Chile es uno de los países con alto Índice de Aversión al Riesgo de Hofstede (86) y esto se refleja en los esfuerzos públicos y privados por implementar políticas, regulaciones y leyes para reducir la incertidumbre en sus ciudadanos especialmente en el ámbito económico.
En el término del auge del salitre a principios del siglo XX, Chile vivió un largo período de escasez económica en que se siguieron políticas que sólo profundizaron el problema, llegando a su punto máximo durante el gobierno de Salvador Allende (1970- 1973) con altas tasas de inflación y escasez de alimentos.
En los primeros años del gobierno de Augusto Pinochet (1973-1990), se implementó una política económica ultraliberal. En 1982 Chile se ve afectado por shocks externos y llevó al colapso el sistema financiero provocando una profunda crisis, llegando a un desempleo del 22%, una caída del producto de 40% y una caída de los salarios en términos reales del 40%. En nivel de endeudamiento llego USD 10.000 millones, cercano o superior al PIB de la época. Era un entorno que requería más financiamiento externo (deuda externa) para financiar el déficit fiscal y de cuenta corriente.
En el término del auge del salitre a principios del siglo XX, Chile vivió un largo período de escasez económica en que se siguieron políticas que sólo profundizaron el problema, llegando a su punto máximo durante el gobierno de Salvador Allende (1970- 1973) con altas tasas de inflación y escasez de alimentos.
En los primeros años del gobierno de Augusto Pinochet (1973-1990), se implementó una política económica ultraliberal. En 1982 Chile se ve afectado por shocks externos y llevó al colapso el sistema financiero provocando una profunda crisis, llegando a un desempleo del 22%, una caída del producto de 40% y una caída de los salarios en términos reales del 40%. En nivel de endeudamiento llego USD 10.000 millones, cercano o superior al PIB de la época. Era un entorno que requería más financiamiento externo (deuda externa) para financiar el déficit fiscal y de cuenta corriente.
57 comentarios:
Chile ha pasado por varias etapas las cuales han marcado su historia, y que además le sirvieron para poder aprender y tomar las decisiones o medidas necesarias para hacer que Chile siga creciendo, lo cual ubica ha nuestro país dentro de las naciones que poseen un mas alto nivel de aversión al riesgo.
Por parte, concuerdo completamente con el documento, creo que los “billetes plásticos”, han llevado a las personas ha endeudarse, en las empresas retail, en donde estas “ayudan” ha tardar la deuda, lo cual hace que las personas se tienten a tomar mas riesgo y no tener sus cuentas saldadas cuando debiera ser.
Una de las medidas que tomó el gobierno, para asegurar el futuro de todos sus ciudadanos, es el superávit estructural del 1% del PIB, en donde nos sirvió estar preparados, teniendo los ahorros suficientes para una eventual crisis, quedando demostrada la eficiencia del gobierno, con la recién pasada crisis financiera, en la cual nos golpeó, pero teníamos las herramientas suficientes para sacar adelante al país.
Los bancos en Chile tuvieron un antes y un después, pasando por su propia crisis financiera en 1982, pero una vez mas queda en manifiesto, que como país, somos capaces de salir adelante e ir aprendiendo de los errores cometidos, es por esto que existe una muy buena regulación y fiscalización de estos entes económicos, en donde actualmente se encuentran muy bien preparados para solventar cualquier crisis que nos pueda afectar como Nación, en donde es muy bueno para nosotros como ciudadanos, dándonos la tranquilidad, de que los ahorros o la confianza que depositan cada una de las personas esta en muy buenas manos.
Aunque el artículo menciona que Chile es un país conservador y adverso al riesgo, cuenta con unas de las mejores economías dentro de la región y el mundo. No es novedad que todos los países feliciten el actual manejo económico que vive el país, además el Gobierno ha demostrado una claridad económica que deja tranquila a la población, subsidiando a los ciudadanos y asegurando que las instituciones financieras cumplan con las regulaciones vigentes.
Sin embargo, deberían existir mas restricciones para las AFP, con el objetivo que éstas inviertan más en el país, y así asegurar mayor inversión dentro de Chile, ayudando a que se generen empleos y una estabilidad económica para los asociados.
