económicas, con respecto a otros informes de hace poco tiempo atrás, cuando los efectos de la crisis eran temidos por la mayoría de los economistas. Pese a que todavía no apreciamos cifras satisfactorias de crecimiento económico, se vaticina que el panorama económico dentro de los próximos meses, puede ser positivo.
No se puede tener mayor certeza de que los peores efectos de la crisis están superados. Los economistas, apuestan a que todos los sectores económicos, trabajen con confianza, para revertir las malas cifras económicas y la incertidumbre. Como han señalado algunos expertos, dependiendo de la evolución de los otros factores económicos de importancia, es posible combatir los índices de desempleo, altos en nuestro país y, apremiantes para todas las personas.
Las autoridades económicas, se han destacado por sus notables esfuerzos en el manejo de la crisis y, gracias a su intervención, se ha logrado estabilizar la situación económica chilena. Por lo tanto, comienzan a aparecer indicios de reactivación. No obstante, la caída en los índices de desempleo, nos puede confirmar si los peores efectos de la crisis han sido controlados y combatidos eficientemente.
Al igual que todos, no cabe la menor duda que los signos de recuperación de nuestro país van a ir en alza con el paso del tiempo y recuperándose así aun más la economía chilena, lo que hace pensar que esta crisis que se vivió esta en descenso tanto para Chile como para el mundo entero.
Esto ha llevado a destacar de forma imperante las excelentes políticas monetarias y fiscales que han conseguido restaurar en gran parte la inflación que aumentará en el otro año, el mercado laboral que detuvo mucho el proceso de despidos masivos, los créditos en donde se ha logrado que se reduzcan los costos de fondeo apoyando así a las personas que más lo necesitan en su momento, y por último el crecimiento que se espera globalmente tanto para el mundo como también para Chile.
Si bien las cifras indican un crecimiento económico, hay que estar alerta, aunque haya un repunte moderado de la actividad mundial, ya que el aumento de las tasas de desempleo reflejan la complicada situación económica del País durante el primer semestre.
Por otro lado, creo que los resultados del Central no son para nada insólitos, aunque es algo adelantado pronosticar para el año 2010 las cifras de crecimiento de 4.5 a 5.5%, producto de las condiciones externas adversas y de la gran incertidumbre.
Personalmente considero que nuestro País a sabido enfrentar de buena manera la crisis internacional, es por esto que las consecuencias que pudo haber provocado fueron disminuidas por buenos planes de estimulo y organismos examinadores que contribuyeron con nuestro País.
Para el presente año, el Banco Central estimó que la caída de la actividad económica sería de un 2%, mientras que paralelamente analistas del mundo privado anticipaban sólo en 1% dicha baja. Las cifras revelan que la crisis económica fue más agresiva que la pronosticada. Sin embargo, respecto de la recuperación de dicha crisis, a mi juicio, las expectativas del Banco Central son extremadamente optimistas. Lo anticipado por éste en relación a la cifra de expansión de un 4,5% y 5,5% sólo podría comenzar a reflejarse, a mi juicio, el 2011 ya que se debe tener en cuenta una serie de factores, entre los cuales aparece la tasa de política monetaria, expuesta por otros economistas. Ésta se encuentra en el mínimo de 0,5%, debiendo comenzar a aumentar durante el 2010. No obstante, donde aún no existe consenso y claridad, es precisamente si éstas alzas comenzaran a efectuarse a principios o fines del 2010, evento que pone en riesgo cada una de las cifras que anticipa el Banco Central en torno al porcentaje expansivo de nuestra economía. Por consiguiente, se debe tener presente otros factores que intervienen, tales como la ocupación que dejo de bajar y el alza del desempleo que se ha visto levemente moderado, entre otros.
