Preocupación existe en el gobierno por la situación de acceso al crédito que enfrentan una serie de empresas. De hecho, la subsecretaria de Hacienda, María Olivia Recart, reconoce que “hay problemas de financiamiento en la banca privada” y endurece su postura frente a este sector, pues afirma que el gobierno ha tomado una serie de medidas para destrabar e impulsar el mercado del crédito. Sin embargo, sugiere que no ha existido la misma correlación por parte del rubro financiero. “Nosotros creemos que la banca puede hacer mucho más y, efectivamente, hay una tarea pendiente”, sostiene la autoridad.Incluso, la subsecretaria de Hacienda va más allá y afirma que todos los actores deben cumplir un rol. “Así como en esta crisis el gobierno ha establecido mecanismos de acceso al crédito, hemos entregado facilidades, bajado el impuesto de Timbres y Estampillas, dado subsidios, se adelantará el pago de impuestos y se está pagando el bono de agosto, entonces acá hay que pelar el ajo”, explica. Indica que hay que “mirar esta situación de verdad, ensuciarse las manos y quedar pasado a ajo. El problema es que acá hay una cierta comodidad”.
Foco agricultor
Uno de los sectores que ha reclamado por el acceso al crédito es el agricultor.Es por eso que Recart señala que “hay falencias institucionales, una gran desconfianza hacia este sector. En otros países, hay bancos nichos y siendo la agricultura tan importante en nuestro país lo que me parece lógico es que, como el BancoEstado ha actuado en esta crisis apoyando a las empresas, el resto de la banca siga a BancoEstado”.Por lo mismo, la autoridad del Ministerio de Hacienda enfrenta el problema y enfatiza que “acá hay un tema, hay que buscar más competencia porque si los bancos no quieren entrar de lleno, ésa es la solución. O sea, BancoEstado ha cumplido un rol tremendo, pero el sector agrícola es más grande de lo que este banco puede hacer”. Es por eso que advierte que si el resto de los actores que participan de la banca local no sigue el camino de la entidad pública “vamos a tener que introducir más competencia”.
Los spread en juego
El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) Luis Mayol, también se refiere a estos problemas y afirma que los créditos que ha entregado la banca a su sector han incorporado altos premios por riesgo. En promedio, asegura que los préstamos que solicita una empresa del gremio agricultor recibe un spread anual de 4,5% sobre la Tasa de Política Monetaria (TPM). Mientras que las líneas de sobregiro pueden alcanzar un spread anual de hasta 18%.“Los bancos justifican estas tasas señalando que hay un mayor riesgo. Sin embargo, poco a poco están empezando a abrirse y a darnos mayores facilidades”, agrega.Reunión con SomervilleLa preocupación en el gobierno también llegó al Ministerio de Agricultura. Es por eso, que la titular de la cartera Marigen Hornkohl, se reunirá hoy con el presidente de la Asociación de Bancos, Hernán Somerville, para discutir este tema.La autoridad señala que la idea es “conversar con él en términos de los cuellos de botella que observamos, dónde están y qué podemos hacer para abordarlos y darles la tranquilidad de trabajar con el sector agrícola”.La ministra, además, afirma que está analizando la posibilidad de crear un mecanismo para revisar de manera dinámica las transacciones que se producen entre la banca y este sector. Y agrega que es posible que en el equipo técnico del Ministerio de Agricultura participen en algunas ocasiones miembros de la Asociación de Bancos.
Las medidas de Hacienda pro crédito
Desde el año pasado el Ministerio de Hacienda ha buscado mitigar los efectos de la crisis financiera internacional y la restricción de créditos en la industria chilena. Es por eso que decidió inyectar US$ 500 millones de capital en BancoEstado a partir de 2009, para que éste sea un actor relevante en abrir el “grifo” de los préstamos.El 29 de marzo pasado la cartera introdujo una serie de medidas para facilitar el financiamiento bancario, entre las cuales destacaron: aumentar el límite del crédito complementario para viviendas con subsidio de hasta 90% (estaba en 80%), mayores garantías para reprogramaciones de deuda con garantías Corfo y la ampliación de los Fondos de Garantías para Pequeñas Empresas (Fogape).Además, aumentó la capacidad para entregar créditos por parte de las compañías de seguros, ampliando el límite para estas operaciones de 2% a 3% de sus requerimientos de capital fijados por ley.Hacienda también incentivó el mercado de la vivienda permitiendo a las cajas de compensación entregar mutuos hipotecarios.
Las medidas de Hacienda pro crédito
Desde el año pasado el Ministerio de Hacienda ha buscado mitigar los efectos de la crisis financiera internacional y la restricción de créditos en la industria chilena. Es por eso que decidió inyectar US$ 500 millones de capital en BancoEstado a partir de 2009, para que éste sea un actor relevante en abrir el “grifo” de los préstamos.El 29 de marzo pasado la cartera introdujo una serie de medidas para facilitar el financiamiento bancario, entre las cuales destacaron: aumentar el límite del crédito complementario para viviendas con subsidio de hasta 90% (estaba en 80%), mayores garantías para reprogramaciones de deuda con garantías Corfo y la ampliación de los Fondos de Garantías para Pequeñas Empresas (Fogape).Además, aumentó la capacidad para entregar créditos por parte de las compañías de seguros, ampliando el límite para estas operaciones de 2% a 3% de sus requerimientos de capital fijados por ley.Hacienda también incentivó el mercado de la vivienda permitiendo a las cajas de compensación entregar mutuos hipotecarios.
64 comentarios:
Encuentro que el gobierno ha impulsado buenas propuestas para salvar el sector agrícola y también que el Banco Estado a pesar de llevarse toda la carga que tenido por los créditos solicitados por el sector no a dado abasto.
Para esto hay que impulsar a los otros entes financieros a confiar en este sector, pero el gran problema que se da aquí es que a pesar de intentar más competencia son ellos los que deciden a caso arriesgarse por estas empresas o no, aunque haya premios por el riesgo que corren.
Por último quiero señalar con énfasis que la agricultura para nuestro país es uno de los sustentos básicos que tiene el ser humano y una de las principales fuentes de alimentación para todos nosotros, lo cual hace pensar que se deben tomar medidas rígidas para no aumentar una crisis que se puede evitar en este sector, y esto de manera de que las empresas logren conseguir los créditos esperados por ellos para aumentar la actividad económica del país, aunque sea con la necesidad de que el gobierno implemente mucha mayor competencia en el rubro financiero.
Esta gran Crisis Financiera ha dejado muchas consecuencias, y una de estas, es la incertidumbre que ha provocado en algunos sectores, especialmente el sector por el cual nuestro país se destaca, como es la Agricultura.
Sabemos que nuestro Gobierno ha impulsado una serie de medidas, con el fin de crear confianza, pero el problema va más allá, ya que existe un exceso de demanda, la cual la banca no ha dado abasto. Creo que las medidas del Gobierno son muy buenas, solo es necesario no dejarse estar, y sacar adelante este sector que es muy importante para nosotros como personas, y nuestro país.
Premiar el riesgo es una muy buena alternativa para crear la confianza, y otra opción, con la cual concuerdo completamente con mi compañero, es de incentivar a los entes financieros en creer en esta sección, en arriesgarse y de probar nuevas alternativas, ya que si se trabaja en conjunto tanto privados como con el Estado, se puede salir adelante y obtener resultados satisfactorios de esta Gran Crisis.
La preocupación del gobierno no integra en su análisis el real problema que enfrenta la agricultura, por ejemplo en materia financiera. Endurecer la postura frente a los bancos en mérito a la regulación que éstos mantienen, y que precisamente no permiten el acceso al crédito del mundo agrícola, permite comprender un acto que genera posturas contradictorias. El Gobierno no sólo debe privilegiar las buenas decisiones en materia financiera en torno a las reglamentaciones y legislaciones vigentes, sino que también debe comprender cuáles son los factores de fondo en la negativa de los bancos frente al acceso al crédito que busca el mundo agrícola, y en ello, le toca también privilegiar acciones que favorezcan hoy las condiciones de los agricultores, de modo que a partir de ello éstos puedan presentarse de manera más favorable a sus propios propósitos frente a la banca.