En definitiva, el riesgo siempre estará presente en la economía, pero si no se cuenta con las regulaciones necesarias, se puede caer en una crisis que desestabilice cualquier economía del mundo, lo que lleva a las personas y al Gobierno, a un estado de incertidumbre, perdiendo ahorros a corto y largo plazo.
Como bien sabemos, Chile ha atravesado por diferentes crisis económicas, las cuales han hecho que el gobierno necesariamente implemente políticas que resguarden el bienestar de los ciudadanos.
Los tres puntos que demuestran la aversión al riesgo de nuestro país, son medidas que toda nación a mi parecer debiese tomar, ya que como bien sabemos, por países amantes al riesgo como el caso de Estados Unidos estamos hoy hundidos en una de las crisis más grandes de los últimos tiempos. Además la actitud “conservadora” de nuestro país como dice la noticia, ha permitido que tanto la inversión pública como privada aumentaran considerablemente en los últimos años, trasformándonos en unos de los países más estables de Latinoamérica, entonces es necesario preguntarnos ¿es tan malo ser adversos al riesgo?
A mi juicio, la tendencia en Chile hacia el riesgo, tiene dos enfoques, donde el sector público, representa una alta aversión al riesgo, de manera intencionada, y por interés y deseo de los chilenos, con el fin de que el Gobierno tenga la solvencia necesaria para enfrentar crisis económicas y en general seguridad hacia el futuro, a través de políticas públicas. La aversión al riesgo en Chile se refleja por el superávit estructural, el rol autónomo del Banco Central, regulación bancaria, etc. Sin embargo, esto contrasta con los altos niveles de endeudamiento de las personas en nuestro país, manifestando una baja aversión al riesgo, logrando ser una problemática social emergente, donde el consumo supera a los ingresos de las personas. Esto se materializa con las oportunidades de consumo que se entregan a los grupos socioeconómicos de menores ingresos, a través de oportunidades de crédito. Además esta baja aversión al riesgo se ve influenciada por la creencia de que el Estado ejerce un rol protector, respaldado en que el nivel de endeudamiento de los consumidores chilenos era tolerable dado que sólo representaba el 3% del PIB, según Felipe Morandé.
Los estudios y los datos afirman la aversión al riesgo de nuestro país, y es que socialmente siempre hemos sido un país conservador y cauto; claramente esto debe tener un trasfondo sociológico, histórico y antropológico.
Sin embargo, creo que esta situación nos ha sido favorable, ya que hemos logrado obtener una posición ventajosa con respecto a nuestros vecinos dentro de la región Latinoamericana. Somos un país bastante llamativo para capitales extranjeros con respecto a nuestros vecinos, y esto se ha logrado por la esencia conservadora que tiene nuestro país.
Puede ser que otros países que ahora son desarrollados nunca han sido adversos al riesgo, o puede que si; lo cierto es que a nosotros esta conducta nos ha llevado a ser un país emergente hacia el desarrollo, y que posiblemente con el tiempo esto nos ayude a lograr el desarrollo económico y social tan anhelado por todos los chilenos.
Actualmente Chile tiene los atributos que los inversionistas están buscando, bajo riesgo, ambiente regulatorio, institucionalidad, un buen sistema financiero y tributario, derecho a la propiedad privada y un bajo nivel de corrupción. Sin embargo, todos estos atributos los tiene gracias a la política conservadora que ha estado realizando desde hace 20 años, a través de la regla del superávit estructural del 1% del PIB , la autonomía del Banco Central y la reforma a la legislación bancaria que introdujo controles estrictos de regulación y fiscalización.
La desventaja de ser un país conservador y contar con el menor riesgo crediticio de la zona, ha traído consigo un incremento en la preferencia de las AFP por invertir en activos financieros del exterior, saliendo a así buscar mercados más riesgosos con mejor rentabilidad.
A pesar de que Chile es un país con una estabilidad económica y financiera envidiable en Sudamérica, se ve que el gobierno hizo una gran labor en ahorrar para los tiempos difíciles y es recién en este momento en donde se está viendo reflejado por la crisis mundial.