Para el presente año, el Banco Central estimó que la caída de la actividad económica sería de un 2%, mientras que paralelamente analistas del mundo privado anticipaban sólo en 1% dicha baja. Las cifras revelan que la crisis económica fue más agresiva que la pronosticada. Sin embargo, respecto de la recuperación de dicha crisis, a mi juicio, las expectativas del Banco Central son extremadamente optimistas. Lo anticipado por éste en relación a la cifra de expansión de un 4,5% y 5,5% sólo podría comenzar a reflejarse, a mi juicio, el 2011 ya que se debe tener en cuenta una serie de factores, entre los cuales aparece la tasa de política monetaria, expuesta por otros economistas. Ésta se encuentra en el mínimo de 0,5%, debiendo comenzar a aumentar durante el 2010. No obstante, donde aún no existe consenso y claridad, es precisamente si éstas alzas comenzaran a efectuarse a principios o fines del 2010, evento que pone en riesgo cada una de las cifras que anticipa el Banco Central en torno al porcentaje expansivo de nuestra economía. Por consiguiente, se debe tener presente otros factores que intervienen, tales como la ocupación que dejo de bajar y el alza del desempleo que se ha visto levemente moderado, entre otros.
Las buenas nuevas que trae el ultimo informe de la IPoM, vaticina un futuro mejor para los bolsillos de todos los Chilenos, por que la caída de nuestra economía será menos que la esperada en la IPoM de Mayo donde pronosticó una caída en la economía interna de un (-0,8%) que ahora sólo será de un 0,7%. Para mi el Banco Central esta haciendo bien las cosas para el dinamismo que se esta viendo en el mercado, pero falta que los banco bajen las barreras y produzcan las disminuciones en las tasas de interés para dinamizar aun más el sistema, con respecto al desempleo no me equivoque con decir que no hemos “tocado fondo” seguirá por tener IPCs (-0,8%) negativos como ya explique en el primer comentario a este Blog, lo que se predice si será un aumento para el 2010, pero dependerá de la dinamización que tenga la economía para esa altura del año.
Es difícil hacer una proyección exacta del futuro económico en el país, además que en una economía globalizada los factores son muchos, por lo que no se puede mirar el Banco Central de mala manera y tomar el IPoM como un índice mal realizado, sino que tomarlo como un indicador importante que presta mucha utilidad para saber cual es la situación actual, el camino que llevará Chile en materia económica y como se mueve el resto de los países en el mundo, y lo que se mencionó en mayo diciendo que estos tres meses iban a ser complicados se cumplió plenamente, por lo que al ver las cifras de ahora, se debe aprovechar la reactivación de la economía y tomar las oportunidades que presenta un mercado temeroso por los riesgos, porque el próximo informe no mostrará tal cual lo que se predijo ahora, pero si estará cerca, ayudado por la estabilización de la economía experimentada en estos meses.
Si bien la crisis económica y financiera que pudimos percibir desde septiembre del 2008, ya está en retirada, la economía demorará un tiempo en retomar su actividad normal y empezar a marcar cifras azules, mientras tanto el escenario será incierto, esto se refleja en las proyecciones dadas a conocer en el IPoM del mes de septiembre, donde se señala que la actividad económica del país continuará cayendo en lo que resta del año.
Según este informe la actividad económica (PIB) presentará una enorme expansión para el año 2010, como consecuencia del dinamismo que presenta la economía actualmente y que contribuye positivamente a la reactivación de esta, así como también el alza de los diversos indicadores de gasto y consumo y el buen precio que se proyecta para el precio de los comodities que Chile exporta, por mencionar algunas.
Sin duda, los diversos esfuerzos que ha realizado el banco central por mantener una economía “sana” dentro de lo que se puede, se ha reflejado por ejemplo en el mantener una tasa de interés baja impulsado así a que la economía se mantenga activa y dinámica, pero aún así creo que hacer proyecciones de crecimiento para el periodo 2010-2011 es apresurado, ya que las condiciones macroeconómicas todavía se encuentran inestables.
Las proyecciones hechas por el Banco Central a través del Informe de Política Monetaria, indican que la economía de nuestro país ya toco fondo, y empieza un ascenso importante en la reactivación tanto interna como externa de materias primas, productos y servicios.