Hoy por hoy, la banca ve en los agricultores un riesgo cada vez más creciente, gracias a que éste ambiente no se encuentra regulado, permitiendo que en base a ello, el sistema no le ofrezca a los agricultores mejores condiciones de comercialización de sus productos, generándole la nula capitalización de utilidades o por lo menos amortiguación de la deuda adquirida en la producción.
La fijación de precios es un factor relevante en materia económica para los productores chilenos. La ausencia de una política clara y confiable en ese aspecto, permite que hoy los valores asignados a la exportación continúen a la baja, según se puede observar en la página de COTRIZA (http://www.cotrisa.cl/mercado/trigo/nacional/internacion.php) .En ese escenario entonces, podemos comenzar a comprender la razón de la negativa crediticia.
Por otra parte, en el link que introduce al diario financiero se logra apreciar que las tasas de captación y colocación hayan disminuido considerablemente, y por lo tanto lo podemos tomar como uno de tantos factores que inciden también a la hora de otorgar un crédito. Por cierto, se debe reconocer entonces que obligar, o pretender hacerlo de alguna u otra forma, a la banca a introducir créditos a actores que claramente no representan confiabilidad y estabilidad al sistema, es un acto irresponsable a la hora de definir políticas económicas que mantengan estabilidad en ésta materia. Pero por otra parte, se puede comprender en la dirección de reactivar la economía generando mayores oportunidades de emprendimiento. Sin embargo, a mi juicio, éste último punto debe abordarse desde otro ámbito, vale decir, la agricultura debe ser atendida en mérito a los reales problemas que enfrenta, ya que la falta de ingreso al crédito es sólo la consecuencia del problema que los acompaña, y no necesariamente es la razón de su inestabilidad, y por lo tanto, de la mala imagen que mantienen frente a la banca.
En tiempos de crisis todos temen especialmente el sector privado, éste comienza a tomar una postura conservadora frente al riesgo, y es algo natural, todos quieren protegerse frente a tales eventualidades económicas.
Para el caso de la Banca privada, la postura que ha tomado ha perjudicado a ciertos sectores de la economía, particularmente la agricultura y es esta la preocupación del gobierno.
Creo claramente, que en cuando hay crisis hay que asumir el riesgo para reactivar la economía, de lo contrario el país comienza a estancarse y detenerse en tal situación, en lugar de salir adelante de ella. De esta manera, es fundamental el papel que tome la Banca privada en este ámbito y considero que la actitud del gobierno por presionar a la Banca ha sido positiva.
Espero, al igual que muchos chilenos que la Banca se haga presente en la situación económica, con lo que sólo ella puede contribuir, créditos mas flexibles, a fin de que muchos agricultores puedan invertir y este sector se vuelva a reactivar, considerando que este es uno de los principales sectores económicos de Chile.
Sin lugar a duda el sector agrícola en nuestro país es muy grande, y coincido con mi compañera Katherinne, en que aquí hay dos protagonistas y ambos tienen sus válidas justificaciones.
Por el lado del gobierno, que apoya obviamente a la agricultura de nuestro país, la cual representa un alto porcentaje de exportaciones hacia países extranjeros, es muy normal y concuerdo que estén preocupados que el sector bancario no esté aportando demasiado a impulsar el mercado del crédito hacia los agricultores. Por lo tanto, viéndolo desde este punto, aumentar la competencia en la banca es una excelente medida, ya que estos estarán más preocupados e impulsados a apoyar los proyectos de los agricultores.
Pero sin embargo, esta el otro lado, representado por el sector bancario, quienes se defienden argumentando que “la lucha que se da entre bancos, casas comerciales, mutuales y cajas de compensación por los clientes es feroz”, así se expresó el presidente de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (ABIF), Hernán Somerville. "Yo siempre les digo a los amigos agricultores que eviten decir que están todos arruinados y quebrados, porque se hace difícil dar créditos en esas condiciones", dijo. Tomando en cuenta las palabras del señor Somerville, estoy muy de acuerdo también con ellas, la competencia en el sector siempre ha existido, ahora si no se le quiere dar créditos a los agricultores, seguramente es porque estos son muy sinceros y muestran la realidad que están viviendo. Es inevitable y hasta ilógico que se encuentren en perfectas condiciones si la crisis no ha dejado de presentarse en ningún lugar. Actualmente tenemos el desempleo alrededor del 10% y con estimaciones de llegar al 12%, explicación que se le da al aumento del riesgo y por lo tanto al poco apoyo de la banca a la agricultura.
Finalmente, este es un problema solucionable, en donde la comisión técnica acordada en la reunión, será el ente perfecto para la evaluación de riesgos agrícolas.
Claramente, hay un concenso en todas las opiniones realizadas por mis compañeros anteriormente. Concuerdo plenamente, que el accionar que ha tenido el gobierno frente a ésta situación ha sido acertado ya que con ello, ha dado un gran impulso para que la banca comienze a reorganizarse y a facilitar un mayor acceso a créditos sobre todo al sector agroindustrial que es el más desplazado hoy en día. Por otra parte, cabe destacar que son válidas todas las quejas que ha manifestado el medio empresarial con respecto al poco acceso y el alto costo del financiamiento que ofrecen las entidades bancarias, a pesar de que el Banco Central de Chile ha dado claras señales para reducir el costo del dinero en la economía nacional con un importante recorte en la tasa de política monetaria que es de un 0,5% anual, con esto ha tratado de asegurar que esta baja se replicara al sector financiero y a sus clientes. A todo esto se le suma, que el spread por riesgo de mercado ha aumentado durante este año lo que perjudica mayoritariamente a las pequeñas y medianas empresas. De lo último, tomar una frase cliché que ha estado por largo tiempo en el sentir y pensar de muchos: "Impulsar a laS PYMES, que son una de las más importantes generadoras de empleo en el país", el Estado ya ha comenzado su labor con la iniciativa de Banco Estado para facilitar acceso a créditos a éstas empresas sin embargo, la demanda es grande y es tarea del sector privado dejar de lado el pensamiento negativo de la crisis y comenzar a adaptarse a los cambios y a las necesidades que existen en la actualidad.
Todos estamos de acuerdo en que el sector agrícola es uno de los más importantes en nuestro país y que necesita ayuda financiera.
Es necesario que los créditos aumenten y es por eso que los bancos deberían acceder a aportar para reactivar la economía y salir más rápido de esta recesión, pero no debe olvidar hacer un buen análisis de riesgo, razón por la que estamos en esto, es decir, otorgar créditos sin un previo análisis de riesgos provocó esta crisis.
Quiero destacar el ejemplo que da el gobierno al reactivar los créditos, la idea es que los bancos también puedan confiar o por último pedir algún sistema de garantía (aval) gubernamental, pero dar solución concreta a la problemática.
La tasa de política monetaria (TPM) de 0.5%, es la más baja de la historia de nuestro país, aquí claramente la banca privada no esta traspasando a las personas y microempresas todas las medidas que a lanzado el Gobierno para apalear la crisis e incentivar la generación de prestamos bancarios que reactiven la economía.
Además si nos vamos a las cifras entregadas por los sindicatos bancarios, que acusan una “colusión” de las entidades por las altas tasas de interés (Banco Santander tiene la tasa de interés mínima en 8,88% y la máxima 51,2%; el Banco de Chile, mínima 8,88% y máxima 51,2%; y el BBVA, mínima 8,4% y máxima 51,12%.) y a esto sumamos el 12,2% de rentabilidad que tuvo la banca el primer trimestre del 2009 respecto al mismo período del 2008, claramente visualizamos que los créditos no han bajado su alto costo, como tampoco las entidades han sido más flexibles al riesgo, lo que ha significado, que el esfuerzo realizado por el Banco Central no se refleje considerablemente, a diferencia de las grandes empresas que tienen mayor poder de negociación y que sí pueden acceder a este tipo de beneficios.
A mi juicio los problemas de financiamiento de la banca privada son justificados, a pesar del sin número de medidas que efectúa el gobierno junto al banco central para destrabar e impulsar el mercado del crédito. Si bien, la subsecretaria de Hacienda afirmó que todos los actores deben cumplir su rol, sin embargo, la banca privada no lo esta cumpliendo, porque a mi juicio no se presentan las condiciones para hacerlo, debido al alto riesgo y responsabilidad social que les entraña, como por ejemplo el posible no pago del crédito por parte del prestatario por insolvencia económica. Entonces la banca privada, no se está aprovechando del diferencial entre la tasa activa y la tasa pasiva, simplemente no están las condiciones dadas para ofrecer crédito por los tiempos críticos e inciertos por parte de los clientes de los bancos.