En lo que respecta a las empresas es verdad que hay una aversión al riesgo pero a diferencia para las personas comunes y corrientes no lo son así, dado que estas por la crisis y el aumento del desempleo se han visto afectadas y han tenido que recurrir a un riesgo mucho más alto en lo que respecta a créditos de consumo, dado por los ingresos que tienen en estos momentos los chilenos.
Por último decir que las AFP deben invertir más en nuestro país y tal vez arriesgándose un poco más de lo que están, con el propósito de crear más posibilidades de trabajo y una estabilidad mayor para el país.
Chile a los ojos del mundo es un país con una gran estabilidad económica, con un sistema financiero muy bien capitalizado y solvente, a esto se le suma un gobierno que ha aprendido de las crisis anteriores y que hoy en día presenta una imagen muy responsable en cuanto al gasto público y al ahorro en tiempos de vacas gordas…todo esto hace que éste sea llamativo para los capitales extranjeros, lo cual es positivo.
Sin embargo, yo creo que a los empresarios de este país les hace falta arriesgarse un poco más hacia la innovación e invertir en nuevos proyectos y, dejar de esperar que lleguen los extranjeros llevándose todo el crédito…
Otra cosa que hay que destacar, que desmiente que Chile es un país adverso al riesgo son los altos niveles de endeudamiento de gran parte de los habitantes provocando con esto, la cultura del consumismo, gastando mucho más de lo que ganan y que ahora trabajan para pagar lo que ya antes habían gastado…
Creo que el ser aversos al riesgo nos ha hecho una economía fuerte para soportar esta crisis, si el gobierno no pusiera políticas de protección para inversión (en el caso de las AFPS) tendríamos ancianos con grandes pérdidas en los fondos de ahorros de toda su vida.
El haber aprendido de los acontecimientos pasados en nuestro país y en el mundo, nos ha hecho estables y fuertes.
Concluyo que la experiencia es la mejor compañera.
Quizás Chile se puede percibir como un país adverso al riesgo, sin embargo, existen ciertas diferencias en torno a este tema que indican lo contrario, como lo es el caso de los privados en general, donde dichos individuos son más amantes que adversos al riesgo desarrollando altos niveles de endeudamiento e inversiones que muchas veces los deja insolventes frente al futuro.
En cambio el sector público se observa mucho más conservador y adverso, implementando reglas de superávit estructural con fines ahorrativos para tiempos difíciles donde el estado en cierto modo tiene que cumplir un rol paternalista frente a los privados, implementando medidas y planes con fines de resguardar las inversiones particulares en tiempos de crisis.
Estoy de acuerdo con la posición del estado en relación al riesgo, ya que gracias a estas medidas y políticas implementadas por el gobierno hoy en día hace casi un perfecto manejo de la crisis mundial, y además deja a Chile en una posición inigualable a nivel latinoamericano, e incluso ubicando el sistema económico del país por sobre países desarrollados lo que hace muy atractivo para inversionistas extranjeros, por lo que me deja claro que no es malo ser adverso, si es estratégicamente utilizado.
Chile, como muchos otros, es un país en vías de desarrollo, por lo tanto mientras menos errores se cometan, mayor y más rápida será la probabilidad de alcanzarlo. No existe mejor forma para seguir en carrera que mantener un nivel adecuado de aversión al riesgo y nuestro país se ha destacado en ello. Las políticas estructurales y conservadoras instauradas a lo largo del tiempo han aportado en forma importante al crecimiento de nuestra economía y a la rápida estabilización de la misma.
¿El que no se arriesga no cruza el río? En algunos casos puede ser así, pero cuando se habla de la economía de un país, nos estamos refiriendo al bienestar de todas las personas que la componen, por lo tanto una actitud conservadora es la que más nos conviene en el largo plazo, así puedo decir que en Chile “Más vale pájaro en mano que cien volando”.
Para Chile y para cualquier nación el riesgo es un protagonista dentro de nuestra economía. Aquellas personas que se arriesgan mucho desean tener mayores beneficios que cualquier otra persona cautelosa, ya que las personas cautelosa buscan obtener beneficios aunque en menor medida que los de grandes riesgos, por lo que dentro de esto cualquier ideología puede ser comprensible.