La inversión también mejora, y como todos los economistas proyectaron, el 2010, será el año del repunte definitivo en lo económico, todo esto gracias a una buena política económica implementada por el Gobierno.
Lo que a mi me preocupa es el desempleo, ya que las empresas han optimizado al máximo el capital humano durante la crisis y todo indica que el repunte en este ámbito va hacer mas lento de lo presupuestado, todo esto pasa porque las empresas cada vez necesitan más recurso humano capacitado que puedan utilizar las nuevas tecnologías existentes en el mercado para sus distintos tipos de proceso.
Estas cifras entregadas muestran claramente las consecuencias de la crisis económica vivida en estos tiempos, pero además nos señala la recuperación de este sistema económico-financiero que se reflejara de forma más clara el próximo año. Dadas estas positivas señales de la situación económica, da impulso para mejorar el dinamismo de la economía chilena, a través de buenas decisiones de inversiones y así como una estabilización en otros indicadores, como la tasa de desempleo o índices de confianza de los consumidores.
El Banco Central en su Informe de Política Monetaria (IPoM) desprende una caída de hasta un 2% de la economía nacional, esto se debe a que la economía Chilena es más sensible a elementos externos.
Si bien la suma de diversos indicadores tanto internos como externos, junto con el impulso que han provisto las políticas monetarias y fiscales en Chile, permitirían un escenario mas factible, un repunte en la actividad y la demanda.
La industria también está activándose, por tanto, un mayor poder de compra por parte de la ciudadanía va a generar un aumento en el consumo lo que va a llevar a que la actividad productiva se recupere.
Es de esperar que la recesión haya tocado fondo y ahora debemos entrar en un periodo de recuperación para la economía, situación que se está notando en países como Estado Unidos. Son signos claros que la reactivación empieza lentamente, pero ya se revierten las caídas.
Después de la tormenta siempre viene la calma. Sin duda la tormenta llamada crisis financiera llegó y tocó fondo, y consigo trajo múltiples consecuencias para el país, como por ejemplo la estimación que realizó el Banco Central el cual indicaba que la economía Chilena caería hasta un 2% en el presente año.
Pero a pesar de la caída existen pronósticos positivos que nos hablan que el PIB crecerá entre un 4.5 y 5.5 % para el año 2010. Quizás es una cifra un tanto esperanzadora, pero no por eso deja de ser realista, puesto que la economía ya ha retomado su dinamismo en el semestre en curso, y los distintos factores internos y externos junto con las políticas monetarias y fiscales del país, permitirán repuntar la actividad y la demanda. Además hay que señalar que en gran parte los pronósticos del aumento del PIB se basan en el alza de los indicadores parciales como el gasto en consumo e inversión .Esto se explica debido a las mejores perspectivas externas, y la disminución de la incertidumbre que afectó a las empresas y consumidores y una reducción de la percepción de exceso de existencias.
Si bien es cierta la demanda interna continuará con tasas de variación anual negativas en el curso del semestre, pero cada vez menores, conjugándose una menor desacumulación de existencias, y un consumo que crecerá levemente, permitirán fundamentar las proyecciones del Banco Central respecto al crecimiento del PIB, y así creer que el próximo año tendremos un escenario de recuperación y calma.
La crisis golpeó la economía chilena más fuerte de lo esperado a principios de este año, así lo dejó en claro el Banco Central en el Informe de Política Monetaria (IPoM) presentado en septiembre donde elimina toda posibilidad de crecimiento positivo de PIB para este año. Sin embargo el Banco Central se muestra optimista y para el 2010 propone un crecimiento del PIB en un rango del 4.5% y 5.5%, en mi opinión personal estimo que la economía no va a crecer tanto pero si puede llegar a un 4%, considerando un crecimiento mundial estimado de un 3.8%.
El escenario internacional es positivo, y si se quiere crecer dentro del rango propuesto se necesita una economía internacional estable, especialmente en los socios comerciales de Chile, como lo son Estados Unidos y China.