En conclusión, opino que los bancos debieran seguir el ejemplo del Banco Estado, para mejorar el crecimiento económico del país, apoyando las medidas del gobierno y política monetaria aplicada por el banco central, en lo sumo posible, teniendo en cuenta que no están las condiciones dadas para ello, por esto justifico la posición de la banca privada, pero no la apoyo. Por último creo que si el gobierno introduce competencia, se generaría un bien común, bajando las tasas de los créditos, pero dudo de la factibilidad de esta acción.
Es normal que los acontecimientos externos provoquen efectos de carácter restrictivo por parte de la Banca privada, debido a que temen por la variabilidad en que se encuentran las empresas que solicitan financiamiento. Lo anterior, hace necesario que los Bancos tomen una postura abierta al diálogo y establezcan requisitos menos exigentes, con el fin de reactivar el sector privado.
El paquete de medidas desarrolladas por el Gobierno para proteger al sector agrícola es consecuencia del escaso abanico de opciones que poseen los agricultores para superar los estragos que provocó la crisis financiera con su situación económica. El sector agrícola se beneficia con la ampliación del plazo de ejecución de las garantías de créditos hipotecarios, además aumentar la garantía agregándole los derechos de aprovisionamiento de agua y así lograr un mayor financiamiento por parte del Banco Estado.
Creo que la banca no ha hecho su trabajo, respecto al crédito, es por esto que la crítica es a los bancos comerciales diferentes del Banco Estado. Si bien un sólo banco se ha preocupado por el sector agrícola, el cual en Chile es uno de los mas importantes para efectos de nuestra economía, ya que genera empleo tanto directa como indirectamente.
El estado ha realizado su trabajo, pero la banca privada se ha mostrado más cauta a la hora de entregar crédito. Pero los privados tienen sus razones, una es el alto riego que presentan los deudores y el actual escenario económico en que estamos inmersos.
Estoy de acuerdo en que “el estado debe hacer su trabajo” y debe negociar con los privados y espero que lleguen a acuerdos eficientes para la prestación de créditos.
Me parece que la postura que está tomando el gobierno es acertada. Bien sabemos que los distintos entes financieros están sujetos a posibilidades del no pago de crédito otorgados, estos se atribuyen la opción de aumentar las tasas de interés.
Bueno caso aparte es referirse acerca de la actividad agrícola, donde concuerdo, y lógicamente todos sabemos la importancia que significa este rubro en nuestro país, ya sea por las importaciones que se hacen y por la cantidad de individuos que se mantienen empleados y con oportunidad de trabajo, que en este periodo particular de crisis, es el tema de mayor relevancia. Por lo mismo pienso que los créditos asociados a proyectos de tipo agrícola deben tener un carácter más flexible o tener mayores consideraciones, ya que se ha demostrado con creces que este sector responde y cumple.
Yo creo, que si la banca privada no está entregando fondos para las pequeñas y medianas empresas, esos fondos se deben entregar definitivamente al Banco Estado y a la CORFO, a través del Fondo de Garantía a la Pequeña Empresa (Fogape) y otros programas, de tal manera que las platas lleguen realmente a las personas que interesan y se creen nuevos empleos.
Al analizar los esfuerzos hechos tanto por el gobierno, como por el Banco Central es evidente que el resultado esperado sea un mayor dinamismo de la economía, sin embargo se deben otorgar ciertos plazos a estas acciones, ya que, como por todos es sabido, la economía no reacciona diligentemente hacia la dirección, en la cual se le quiere impulsar.
Frente a esto, es evidente que mientras no se traspase la confianza a los consumidores por parte de la banca, se debe esperar que ésta situación continué en este sentido, ahora bien, es lógico el actuar de la banca, ya que, frente a una crisis todo el mundo guarda su dinero por miedo al futuro; mientras las señales del mercado han ido en la dirección correcta, minimizar el riesgo, se esperan mejores expectativas. Se debe recordar también, que existen alternativas distintas a los bancos, las cajas de compensación, las cooperativas y las aseguradoras de vida.
También es importante recalcar que ante futuras elecciones la confianza de la sociedad en general, aumenta frente a las futuras expectativas.
A mi juicio creo que los bancos han debido tomar diversas medidas frente a los peligros que existen en el mercado financiero hoy en día, y que han llevado a que este sector tenga problemas de financiamiento y como consecuencia de la crisis económica mundial que ya todos conocemos, entre las medidas más visibles que podemos apreciar tiene que ver con salvaguardar el riesgo de no pago por parte de los deudores, haciendo que el acceso a créditos sea mas difícil y exigiendo una tasa de interés mayor, por el cual estoy completamente con este accionar de la banca privada de “protegerse”, pero creo que lo que más necesitan las personas para salir de este momento duro económicamente es que la obtención a créditos de flexibilice, sobretodo para el sector agrícola, que se ha visto duramente golpeado el actual escenario, para esto el gobierno debería actuar como un intermediario entre los dos agentes antes mencionados.
Un tema que ha salido a la luz esta semana hace referencia a la posible colusión que podría existir por parte de los bancos comerciales de no traspasar las sucesivas bajas en la tasa de interés al público que ha dado a conocer el banco central en diversas ocasiones como mediada para impulsar a la tan débil economía chilena, investigación que estará a cargo de la fiscalía nacional económica.
Ambos lados de la moneda tienen sus justificaciones, por un lado los bancos se han visto en la necesidad de resguardar su negocio a través de mayores intereses con el fin de solventar el riesgo de pago por parte de los demandantes, además que en épocas de crisis y debido a la cesantía, la vulnerabilidad del pago de deudas aumenta de forma considerable. Por ende, el criterio de selección al otorgar créditos se modifica, ya que es más conveniente otorgárselos a las personas que puedan pagar, lo cual no me parece mal, pues muchas veces las personas aceptan créditos que superan el 70% de su sueldo mensual y por lo mismo es necesario un mayor filtro por parte del sector bancario.
También es cierto, que sin créditos las personas y/o empresas no son capaces de sobrellevar tiempos de crisis, pues incurren en mayores costos productivos, etcétera, pero a mi parecer es aceptable un mayor análisis para el otorgamiento de financiamiento, pues las personas y empresas deben integrar una cultura ahorrativa y estar preparados para sobrellevar situaciones difíciles de la economía.
Por lo tanto, si el gobierno abre la posibilidad de mayor competencia, va en directo beneficio de las personas y empresas, al fin y al cabo, son estos los que deciden cual de las dos alternativas les genera un mayor beneficio.
Mayor competencia no creo que sea la solución, los privados no pueden correr mayores riesgos de los que ya asumen, hay que considerar que deben cuidar de su patrimonio, quien mejor que ellos querrán entregar prestamos a todos los solicitantes, si ese es el servicio que ofrecen, sin embargo, creo que a pesar de los grandes esfuerzos que ha realizado el gobierno deben seguir responsabilizándose de este problema, es una crisis a nivel mundial, pero en nuestro país son las Pymes y dentro de esto el sector agrícola las que abastecen a cerca del 80% de la población a través de empleos. A opinión personal creo que deben coludirse con los bancos ya existentes, empleando programas para protegerlos en caso de fracasos por entrega de créditos. Podría ser esto un gran incentivo para propagar mayores créditos por parte del sector privado.
Mayor competencia no creo que sea la solución, los privados no pueden correr mayores riesgos de los que ya asumen, hay que considerar que deben cuidar de su patrimonio, quien mejor que ellos querrán entregar prestamos a todos los solicitantes, si ese es el servicio que ofrecen, sin embargo, creo que a pesar de los grandes esfuerzos que ha realizado el gobierno deben seguir responsabilizándose de este problema, es una crisis a nivel mundial, pero en nuestro país son las Pymes y dentro de esto el sector agrícola las que abastecen a cerca del 80% de la población a través de empleos. A opinión personal creo que deben coludirse con los bancos ya existentes, empleando programas para protegerlos en caso de fracasos por entrega de créditos. Podría ser esto un gran incentivo para propagar mayores créditos por parte del sector privado.