En el caso chileno así como en el de otros países se requiere de cierta responsabilidad y cautela, especialmente porque con el dinero con él que se trabaja no es el propio, muy por el contrario de todos los chilenos. En este sentido Chile ha sido muy cauteloso, a aprendido de los errores.
Resumiendo todo esto me puede decir que cuando trabajamos con grandes cantidades de dinero y ajeno lo mejor es ser lo más conservador posible, porque la responsabilidad es mucha y a pesar de que sea a menor riesgo eso me quiere decir que seguiremos creciendo en pasos pequeños, pero “seguros”.
Sin lugar a duda, Chile se ha destacado por sobre los otros países latinoamericanos en su estabilidad económica. Esto se refleja en la actual crisis que estamos viviendo, en donde ha sabido salir adelante, implantando políticas muy adecuadas y que han dado resultados muy positivos. Sin embargo, no ha sido suficiente para los ciudadanos, quienes generalmente adoptan sus decisiones con incertidumbre, llegando a ser uno de los países con un alto índice de aversión al riesgo. Según mi opinión, esto se debe, a las grandes recesiones por las que ha pasado nuestro país, en donde los presidentes de esos años, eran un referente para muchas personas, quienes les daban apoyo incondicional en su gobierno, y que finalmente terminaron con el país en serios problemas, tanto económicos como financieros.
Por otro lado, estoy muy de acuerdo, que a pesar de las crisis por las que ha pasado Chile, y que según mi parecer, las personas se han guiado de cierta forma por esto, para tomar sus decisiones, estas aún así, tienen un alto nivel de endeudamiento. Por lo tanto, a nivel per cápita, aún me queda en duda, cuál es el nivel de aversión al riesgo que se tiene, ya que como país, están claros los ejemplos que demuestran este tema.
Si bien, el artículo destaca en su exposición los argumentos que respaldan la aversión al riesgo, con respecto a que el ciudadano y sus representantes democráticos se sienten cómodos frente a la imposición de leyes, reglamentos claros y estrictos; en lo que dice relación a la propensión frente al ahorro y que se refleja en el superávit estructural, el rol autónomo del banco central y la regulación bancaria, a mi me parece que Chile como país culturalmente adverso al riesgo, está poco preparado para reaccionar frente a la inestabilidad cambiante del contexto internacional, y que el rol que cumple cada uno de los actores sociales tienen mucho por hacer.
Creo, que particularmente la aversión que presentamos culturalmente se manifiesta en la incapacidad de innovar y el temor al riesgo de emprender nuevos desafíos en materia empresarial, esto se refleja principalmente en dos aspectos; por un lado al país le cuesta demasiado formar profesionales emprendedores y no empleados, y por otro lado presentamos la incapacidad de rentabilizar la amplia gama de recursos naturales que poseemos y que no necesariamente son competitivos , por lo tanto a mi parecer creo que la aversión al riesgo es un tema a reflexionar, no tanto desde la perspectiva de la estabilidad económica y su liberalización, de la fuerza del mercado y de la banca; sino que hacer énfasis desde una óptica de la oportunidad de no depender de un estado patriarcal frente a las crisis, mediante la capacidad de arriesgarse a emprender e incursionar en sectores que puedan parecer insólitos, y con ello poder privilegiar el futuro por sobre los acontecimientos presentes.
No cabe la mayor duda que uno de los beneficios que ha traído ser contrarios al riesgo, en relación al sector público, es la estabilidad económica que ha presentado Chile a nivel regional y mundial, siendo un foco de atracción para muchos inversionistas, y permitiéndonos de esta manera poder apalancar las consecuencias que ha generado la crisis.
Pero también esta la otra cara de la moneda, es decir, el sector privado, donde no concuerdo plenamente que sean adversos al riesgo, y debido a esto, es necesario familiarizarlos con lo que significa el riesgo, es hora que inviertan en proyectos novedosos, y que se encuentren atentos a las oportunidades que les entrega el país, con la gran cantidad de recursos potenciales que este cuenta, y que por mucho tiempo han sido aprovechados por extranjeros.