Por lo que yo percibo el Banco Central a través del Informe de Políticas Monetaria quiere reflejar y reafirmar que en este período cíclico Chile se contraerá hasta el período del 2009, queriendo llagar “lo mas rápido posible” al 2010, ya que se asegura tendremos un mayor dinamismo y un crecimiento que llegará a estar en el rango de 4.5% a 5.5%.
A decir verdad creo firmemente en la expectativas que se generan, así como también me permite tener un poco de incertidumbre ya que en mayo se proyectaron una cifras que hoy en este último IPOM se reducen, con respecto al crecimiento.
En lo que se refiere al mercado laboral, concuerdo plenamente que el sector industrial y el sector de la construcción se demorarán en establecerse firmemente, pero se están viendo resultados positivos ya que el aumento del desempleo se estancó en cierta manera.
A pesar de las políticas implementadas para soportar la crisis, Chile de igual modo bajó tanto su crecimiento y expectativas de proyecciones. Es por este motivo que cualquier cambio o variación positiva, se traducirán en señales importantes para nuestra economía. Por ejemplo, la inflación que cerrará este año en -0.8% y que para el próximo año terminará en +2.8.
El mercado laboral tocó fondo por lo que también tendrá variación y una oferta y demanda de mano de obra muy atractiva para el país. En los créditos y a pesar de que la confianza del consumidor ha subido, seguirá con una menor demanda pero a la espera y expectativas de que aumente.
En definitiva el presente año lo terminaremos con números rojos en diversas áreas, pero se estima un escenario positivo para el año siguiente, puesto que se señalan buenas cifras que contemplan diferentes factores: demanda interna, precio del cobre, valor del petróleo, entre otros., que volverán a equilibrar la aún inestable economía/financiera del país.
YOhan BElmar SElmaN
Sin duda el Banco Central realiza un trabajo inmenso, implementando medidas claves con el propósito de mantener la economía nacional lo más estable posible ante los diversos escenarios que se presenten. Sin embargo, es claro en mencionar que el corto plazo que se nos viene en materia de crecimiento no es el más auspicioso, se contraerá el PIB del país, como saldo anual se obtendrá un IPC negativo. Como consecuencia se observará un aumento importante de la tasa de desempleo, dejando a la luz que aún en Chile no se toca fondo en dicha materia.
Las proyecciones del Central para el 2010 no son malas, sin embargo, hay que tener en cuenta que nuestra economía es muy dependiente de los mercados internacionales, y estos factores de dependencia económica no dejan garantizar que el pronóstico hecho por la entidad autónoma se alcance en plenitud.
Es normal decir que el PIB descienda, esto por la crisis, pero en este semestre y por la eventual salida de la crisis de nuestro país, se nota que habrá un dinamismo, debido a los meses que se encuentran en éste, como septiembre y diciembre, en donde se ve una reactivación en el comercio del país.
Hay que mencionar el caso de descenso en la incertidumbre dentro de los agentes, como a las personas, las empresas, quienes para fines del año pasado presentaban una elevada incertidumbre dentro de la economía, viéndose mejorado en el 2009, donde indicadores de ventas de bienes durables y ventas de viviendas nuevas, reflejan un ambiente positivo al país. Con ello y las políticas implementadas, tanto fiscales como monetarias, se vaticina una admisible estabilidad en el país.
El IPoM del mes de mayo, si bien era más alentador, entregaba proyecciones basadas en el periodo en que fue realizado, un momento de mayor incertidumbre que el actual. Ahora que la economía nacional y mundial muestra claras señales de recuperación, y podemos decir que tocamos fondo, es posible dimensionar cuanto nos afectó la crisis económica.
Me parece que las cifras concuerdan con la realidad nacional y concuerdan con lo que se espera para un año posterior a un periodo de recesión, y a pesar de ser desalentadoras para un futuro cercano, y optimistas para el año que viene, deben ser vistas como proyecciones sujetas a las señales que entrega el mercado en este momento. No es posible tener certeza absoluta de que sucederá, porqué los mercados a nivel mundial aun están muy sensibles y como dijo el presidente del banco central, José De Gregorio, "La posibilidad de una nueva aguda caída de la economía mundial es menor que en mayo, pero puede ser que los signos de estabilidad o de menor deterioro sean sólo una fase más dentro de la volatilidad de los mercados…”.