Es evidente que el gobierno debe realizar mayores gestiones con el fin de facilitar el acceso a créditos a los pequeños empresarios y agricultores. Encuentro que los bancos no han hecho mayores esfuerzos por aportar al tema, y pese a que la tasa del banco central se encuentra en su mínimo histórico esto no se ha traspasado a las personas por parte de los bancos, lo cual no ayuda en nada a reactivar la economía, que finalmente es la razón de ser que ha tenido el banco central para mantener la tasa a estos niveles.
El acceso a créditos en nuestro país durante el último tiempo ha dado un respiro a aquellos que optan a bienes de consumo o inmuebles, sin embargo, el financiamiento para quienes desean emprender ha sido más bien esquivo; uno de los sectores más perjudicados son las pequeñas empresas que por lo general se dedican a la agricultura, rubro que ya por naturaleza presenta mayor riesgo, aun así, creo que es un foco importante a considerar ya que por lo general ocupan mucha mano de obra (sea directa o con manipulación de maquinaria) que pude dar paso a la creación de nuevos empleos. Para lograr lo anterior, es necesario que quienes estén en busca de nuevas fuentes de ingreso que aumenten su riqueza, puedan encontrar financiamiento.
Si bien es cierto que los bancos deben ser cautos al momento de otorgar créditos, es importante que sea el mismo sistema financiero el que cree las oportunidades de un crecimiento económico de tal forma que logre disminuir la incertidumbre.
Claro está que el gobierno ha hecho todo lo posible para hacer frente a la estancamiento económico que se vive en estos momentos, aplicando una serie de medidas con fines de reactivar la economía del país, como la baja de la tasa de interés que ha llegado a un piso histórico. Sin embrago, noto que el sector financiero privado le falta compromiso con éste tema, ya que el interés promulgado por el gobierno no se ha visto reflejado en los préstamos de la banca privada, lo que claramente perjudica a las pequeñas y grandes empresas especialmente del sector agrícola a la hora de pedir financiamiento para superar la crisis.
Mi opinión al respecto es que la banca privada en cierto modo no corre riesgos al otorgar créditos más accesibles principalmente al sector agrícolas, dejando a éstas el principal riesgo y no diversificando como es el propósito de la existencia del mercado de capitales.
Mirando la situación de forma superficial, es fácil pensar que los bancos no están ayudando a reactivar la economía, ya que, no han traspasado de forma significativa la rebaja de tasas realizada por el Banco Central a los consumidores, e incluso han sido acusados de colusión. Sin embargo, creo que el tema merece un mayor análisis, ya que permitir un rápido acceso a créditos, con bajas tasas, a deudores riesgosos, considerando la situación actual de la economía, tampoco parece ser una solución sensata.
Los bancos privados solo intentan resguardar su negocio, y la principal preocupación del Gobierno es reactivar la economía, es claro que ambas posturas son comprensibles. Desde mi punto de vista, es fundamental apoyar a sectores que son esenciales para nuestro país, como lo es el sector agrícola y las PYMES. He ahí la necesidad de que los bancos dejen, en parte, su desmesurada aversión al riesgo, para de esta forma permitir el acceso a financiamiento, considerando que solo así se logrará la esperada recuperación.
Compleja situación que vive el sector de la agricultura en relación a la banca, en respecto a los créditos. Porque si bien se han reducido las tasas de interés para fomentar el consumo de créditos, para el sector del agro no se ve tan fácil está situación. Ya que la agricultura representa una de las principales actividades de la economía chilena. Sin embargo para este sector les resulta compleja la obtención de créditos, porque estos no pueden presentar buenas garantías.
Tal vez la solución para el agro seria agregar un nuevo agente que se ocupe específicamente en el otorgamiento de créditos y que se ablanden las barreras que les ponen a este sector.
Pese al buen manejo que tiene el Banco Central y el Ministerio de Hacienda en esta crisis económica y los números alentadores que se muestran a la opinión pública en torno a la situación de Chile, estas cifras no son recibidas por los consumidores, que en este caso específico son los agricultores, porque al final el que absorbe los beneficios del Banco Central es la banca privada que presta cuando quiere y a las tasas que quiere, por lo que, o se aumenta la capacidad de préstamo de BancoEstado o se regula o incentiva a los bancos para que para que todos los que necesiten financiamiento lo puedan recibir.
El difícil escenario económico-financiero por el que estamos atravesando, da pié de manera inminente al aumento considerable en la selectividad al momento de otorgar un crédito financiero.
Está claro que el riesgo que corre la banca hoy por hoy si los entrega "a manos abiertas" es tremendamente grande y riesgoso para su estabilidad patrimonial, hay que convenir que si no toman una actitud mas flexible frente a esta situación, las posibilidades de repuntar econòmicamente como país, se verán coartadas en gran medida.
Frente a esto, el gobierno ha sido muy tajante y explícito en su posición, dejando en claro que los privados deben seguir el ejemplo de BancoEstado y apoyar a las empresas y personas que requieran financiamiento, lo que es fundamental para comenzar a revitalizar la alicaída economía, poniendo especial atención en las PYMES y el sector agrícola, que conforman la principal fuente generadora de empleos del país.
Por otra parte, es comprensible la cautela que ha adquirido la banca privada al colocar altas barreras de acceso al crédito; la incertidumbre y falta de garantía representan un gran riesgo para la estabilidad del sector (considerando que la crisis comenzò precisamente a partir de sus símiles estadounidenses).
Sin embargo, creo que lo más conveniente en pos de la reactivaciòn de la economía nacional, es fomentar el mercado financiero, esperar que la banca privada traspase a sus líneas de crédito la baja en la tasa de interés de política monetaria dictada por el Banco Central, lo que en conjunto a las medidas impulsadas por el Gobierno comiencen a reactivar poco a poco el difícil y complejo escenario económico que nos aqueja.
Todos estamos de acuerdo en que el sector agrícola es uno de los más importantes en nuestro país y que necesita ayuda financiera.
Es necesario que los créditos aumenten y es por eso que los bancos deberían acceder a aportar para reactivar la economía y salir más rápido de esta recesión, pero no debe olvidar hacer un buen análisis de riesgo, razón por la que estamos en esto, es decir, otorgar créditos sin un previo análisis de riesgos provocó esta crisis.
Quiero destacar el ejemplo que da el gobierno al reactivar los créditos, la idea es que los bancos también puedan confiar o por último pedir algún sistema de garantía (aval) gubernamental, pero dar solución concreta a la problemática.
Habitualmente, la frase que inunda frecuentemente la opinión pública y el consenso colectivo acerca de que “Los bancos nunca pierden”, refleja y se aproxima bastante al descontento que existe hoy en día en los diferentes sectores de la sociedad tanto para los consumidores de créditos bancarios como para el gobierno. Así por un lado, el comportamiento de la banca privada es justificable parcialmente desde la perspectiva que es un sistema capitalizado, es decir que no recibe ninguna ayuda monetaria en tiempos de crisis por parte del gobierno y por otro lado, como estructura de su negocio, la cual es controlar el riesgo intrínseco asociado al financiamiento en tiempos de endeudamiento, que según el presidente de la banca lo asumen con el objeto de generar responsabilidad social en el largo plazo. No obstante, a mi parecer el tema central con respecto a la postura de dilatar el traspaso de la tasa interbancaria a los consumidores frente al anuncio realizado por el banco central, subyace exclusivamente a la responsabilidad de asumir por parte de la banca la disminución del costo del dinero y no a la cantidad de colocaciones en una economía que se contrae, ya que la mediana empresa como fuente generadora del empleo es el sector principalmente afectado frente al costo del financiamiento, así también lo señala un reportaje de la señal abierta de televisión, en donde destaca por un lado el descontento de aproximadamente un 25% de los exportadores, que señalan que incluso hoy en día su costo de financiamiento es más caro con respecto al anuncio anterior por parte del banco central y por otro lado, la inapelable actitud por parte de la banca de exigir a sus ejecutivos primas, mediante la inclusión de seguros en los créditos de consumo con el propósito de paliar el riesgo, por lo tanto me parece muy difícil que en el corto plazo se pueda ver traducida efectivamente el traspaso de la tasa.