En definitiva Chile es un país conservador, pero gracias a estas políticas cuenta con un sistema regulado y fiscalizado, que le permite respirar tranquilo en tiempos difíciles, y como mencioné anteriormente ser un mercado atractivo en lo que respecta a la inversión.
Es cierto que Chile es un país adverso al riesgo, pero las normas que rigen tanto la economía en su conjunto como también al mercado financiero han puesto al país en el posicionamiento actual que se encuentra a nivel latinoamericano. Proyectando, así, a nivel internacional gran seguridad de que el sistema económico interno es sólido, esto se puede verificar, principalmente por la manera en que se ha actuado durante los últimos dos años, producto de esta gran crisis que ha afectado a todo el mundo sin discriminación alguna, donde se ha dejado en claro que Chile es un país que tiene todas las armas disponibles para que el impacto de esta crisis sea minimizado al máximo. Es, en mi opinión el argumento que deja más claro lo que ha significado que el país sea adverso al riesgo. Pero la observación que me hace pensar que deberíamos ser menos adversos es la falta de oportunidades a personas emprendedoras con innovadoras ideas, que no se pueden llevar a cabo por que muchas veces los entes financieros no dan créditos para poder desarrollarlas. Además del poco nivel de inversión en I+D+I que existe actualmente en el país, donde se desperdicia una gran cantidad de oportunidades de poder destacarse a nivel internacional como un país que apoya las ideas innovadoras y además apoya a los proyectos arriesgados.
Chile, como varios países de Latinoamérica que están en vías de desarrollo y por ende en un constante crecimiento, tiene que resguardarse bajo los tres pilares con los que cuenta para que no nos golpeen tan fuertemente como nación, crisis económicas-financieras que provocan grandes pérdidas. Es así como Chile, se ve reflejada como una nación adversa al riesgo bajo estas medidas que son: el superávit estructural, el rol autónomo del Banco Central y la regulación bancaria. Por lo mismo, concuerdo plenamente con que el gobierno debe hacernos sentir como ciudadanos, seguros y protegidos ante eventualidades que pueden devastar a un país.
Tener una cartita bajo la manga, es sinónimo de una buena organización y administración de recursos y pienso que Chile ha logrado muchas cosas al ser un país adverso al riesgo. Por otro lado, creo que a nivel de personas no somos tan adveras al riesgo, esto queda reflejado en los altos niveles de endeudamiento que en estos tiempos son mayores debido a la baja tasa de interés que ofrecen los bancos.
Todo lo anterior, hace relación con la actitud conservadora adoptada por Chile desde hace mucho tiempo y considero que debido a tantas etapas de dificultad que ha tenido que pasar el país, lo más adecuado es que siga con esta política y aunque a veces sintamos que no avanzamos como nación yo dejaría la inquietud de lado y pensaría que mejor es ir “lento pero seguro”.
Como percepción individual, creo que los chilenos son en su mayoría adversos al riesgo, porque la inestabilidad política y económica que tuvo nuestra historia hace algunos años fue vivida personalmente por la generación de nuestros padres y abuelos. Por lo tanto, a pesar de que el sistema político es totalmente distinto, ellos no logran confíar totalmente en este, y son cautos al momento de tomar decisiones. Además la reciente crisis económica provoca mayores miedos y ni por muy arriesgados que quieran ser los chilenos, no pueden exponer patrimonios que saben existe alto porcentaje de riesgo, provocando mayor aversión en personas que antes no lo eran.
Un grado de aversión al riesgo estable es lo que han forjando las autoridades en los últimos años, con el fin de poder tener un resguardo frente a posibles eventualidades que pueden surgir de los mercados externos. Esta aversión incentiva el ahorro de las personas, empresas e incluso las autoridades, lo que sabemos es el pilar fundamental para la generación de capitales que pueden ser utilizados por otros agentes en planes de inversión o consumo. Es por esto que un mercado financiero bien regulado, es necesario para poder disminuir la incertidumbre cuando se buscan fuentes de financiación.
Sin embargo, el gobierno debe ser cauteloso en este sentido ya que como dice el refrán “camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”, una rigidez muy alta en los mercados de capitales puede impedir que el país crezca a tasas potenciales y que se logre un desarrollo sustentable en el corto plazo.