La economía de nuestro país ha estado recuperándose, pero no ha sido lo que se esperaba, principalmente por el poco aporte del factor empleo.
Creo que la desocupación (10,8% en el trimestre mayo-julio y que se espera sobre el 11% en agosto), ha sido una de las principales razones de la demora en el crecimiento de la economía y que, para el año 2010, el crecimiento se verá favorecido por el aumento en las exportaciones de materias primas.
Esta información concuerda con todas las opiniones que hemos dado a través del blog, ya que de cierta forma la economía nacional ya está equilibrada, y todo esto es gracias al constante esfuerzo implementado por el Banco Central y el Gobierno.
Lo que sí me deja en claro, que hoy más que nunca prima la incertidumbre, ya que las estimaciones de crecimiento provenientes del Informe de Política Monetaria (IPoM) proyectados en mayo se contraponen negativamente con la nueva estimación entregada en septiembre, de -0,75% y +0,25 a -2,0% a -1,5% respectivamente.
Es por eso, a mí parecer, señalar que el PIB crecerá entre 4,5% y 5,5% son cifras un tanto optimistas, basándome principalmente que para que una economía aumente, depende también del crecimiento en forma paralela de los otros países. Para que así Chile exporte sus productos y no deban estancar sus producciones, como lo fué en el año anterior. Más aún, pensando en la inflación proyectada para diciembre de un 2,8%, esto empeora aún más el ambiente de crecimiento, como lo señala el presidente del Banco Central, José De Gregorio.
Hemos podido apreciar como la economía ha mejorado durante este último tiempo, y como la crisis comienza a dejarnos atrás junto con sus efectos, por lo que naturalmente las cifras debieran tender a mejorar y volver a su normalidad, tanto el IPC como el PIB entre otros debieran presentar incrementos, y las tasas de desempleo comenzar a decaer, claro que éstas se darán de una manera más lenta.
Me parece que las cifras estimadas por el Banco Central mediante su Informe de Política Monetaria (IPoM) no son tan lejanas, el país ha comenzado a resurgir, por lo que la economía debiera reactivarse de buena forma, además de que las exportaciones tenderán a aumentar durante el año próximo, ya que las demás economías también se encontrarán en fase de recuperación, sin embargo, hay que estar atentos en como reaccionarán éstas, ya que cada país ha afrontado la crisis de diversas formas, por lo que la recuperación debiera darse de manera distinta entre cada uno de ellos.
Según el Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre lo peor del período de la crisis estaría pasando dando paso a una esperada recuperación, pero como ya se ha visto en proyecciones pasadas es muy difícil que esta sea exacta, ya que en la economía existe siempre un grado de incertidumbre con respecto a los diversos factores que puedan alterarla y es de esperar que las cifras dadas en este IPom no tengan que ser reevaluadas.
Pero si es muy importante tomar el IPoM como un indicador tanto para los niveles que queremos alcanzar y como también para ver donde se tiene que mejorar. En este sentido tenemos que tomar las proyecciones dadas como el descenso de la inflación, la estancación del aumento del desempleo y crecimiento esperado para el próximo, todos estos indicadores muestran una reactivación de la economía de Chile.
Las cifras que se muestran para este año reflejan claramente los problemas más acentuados en nuestro país por la crisis. Es de esperar que la reactivación de la economía se centre en estos para generar un crecimiento sostenido en el tiempo, que por lo demás ayudaría a recuperar la confianza de los consumidores. Por lo tanto, deberán concentrarse todos los esfuerzos por aplicar medidas eficientes que aseguren la estabilidad y el cumplimiento de las expectativas que se tienen para el 2010.