Considero muy importante, el hecho de que el gobierno endurezca su postura frente a la banca; ya que el acceso al crédito tiene por objetivo minimizar el efecto de la actual crisis en las empresas, sin embargo, lamentablemente no se está dando una misma correlación por parte del rubro financiero, en consecuencia el objetivo principal se ve afectado.
Un claro ejemplo, es el foco agricultor que se ve afectado básicamente por un tema de “desconfianza” hacia el sector; si viene cierto es de suma importancia evaluar el riesgo antes de otorgar financiamiento, y concuerdo plenamente en ese aspecto, no obstante el gobierno reconoce que existen falencias institucionales, ya que no toda la banca ha adoptado la misma metodología del BancoEstado (que es apoyar a las empresas en esta crisis), lo que es lamentable, por lo mismo concuerdo en que si la situación persiste, un buen incentivo es introducir más competencia, para así lograr que todos los actores dentro de la banca cumplan su rol, y lo cumplan bien.
Creo que las facilidades están dadas para facilitar el crédito, como lo son el recorte de la tasa de política monetaria de 25 puntos a 0,5% anual, por otro lado es importante mencionar la labor del ministerio de hacienda que decidió inyectar US$ 500 millones de capital en BancoEstado, para poder satisfacer la demanda del crédito, que evidentemente necesita de la participación de todas las bancas y un compromiso por parte de todas las entidades que conforman el rubro, es tarea de todos dar abasto a la demanda por crédito.
Sin duda no se le puede entregar toda la tarea al BancoEstado, la invitación es a que todos asuman un poco de riesgo, y se comprometan con los sectores que necesitan financiamiento, para así obtener resultados positivos y reducir al máximo los efectos de esta crisis.
En mi opinión encuentro que es correcto que el gobierno, y el mismo Ministro de Hacienda Andrés Velasco llame la atención a la banca privada por la existencia, aún, de un gran rechazo a generar créditos al sector agrícola, entre otros sectores, pero en general, además, por la tardía inclusión en los bancos de la baja en la Tasa de Política Monetaria. La Tasa de Política Monetaria ha bajado a niveles históricos, y dentro de otros objetivos para poder crear dinamismo en la economía durante este período de crisis que afecta a todos los sectores. Por lo mismo, al evitar dar créditos, se evita de manera directa que este sector pueda sobreponerse a los problemas contingentes que ha traído esta crisis.
Sí es cierto que la banca privada no quiere arriesgarse a dar créditos sobretodo por que gran parte de estas empresas son MiPymes, el gobierno ha ayudado con muchas medidas a estas empresas, pero jamás va a ser suficiente, los entes involucrados deben trabajar de manera más participativa, para así poder darle la oportunidad a todos los empresarios, que son los que además, otorgan empleo en el país.
Sin duda el sector agrícola es de los sectores que más ayuda financiera necesita en estos tiempos de crisis, ya que es una de las actividades más importantes del país, sin embargo, una de las más riesgosas al momento de acceder a créditos.
Es por esto que la banca no ha respondido de la manera que esperaba el gobierno, estos se ven en la obligación de ser cada vez más precavidos al momento de otorgar los créditos, para no caer en la misma falencia que provocó la crisis que nos viene afectando, por otro lado, el sector requiere cada vez más de estos créditos para poder financiarse, por lo que una de las mejores soluciones es que el gobierno entregue garantías al sector de manera que así se pueda mejorar en parte la economía de nuestro país.
Sinceramente, creo que los bancos están en todo su derecho de otorgar créditos y a la tasa de interés que ellos quieran, por que son instituciones privadas, y no quieren correr el riesgo de otorgar prestamos al sector agrícola por el difícil momento que se esta viviendo, entonces si el gobierno quiere intervenir, que tome la tarea a corto plazo de ser avales de los créditos o de lo contrario intervenir en la ley de superintendencia de bancos, en el caso que los bancos no quieran negociar, como lo han hecho hasta ahora.
La presión de introducir más competencia sobre la banca no solucionará el difícil escenario, ya que los cambios en el ambiente económico han provocado un aumento en el riesgo sobre otorgamientos de crédito. Esto ha llevado a los bancos a exigir requerimientos más estrictos de garantías, claramente reflejados en los spreads.
Con una incertidumbre más baja en los próximos meses se estima que la banca reducirá sus tasas, ya que a mí parecer el riesgo disminuirá y así aumentará el crédito.
Efectivamente el traspaso de la disminución de la Tasa de Política Monetaria no ha llegado a los clientes de los bancos en el período que se esperaba, ya que se ha sumado un gran costo en las restricciones. Sin embargo datos oficiales de la Encuesta sobre Créditos Bancarios del segundo trimestre del 2009 señala que “la fracción neta de bancos que reporta condiciones más restrictivas de aprobación de crédito se reduce por segundo trimestre consecutivo”.
Por lo tanto es importante destacar esta situación, que sin duda se espera que siga bajando, pero no podemos no tomar en cuenta esta evolución en el año presente.
Es una situación muy compleja, está claro que hoy en día por parte del gobierno y muchos representantes de entes bancarias incentivan a la gente para endeudarse, por la baja tasa de política monetaria y así aprovechar estos verdaderos “remates” hipotecarios, automotriz, quiebre de stock, etc.
Pero la situación es opuesta para quienes deciden invertir en proyectos, aquellos emprendedores se ven afectados porque hoy es un mayor riesgo financiar por que hay mucha incertidumbre. Los más afectados son los micro y pymes ya que sin recibir ayuda económica muchas ya han debido quebrar o cambiar de dueños, situación que es muy probable de seguir mientras los bancos no sigan otorgando créditos o manteniendo su tasa bancaria que cada banco entregue, porque una cosa es que el banco central de la tasa de 0.5% a los bancos nacionales y otra cosa es que los bancos otorguen una tasa similar para los clientes, lo que en la práctica no ocurre y ese es un problema. Los spread son el problema, hay mucha diferencia entre las tasas lo que dificulta la deuda, aquí pienso que es donde el gobierno debería actuar, incentivar más la movilización del mercado de capitales, o entregar subsidios, o alguna medida de apoyo económico, se preocupan mucho del desempleo hoy en día y una forma de no aumentar el desempleo es mantener a las empresas en pie, y los bancos juegan el papel fundamental, banco estado ha hecho los esfuerzos posibles, pero un banco no puede contra todos aquellos que piden ayuda, y ahí es donde el gobierno debe actuar rápidamente.
Los esfuerzos empleados por el gobierno son una medida temporal, que sin desprestigiar es algo pasajero, por lo cual, el tema se encuentra en enfocarse en lo que realmente importa, y es en dar y facilitar el crédito a los empresarios y a las pequeñas empresas que son las que verdaderamente entregan y proveen de empleo a nuestro país.
Por otro lado el banco, siempre busca su conveniencia y sus lemas de buena gente, tratando de ayudar a reactivar la economía son totalmente contraproducentes.
Si queremos una pronta recuperación de Chile es de vital importancia que los intermediarios financieros pongan de su parte y traspasen las tasas al público de forma responsable. El banco central está haciendo todo lo posible para recuperar la confianza en la economía chilena, claro ejemplo de esto es que durante los últimos meses ha bajado considerablemente la tasa de política monetaria con el principal objetivo de restablecer el crédito. El problema está en que dada la incertidumbre local e internacional, los bancos chilenos están poniendo muchas restricciones. Creo que la banca chilena debe apoyar al instituto emisor en esta misión, ya que no ha dado razones para la desconfianza.
Además, es necesario que todos los sectores que comprenden la economía confíen en el actuar del banco central y generen sus expectativas a partir de sus objetivos; solo así podremos salir adelante.
Como siempre los sectores más importantes en nuestra economía tienen problemas, ya sea las Pymes por falta de ayuda para surgir y poder tener mejores tasas para solicitar créditos y poder crear empleo. Ahora se suma el problema del sector agrícola, donde se tiene que lidiar con problemas ya sea de índole ecológico, por los cambios climáticos y en la actualidad con la obtención de beneficios para créditos, esto a mi parecer ya es un nuevo caso de “colusión”, al igual que las farmacias, pero ahora entre los bancos donde se pasa la responsabilidad entre el ente bancario Central y la Asociación de Bancos de Chile, donde el Banco Central y especialmente el Ministerio de Hacienda han encausado grandes beneficios para poder bajar tasa y dinamizar el sector bancario para que sea mas atractivo, pero los bancos no trasmite estos beneficios a sus clientes, al contrario cada vez son más las trabas que exigen las instituciones para dar financiamiento.