Un ejemplo de esos problemas es el desempleo, que tiene a los chilenos con un futuro incierto y sin estabilidad económica, que produce también una inestabilidad para los mercados. Sin embargo, las proyecciones son muy positivas con respecto al PIB, con tasas alrededor del 4,5 y 5,5%, que principalmente debería traducirse en generación de empleo. No obstante, queda mucho por hacer y esto quedará como meta para el próximo presidente de Chile.
Con una economía con notorias señales de recuperación y estabilización, podemos claramente señalar que la incertidumbre está disminuyendo poco a poco abriendo paso al dinamismo.
Ahora bien, considero que las proyecciones realizadas para el año 2010 son un poco irracionales, ya que esta crisis no ha terminado en su totalidad, pudiendo cambiar de una u otra forma el escenario en los siguientes meses. Lo que se debe priorizar es aprovechar las oportunidades, diversificar nuestras exportaciones y explorar nuevos mercados.
Creo que lo peor de la crisis, al menos en el plano financiero esta quedando atrás, ya que son ahora esos efectos sobre la economía real los que deben ser minimizados y es aquí donde discrepo con algunas medidas tomadas por el Banco Central.Por ejemplo, la entidad anteriormente nombrada ha tenido una fuerte tendencia a controlar la inflación por los motivos equivocados, ya que estimo que el aumento en los principales bienes de consumo así como la demanda agregada no han sido la razón de la inflación, sino mas bien, razones externas propias de la crisis y bienes relacionados.
Es por todo esto, que considero que el futuro escenario no debe ser descuidado, sobre todo cuando sigue dependiendo del desarrollo de la situación externa.
A mi parecer “ya pasó lo peor para la economía chilena”, en términos del impacto de la crisis financiera a nivel local.
Según el presidente del Banco Central, José de Gregorio, las estimaciones que tienen al país creciendo por debajo de su tendencia son pesimistas y lo que dicen es que no hay forma, con la expansividad de las políticas y el mundo recuperándose, lo cual nos tiene con una economía que esta creciendo desde Mayo del presente año, y que ojala se espera que siga creciendo hasta fin de año.
El crecimiento puede parecer optimista, pero está bien sustentado en la recuperación de la confianza, la normalización de la economía mundial, el efecto de las políticas económicas y, en particular, de la monetaria, que permanecerá como un claro signo de estímulo durante el próximo año.
Él consejero del Banco Central, Enrique Marshall, señala que: crecer hasta el 5,5% en 2010 se explica por distintos factores, como un estimulo monetario importante, caída de los inventarios de las empresas y otros, pero no permite sacar conclusiones demasiado optimistas para los períodos siguientes. Hay un creciente proceso de normalización, pero la cifra de 2010 no marca necesariamente la capacidad de la economía chilena en el largo plazo, el crecimiento de tendencia de la economía chilena es de 4% a 4,5%, pero como se produjo una caída de inventarios, tenemos una holgura.
Coincido con la visión de que nuestro país está enfrentando un periodo de recuperación, pero difiero de las cifras que anuncian para el 2010 para chile en materia de crecimiento (4,5% a 5,5%), esto lo fundamento con las visones del Fondo Monetario Internacional que proyecta un crecimiento para chile entorno del 3% del PIB.
Ahora bien, si la recuperación que se proyecta para el próximo año viene basada en una recuperación de las exportaciones de materias primas y de la estabilización de los precios del cobre, notaremos que el empleo no mostrara grandes recuperaciones y esto se debe a que estos sectores no son fuente de gran cantidad de empleo estables si no que muchos de estos sectores son de temporada, y están muy afectos a las variables externas como son los precios, la demanda, costos de transportes por nombrar algunas. Uno de los aspectos más importante para nuestra economía es como se estabilizan las principales fuentes de destinos (EEUU, Europa y China) de nuestras exportaciones y a la vez reactivar su crecimiento incentivando la demanda de nuestros productos.
Es por esto, que esta coyuntura económica la debemos ver como la oportunidad de diversificar nuestra matriz de productos y conjuntamente entregarle un mayor valor agregado, ya que de esta manera estaremos creando nichos de trabajo mejor remunerados y estables en el tiempo.