Concuerdo con mis compañeros cuando dicen que el sector Agrícola es muy grande e importante dentro de la economía, que existen dos actores importantes, como lo son el gobierno y la banca, y que cada uno de ellos tiene justificadas razones para reaccionar de la forma que lo hacen, pero creo que es de suma importancia impulsar a la banca a entregar mas crédito al sector agrícola, ya que es un sector que genera gran cantidad de empleos, tan necesarios en estos tiempos de crisis y no solamente a los agricultores facilitarles el acceso a financiamiento sino también a las PYMES que al igual que el sector Agrícola necesitan el apoyo del gobierno, por lo que el accionar de gobierno me parce muy bien pero creo que no es suficiente se requiere de mayores esfuerzos de manera que mayor cantidad de personas tengan acceso a créditos.
Todos sabemos que el sector agrícola es uno de los más importante y que este sector no solo a sido afectado por la crisis económica, a mí parecer, ya que también es afectado por las falencias climáticas, pero esto no es solo a lo que nos conlleva, sino que la desconfianza de la Banca Privada hacia este sector; si bien estoy de acuerdo con algunos de mis compañeros en las medidas implementadas por el Gobierno que en cierta forma les lanza un ultimátum a la Banca Privada de buscar nuevas competencias, también entiendo a la Banca Privada de no apoyar tanto al sector agrícola ya que muchos agricultores no les dan las garantías necesarias de solvencia que la Banca Privada exige para otorgarles un crédito.
Finalmente para concluir creo que la Banca Privada debería analizar la situación mas tranquilamente y revisar si sus políticas de riesgo no han cambiado para así poder ayudar a los agricultores como lo a estado haciendo Banco Estado, ya que los agricultores son demasiados y este solo no es capaz de cubrir tantos créditos, para que así nuestra economía empieza a reactivarse nuevamente, que es lo que todos esperamos, y por lo que el Gobierno a luchado tanto.
A mi parece creo que los esfuerzo del gobierno han ayudado al sector agrícola, ya que las grandes cantidades de dinero inyectando han impulsar y sacado a flote ha este sector que poco a poco se vio afectado por la crisis económica internacional. Aunque, sin embargo, el Banco central no ha dado abasto con la demanda existente de este sector.
Si bien estas medidas no han sido suficientes, nos hace pensar que quizás el gobierno tiene que tomar medidas más severas e impulsar a las otras entidades financieras privadas a confiar y arriesgarse por las empresas agricultoras, ya que estas tienen un rol importante en nuestro país.
Por otro lado, pienso que quizás el gobierno debería analizar más a fondo y ver cuales son los factores que mueven a los bancos de forma negativa, frente a las peticiones de crédito del sector agrícola.
Hemos visto como el gobierno y el Banco Central a tomados múltiples medidas, como la capitalización del Banco Estado, las disminuciones de tasas por BC y junto con otras medidas que buscan incentivar la inversión y cuidar el empleo, pero esto hoy en día está quedando en segundo plano debido a que la banca privada se ha preocupado solo de mantener sus márgenes de utilidad por transacción y no está jugando el rol que le corresponde transformándose en el cuello de botella en el refinanciamiento de la PYME y empresas del rubro agrícola, siendo este ultimo uno de los más afectados debido a lo variable que es su mercado y al alto grado de incertidumbre que presentan sus posibles rentas en la actualidad.
Por otro lado hemos visto que el mercado muestra proyecciones negativas en razón al desempleo y al PIB, esto ha producido que los bancos se vuelvan más conservadores y se traten de resguardar imponiendo mas clausulas y demorando el traspaso de bajas en la tasa de interés a los consumidores finales. Esta actitud a mi parecer es la que se debe cambiar porque si queremos dar vuelta las cifras de desempleo que entrego el INE, la banca privada debe permitir que los sectores que son punto neurálgico para la economía como lo son la PYME y el rubro agrícola se refinancien, ya que de esta manera se permitirá mantener puestos de trabajos permitiendo que la actividad económica nacional no se dañe mas y que con la lenta reactivación de la economía a nivel internacional empiecen crecer los puestos de trabajo, de lo contrario veremos que nuestro país perderá la oportunidad de tener una recuperación rápida que le permita al gobierno proponer medidas que estén dirigidas a obtener el nivel de país desarrollado.
Uno de los roles fundamentales del gobierno es apalancar las consecuencias que a traído la crisis mundial, y debido a esto se han implementado una serie de medidas para mejorar y reactivar la economía. Una de ellas fue la baja histórica de la tasa de interés para aumentar de esta manera el consumo de créditos, efecto que aún no se ha traducido en la banca privada.
En mi opinión respeto y entiendo ambas posturas, por un lado el gobierno debe ser capaz de disminuir las dificultades en tiempos de crisis y llamar la atención de aquellos sectores que no contribuyen al mejoramiento del sistema económico, pero también es válido que la banca privada tome una actitud adversa al riesgo al momento de otorgar créditos, al considerar que la generación de caja y garantías no sean suficientes para realizar la operación de aquellos que lo solicitan. Sin embargo esta situación afecta principalmente a uno de los rubros que más genera recursos y empleos, como es el sector agrícola, y es aquí el mayor problema. ¿Pero es necesario aumentar la competencia? A mi parecer no es la solución más factible, sobre todo en la situación que nos encontramos, lo importante es encontrar la manera de incentivar a la banca privada para el otorgamiento de créditos (seguido de una buena política crediticia), y concuerdo que una buena medida entre otras es premiar el riesgo.
Sin lugar a duda el sector agrícola en Chile es un fuerte motor de desarrollo para nuestro país, por lo que se hace fundamental la existencia de incentivos del Estado para que los productores capaciten y tengan mano de obra fija, para ampliar sus beneficios y se mejore la fuerza laboral. He ahí la importancia de las medidas Pro créditos que han ayudado a aminorar los efectos de la crisis financiera internacional y la restricción de créditos en la industria Chilena. En la cual a mi opinión el Gobierno y el Banco Estado han actuado de manera muy comprometida con este sector, no así como en la banca privada que tienen que mejorar su interés y disposición a mejorar el acceso al financiamiento al sector agrícola.
Estas son las cosas que se deben trabajar en el país, un ambiente de cooperación tanto pública como privada, donde todos adquieran un compromiso, y asuman un riesgo con el fin de la reactivación económica, que es fundamental en tiempo de crisis.
La crisis económica mundial hace un tiempo ya esta instalada en la realidad de nuestro país y como también en el inconsciente tanto de los individuos como de las empresas incluidas las financieras.
Como vimos en la publicación pasada el aumento del índice de cesantía es una prueba claro de ello, también esta a la vista como algunos sectores en la economía del país fueron fuertemente afectados, principalmente la construcción que se vio afectada por el resguardo que tienen las personas en las adquisición de bienes de este tipo, la producción maderera que se vio afectada por la disminución de las exportaciones y el sector agrícola, a diferencia de los primeros este ultimo basa su gran problema en la dificultad de obtener financiamiento para su producción ( uno de los efectos inmediatos es el alto precio de los vegetales con lo que se ven afectados todos los hogares).
Es cierto que los bancos tienen grandes trabas para poder acceder a sus créditos en especial ver si la persona o empresa tiene como poder pagar su deuda (un análisis de riego), lo que me parece bien ya que fue el prestar dinero a personas sin capacidad de pago lo que nos llevo a la actual crisis y los bancos hacen bien en tomar medidas de resguardo. Pero también es importante para reactivar la economía del país que ya sean las pymes o cualquier empresa que necesita financiamiento para su producción, logre obtener recursos ya sea de la banca privada o a por el estado.
Es por esto que el gobierno desarrollo un paquete de medidas para levantar al sector agrícola. Los agricultores podrían acceder a créditos con tasas preferenciales, líneas de créditos especiales, similares a las que está entregando CORFO a través de la banca privada a las pequeñas y medianas empresas, es la fórmula que está estudiando la Contraloría General de la República para autorizar al Instituto de Desarrollo Agropecuario INDAP, para la entrega de créditos. Es de esperar que estas medidas logren ayudar a recuperar este sector.