El marco económico del país ha demostrado ser bastante resistente frente a la crisis financiera mundial, sin embargo el diagnostico actual y su consiguiente reactivación apuntará y dependerá fundamentalmente tanto a la recuperación que presente la economía externa como a los incentivos internos en materia de medidas fiscales o monetarias. Así, por un lado las señales de dinamismo tienen mucho que ver con lo mencionado anteriormente, en relación a que las proyecciones económicas del país estarán sujetas al ritmo y evolución positiva que manifiesten las economías más desarrolladas, por lo tanto la cautela en torno a la reactivación dependerá en mayor grado al impacto que presenten las materias primas en el exterior, y por otro lado un punto susceptible frente a la confianza en las proyecciones económicas y su reactivación, estará supeditada a la formulación y a los estímulos que adopte la autoridad con respecto a las políticas fiscales, las cuales sugiere mantener y considerar extender las medidas hasta fines de 2010, por parte de las autoridades del organismo, ya que las condiciones inflacionarias lo permitirán y no afectaran dichas medidas.
Es claro que la crisis afecta los indicadores generales para el país, pero se puede ver que desde hace algún tiempo ya se ven señales claras de dinamismo, en el plano interno las ventas de algunos meses han aumentado para ciertas industrias; y en el plano internacional el precio del cobre ha experimentado una leve alza.
Todo esto impulsado por las políticas fiscales, pero esperara un gran crecimiento para el próximo año es impensado para cualquier persona en este minuto.
Los economistas y las autoridades sabían que la crisis que golpeó al mundo el 2008 traería consecuencias, y en caso de nuestro país, la contracción del PIB y la baja del IPC son los indicios de que la crisis dejó su huella. Lo importante aquí es que la situación se está controlando y que para el 2010 hay proyecciones positivas en el dinamismo de la economía. Sin embargo, no podemos perder de vista que mientras nuestro país se encuentre en recesión y los índices externos también lo estén no debemos confiarnos en que el 2010 será mejor, ya que somos sumamente susceptibles a cualquier cambio de la economía internacional.
Creo que el pronóstico del Banco Central es demasiado optimista.
El año pasado no se alcanzó el crecimiento esperado y la meta era más baja.
Estoy de acuerdo con Francisco Paredes, si se espera ese crecimiento, entonces deberán tomar desiciones para ello, no solo esperar el dinamismo económico que se vaticina, lo malo es que todo esto puede llevar a que los precios de la economía suban y la gente pierda pode adquisitivo.
El PIB de Chile cayó 4,5% en el segundo trimestre de 2009 respecto a igual periodo de 2008, consolidando su segunda baja trimestral consecutiva tras la caída de 2,3% en el periodo enero-marzo, informó este martes el Banco Central.
"Durante el segundo trimestre del 2009, el producto interno bruto (PIB) disminuyó 4,5% respecto de igual período del año anterior", señaló el Banco Central.
"La actividad industrial destacó como la de mayor incidencia negativa, secundada por Comercio y seguida por Transporte y Pesca", precisó el informe.
La industria manufacturera cayó 13,1% en el segundo trimestre respecto a igual periodo del año pasado mientras que la construcción disminuyó 4,8%. El comercio, en tanto, se contrajo 7,1%.
El resultado del período abril-junio supera levemente el esperado por analistas de entre 4,3 y 4,4% de contracción.
El Banco Central informó además que en el segundo trimestre de 2009 la demanda interna se contrajo 10,6%, las exportaciones 5,4% y las importaciones 18,8%.
En junio, la economía chilena cayó 4% empujada por una caída en los sectores de industria y comercio.
La contracción de junio fue la octava consecutiva después de que la economía chilena registró caídas de 1,1% en noviembre de 2008, 0,2% en diciembre, 1,9% en enero, 3,9% en febrero, 0,7% en marzo, 4,6% en abril y 4,4% en mayo.
El Banco Central revisó a la baja su estimación de la evolución del PIB para 2009 a entre -0,75% y 0,25%.
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