Sin duda que los bancos al ser entidades privadas (salvo Banco Estado) van a defender los intereses de sus propietarios y por lo mismo no van a asumir riesgos que pongan en peligro su negocio. Es por esto que el gobierno por más mensajes mediáticos que mande al sector bancario, este no va a asumir riesgos que no le correspondan, ya que nadie del mundo privado actúa por caridad.
Es probable que la Banca si tenga una tarea pendiente y pueda ser algo más, como asumir mas riesgos o flexibilizar su criterios de decisión y de esta manera sumarse a los esfuerzos hechos por el gobierno de reactivar la economía, donde no solo se beneficia el país, sino que también los sectores privados, como las instituciones financieras.
En cuanto al sector agrícola, este se ha visto afectado en el acceso al crédito ya que es considerado un sector riesgoso por la banca, por lo que las entidades financieras les establecen tasas más elevadas que a otros sectores. Hay que considerar que este sector aporta entre un 10% y 13% del PIB tomando las materias primas y productos elaborados (Estudio ODEPA), lo que no es menor para la economía chilena.
Considerando lo anterior, el Estado debería tomar alguna medida, como la que plantea el Ministro de Hacienda, de mayor competencia en la banca o implementar fondos a través de CORFO como el Fogain, los cuales estén destinados a sectores específicos que (1) tengan dificultad para acceder a créditos bancarios y (2) aporten a la economía de manera significativa ya sea al PIB como también a otras variables macroeconómicas como el desempleo.
El Banco Estado ha trabajado en impulsar dos iniciativas, que se ven apoyadas por el Ministerio de Agricultura a lo largo de nuestro país. La primera medida es refinanciar los pasivos, comprando la cartera de deuda de los productores.
La segunda iniciativa es establecer alianzas estratégicas con los proveedores de insumos, con el objeto de financiar las operaciones de corto y mediano plazo de los agricultores. Esta situación ayuda, en gran parte a aliviar las necesidades de liquidez de la empresa.
Por otro lado, las demás entidades financieras, producto de lo inestable que está la economía, se han marginado un poco del tema de otorgar créditos a los agricultores, ya que los criterios existentes son demasiados rigurosos y no dan espacio a éstos últimos a una falla o retraso por razones ajenas a ellos (Nunca dar crédito sólo porque existen buenas garantías, por lo tanto no debe existir correlación positiva entre la generación de caja del cliente y la ganancia, correlación independiente)
La agricultura, es la actividad de subsistencia de un país, que, por lo común, se ve afectada en tiempos de crisis y, el gobierno, intenta, de alguna forma u otra, salvar el sector, a través de la aprobación de subsidios, creación de créditos, apoyo a microempresarios, etc. Ayudas que han sido canalizadas, principalmente, por parte del BancoEstado.
Según las últimas informaciones, el Banco Central, ha señalado que ha sido diligente en muchas situaciones y, ha decidido, permanentemente bajar las tasas de interés, con la intención de, buscar la confianza que se ha visto perdida y, con ello, reactivar el consumo y la producción. El gobierno espera que, el resto de las instituciones financieras, traspasen esta disminución de la tasa, pero ellos, enfatizan en la desconfianza, creando el efecto contrario, del que esperan todos los sectores. Es realmente, una falta de seriedad y, poca preocupación, pues se está haciendo lo posible para impulsar la reactivación y, son los mismos actores que la necesitan, quienes boicotean sus propios deseos.
Las autoridades económicas del país, se puede decir, han demostrado su preocupación por la crisis (al menos la suficiente).Pero, deben velar, para que todo sea transparente y, que los sectores que, intencionalmente, no colaboren hacia la reactivación, efectivamente, lo hagan. Esta situación, se asemeja mucho, a la ocurrida con los precios del pan y, el costo de los insumos para su producción. El costo de éstos últimos, a nivel mundial, era relativamente bajo, pero eran los intermediarios quienes no lo traspasaban, obligando, a las últimas cadenas de comercialización a encarecer el producto final, en este caso, el pan.
Se descarta, la existencia de colusión en la fijación de tasas, pero las autoridades, han señalado, que de ocurrir lo contrario, habrá sanciones. Esperamos, que se priorice por el bienestar general, y, que la reactivación llegue efectivamente al sector agrícola y, a todo el país.
Gustavo Montecinos M.
Debido a las propuestas hechas por el gobierno para apoyar al financiamiento de empresas en la banca privada, existe una gran brecha que se debe tomar en cuenta. Esto, debido a que en chile existen grandes obstáculos del sistema bancario que enfrentan las empresas, siendo las más afectadas las empresas informales, como algunas Pymes y Mipes. Siguiendo este contexto las empresas, por factores sociales y económicos, están limitadas al acceso de servicios financieros, reflejándose ampliamente esta situación en sectores agrícolas. Es por esto, que las políticas que se deben desarrollar deben ir más allá de las medidas que se han tomado hasta ahora.
Todos los actores que participan dentro del Mercado Financiero deben cumplir con su rol, teniendo siempre en cuenta la situación financiera y económica coyuntural. El papel que le cabe al Estado, Bancos y al Mercado de Capitales es el de proporcionar mecanismos útiles y eficientes, que faciliten al acceso al crédito por parte de las Empresas e Individuos, de modo que estas generen mayores puestos de trabajo y se reactive la economía.
Si el negocio de la banca es prestar dinero, a cierta tasa de interés, también es cierto que ese dinero debe ser prestado a individuos y empresas que reúnan ciertas condiciones favorables. Obviamente se estará más reacio a proporcionar crédito a sectores que se han visto afectados por la crisis económica. Coincido, en este sentido, con quienes proporcionan el crédito, ya que de esta manera no ocurriría lo que sucedió en EE.UU., y que dio origen a la crisis, prestar dinero a quien no se le debía prestar.
Me gustaría saber, en el otro sentido, reafirmando mi postura respecto al ciclo económico político, si existe una relación entre quienes dirigen los bancos privados y algún interés político. Si lo peor ya pasó, deben dársele las facilidades a las empresas y a los individuos para que en conjunto comience el repunte y si hay una tardanza excesiva quizás alguna mano invisible, la misma que según algunos permite el bienestar de la sociedad en su totalidad y la que no se hizo presente en el mundo para evitar la crisis, sea la que puede estar detrás.
El recelo de los bancos para la entrega de créditos a las personas y empresas sigue alto, debido a que aún se teme por la capacidad pagadora de los agentes en medio de la crisis económica. En este sentido el actuar del gobierno ha sido el adecuado, implementando las medidas necesarias para la normalización de este mercado. Sin embargo los bancos todavía estiman que el riesgo es muy alto, por ende cobran primas más elevadas a pesar de que la tasa rectora esta por el suelo.
El esfuerzo del Banco Estado en este sentido es destacable, motivando a los demás bancos a reactivar los créditos, pero no hay que olvidar que éste cuenta con el apoyo del gobierno que tiene la capacidad de inyectarle recursos cuando lo estime necesario.
Es primordial que los bancos traspasen las bajas en las tasas a los consumidores y PYMES ya que mediante su actividad se fomenta el consumo y la generación de empleos; pilares fundamentales para el crecimiento del país.
El periodo de sólo captación de dineros por parte de los bancos ya fue suficiente y el país requiere con urgencia entidades que estén dispuestas a financiar proyectos, por eso estoy de acuerdo con un aumento en la competencia ya que la baja en las tasas debió haber ocurrido hace mucho más tiempo.
No es obvio que al bajar las tasas de interés por parte del Banco Central, eso se vea reflejado en la banca chilena. Por eso es muy recomendable revisar minuciosamente cuando se opte por esta forma de financiamiento.
Me referiré al caso de los agricultores versus entidades bancarias. Entiendo ambas posturas. Los productores agrícolas ven la necesidad de recurrir a créditos bancarios para apalear el efecto negativo que produjo para ellos la crisis. Los bancos desconfiados quieren prestar su dinero; pero no quieren tomar riesgos innecesarios, pues el ambiente de la agricultura combina muchos aspectos, no solo financieros, sino también, como por ejemplo, factores climáticos que son difíciles de proyectar y hablar de su futuro a ciencia cierta. Es cierto, los bancos han adoptado una actitud conservadora, baja tasa de captación y alta de colocación, y ante este problema de una baja otorgación de créditos a sus consumidores del sector agrícola, han basado su argumentación en el riesgo que representa el rubro. Este es el gran problema: ¿cómo podemos medir el riesgo? si se supieran datos precisos ya no seria riesgo. Ante ciertos factores que se conocen y otros no, hay dos tipos de actitudes, una conservadora y otra mas arriesgada. Esta es una elección personal, y creo que el hecho que el Banco Estado este tomando protagonismo en esta materia, es la mejor estrategia para lograr que otros bancos se sumen a esta competencia.
Quisiera hacer un comentario breve sobre ciertas medidas de financiamiento por parte de ciertas empresas, como Cencosud S.A. La emisión de bonos me parece que es la mejor forma de captar capital, pues en el peor de los casos, los bonistas son los primeros a quienes se les cancela su deuda cuando una empresa quiebra. Digo esto, entendiendo que nadie piensa que la empresa quebrará cuando compra bonos, pero es un buen resguardo.
Es muy difícil que los bancos y/o empresas quieran acceder a otorgar créditos a sus clientes en esta etapa de la crisis, en donde recién nos encontramos surgiendo. Estas instituciones financieras asumen un riesgo muy alto, ya que el hecho de otorgar créditos asume una serie de pre-requisitos y una minimización de riesgos de parte de los bancos, por que a nadie le gusta perder su dinero y menos si no es propio.
El hecho de que el gobierno quiera tomar “cartas en el asunto” impulsando una mayor competencia hace que ellos mismos puedan tener la posibilidad de acceder al “no pago” de sus clientes.
Creo que los actuales entes financieros se encuentran haciendo un interesante trabajo y no por nada en un futuro no muy lejano el desempleo bajará drásticamente, ya que muchos de los futuros o actuales trabajadores independientes han podido salir adelante debido a la gran importancia y cautela que los bancos han tenido al otorgarles créditos y darles seguridad a sus clientes, haciéndoles saber así que sus proyectos son los apropiados, por lo que de ésta manera no se arriesgan.
Sin duda alguna hoy por hoy la agricultura es una viable opción de transformar a Chile en fuerza alimentaría y forestal llamada así a ser un cimiento de crecimiento, pero así mismo es un rubro que conlleva grandes riesgos, riesgos que logran que la banca no sea muy amiga del rubro.
No es extraño así que ésta se comporte de forma reticente, y es que los bancos exigen una serie de garantías antes de otorgar financiamiento sobre todo tratándose de tiempos de crisis.
Creo que así como el Gobierno ha impulsado una serie de medidas para reactivar el sector, la Banca privada debe ser respetada al querer mantener su certidumbre frente a esto, más aún cuando ésta considera que el riesgo sigue siendo alto.
Por lo que introducir una mayor competencia no veo sea la solución al problema, mas aún cuando el pasado 14 de Agosto, los representantes de la Banca privada expresaron su disposición a mejorar el paso al financiamiento del sector mediante propuestas que puedan ser efectuadas en el corto plazo.
La intervención de la subsecretaria de Hacienda me parece poco afortunada, por no decir que no lo encuentro sentido. Plantea que todos los agentes económicos tienen que cumplir un rol, es verdad, pero no puede imponer a los bancos un rol subsidiario que ha sido la tónica del gobierno de turno. La banca no tiene por qué rebajar su spread cuando el riesgo aumenta, de hecho, la lógica nos indica que el movimiento debe ocurrir de manera inversa. Por otro lado el otorgamiento de créditos a tasas que no compensen el mayor riesgo adquirido en esta época de incertidumbre, podría llevar a BancoEstado a una crisis de pagos.
Finalmente, desconozco las ganancias de la banca pero al cumplir el BancoEstado el rol de traspasar las tasas a las personas y empresas con esos spread menores es probable que los bancos privados se encuentren prestando dinero y no alcanzando a cubrir sus costos de operación en el caso más grave, o bien que vean disminuidas sus ganancias considerablemente. En general me parece peligrosa la irrupción del estado en los sectores productivos y de servicios privados ya que da pié a numerosas ineficiencias y competencia desleal como podría ser la situación crediticia recién planteada.
Si bien el gobierno ha tomado un sin número de medidas para reactivar el mercado crediticio, esto no sirve de nada si es que no existe una colaboración por parte de las entidades otorgadoras de crédito, me refiero a que es de suma importancia que tanto el gobierno como el rubro financiero remen en la misma dirección sobre todo en épocas de crisis.
Es entendible que la banca privada decida no dar crédito a empresas agrícolas dado el gran riesgo que representa el otorgamiento de crédito a este sector de la economía, y es sumamente válida la postura dado que en épocas de crisis cada uno trata de sobrevivir como puede.
El estado ya más no puede hacer que ejercer presión sobre los bancos para que estos den más créditos al sector agrícola, a mi juicio me parece estupenda la postura del gobierno en presionar a las entidades bancarias de manera de aumentar la competencia, aunque debo reconocer que la solución no me parece la más óptima.
Si bien el gobierno ha efectuado distintos planes para ayudar e incentivar la economía, que por cierto es solo una de sus tareas, el pedir que los bancos pongan de su parte en cuanto a los créditos hay que tener cuidado en ello, ya que la banca ya ha tomado medidas y ampliado sus beneficios, pero no se puede esperar que se dé una masificación de préstamos sin medida, la banca es un intermediario, y debe velar por la seguridad de sus propios intereses. Es una situación difícil si pensamos en el área de la agricultura, ya que por historia es uno de los sectores más inestables y afectados continuamente, se puede mejorar la gestión agilizando trámites, pero el dar créditos desmedidamente, en vez de ayudar, podría llevarnos a una situación mucho peor, sólo hay que ver como comenzó una de las crisis en donde aún somos afectados.
La postura del gobierno es clara, disminuir las trabas que dificultan el acceso de créditos bancarios a individuos que desean emerger en el mundo de los negocios es una actitud positiva para estas personas, pero no debemos olvidar que las familias no son los únicos beneficiados, sino que también el gran victorioso es el Estado, ya que él es el que recauda los impuestos para luego "redistribuirlos" de la manera más eficiente posible según las necesidades de cada uno. Si bien existen subsidios, bonos, becas, etc. Lo mínimo que el País puede hacer, es tratar de mejorar el otorgamiento o aceptación de los créditos, ya sea mediante una flexibilidad en las garantías exigidas como es el caso del Banco Estado o por medio de un aumento en la competitividad, cualquiera de estas opciones terminará en más dinero para el gobierno para que siga jugando a ser "Dios".
De cierta manera entiendo la postura del sector de la banca privada, los cuales no están dispuestos a arriesgar su capital en el sector de la agricultura, el cual es muy riesgoso e inestable y más todavía en estos tiempos de crisis en donde las exportaciones de estos productos ha bajado considerablemente en precio y cantidad. Pero yo creo que es necesario arriesgar un poco más, si lo que se quiere es sacar la economía del país a flote. Una forma de hacerlo es que la entidad financiera estatal introduzca competencia en el sector para presionar la banca privada a que reduzca las tasas de interés…
Tanto el gobierno como las bancas privadas tienen sus propias posturas, las cuales a mi parecer, son válidas.
El gobierno al encontrarse inmerso en plena crisis mundial, ha tomado diversas medidas. Una de ellas es establecer mecanismos de acceso a créditos, de tal manera que el financiamiento no se vea afectado.
Por otro lado las bancas privadas han tomado precauciones, decidiendo aumentar el precio de sus préstamos por el mayor riesgo existente, lo cual es válido ya que estas empresas no quieren seguir perdiendo.
A mi juicio el gobierno no puede aumentar la competencia entre los sectores bancarios, ya que este ente es el encargado de velar por el bienestar de todos, no sólo de los agricultores. Es verdad que este sector se ha visto muy afectado, pero no puede mejorar el bienestar de una parte y empeorar el bienestar de otros.
Para que una economía funcione y mas en tiempos de crisis debemos “todos remar para el mismo lado”, es decir, el gobierno y las bancas privadas deberían ponerse de acuerdo de tal manera que ningún sector sea afectado.
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