Las experiencias vividas en Chile han hecho que el sistema económico-financiero se haya ido fortaleciendo a través de los años, y así evitar en parte las catastróficas consecuencias que puede acarrear una crisis en estos ámbitos. En mi parecer, Chile ha aprendido a sobrellevar los niveles de endeudamiento, y como respaldarse frente a individuos o entidades más riesgosas; también se ha protegido con instituciones autónomas e independientes del Gobierno, las que permiten evaluar con objetividad diversas situaciones que pueden poner en riesgo la estabilidad del país.
Creo que éstas características han sido el factor fundamental por el cual se habla de una menor aversión al riesgo, ya que si analizamos el comportamiento de los individuos, estos han aumentado sus tasas de endeudamiento en el último tiempo, en donde incluso familias de estratos bajos con ingresos inciertos, apuestan por obtener préstamos que muchas veces no se destinan a satisfacer las necesidades básicas que requieren, sino más bien a lujos.
Chile a lo largo de la historia, como todo país, ha tenido sus buenos y malos momentos, pero de los malos es que ha aprendido. Es por esto, que las medidas económicas aplicadas, como por ejemplo; el ahorro, nos ha ayudado a hacer frente hoy en día y ha presentarnos como uno de los países líderes, con un alto prestigio, menos riesgo, en general, una economía segura. A mi opinión, Chile como Estado está en una posición muy favorable, en cuanto a su solvencia, deuda, e imagen con respecto a los pares, y su aversión al riesgo se ve reflejado en la conducta en general de todos los chilenos, y si es cierto que en tiempos de crisis la situación es un poco confusa, por el hecho que no existe el miedo a endeudarse, esto es debido a las grandes facilidades que se están dando en relación a las tarjetas de crédito y las bajas tasas de interés, por lo cual la necesidad es la que provoca esta acción, pero en general no se puede negar que la aversión al riesgo en Chile es alta, aunque a largo plazo, creo que esta tendencia va ir variando.
Es razonable pensar que los gobiernos no pueden establecer políticas propensas al riesgo, ya que crea un nivel mayor de incertidumbre en la economía y genera poco respaldo financiero a las empresas emergentes.
Sí se analiza la aversión al riesgo como un mecanismo que genere una mayor rentabilidad de los proyectos que emprenderemos, es necesario realizar los diferentes procesos financieros que ratifiquen el desarrollo de un proyecto con flujos futuros positivos. Con lo anterior, se explica que las instituciones financieras privadas deben contener en sus planes de financiamientos un margen de aversión que pueda traer beneficios a la empresa que lo adquiere.
A pesar de que Chile posea una de las mejores economías del mundo, eso no ha podido se traspasar a la seguridad de las personas, esto por la memoria histórica de nuestro país, ya que en cada crisis económica que ha azotado a nuestro país repercute en lo mas profundo de las personas, ya que trabajos son los primeros en escasear. Esto es una buena causa que las personas sean mas adversas al riesgo, ya que pesar de su buena economía, su distribución de los ingresos deja bastante que desear, ya que es una de las peores en el mundo.
La cifra proporcionada por el mencionado índice estadístico, refleja una característica que, fruto de las recesiones y, otras tantas dificultades, ha moldeado la forma de pensar y actuar de los chilenos. El pragmatismo, se ha acentuado entre nosotros. Incluso, en períodos de expansión económica, las autoridades y, nuestra propia conciencia, nos piden cautela. Es probablemente una virtud, que nos ha permitido ser racionales a la hora de tomar decisiones, que influyen en nuestro bienestar. Pero, no es suficiente, para afirmar que es una solución a los problemas actuales o venideros.
Una de las señales que explican lo anteriormente señalado es, precisamente, la desconfianza, que ha impedido una mayor reactivación de la economía. Se dice, incluso, que demasiada austeridad puede llevar a situaciones contrarias al bienestar personal. Con bajos sueldos, las personas no se encuentran en condiciones de ahorrar nada. Siempre, debemos adaptarnos a los malos momentos económicos.
Además, se considera, de alguna forma, inaceptable, que el producto del esfuerzo de una vida de trabajo, expresado en el monto de las jubilaciones, se encuentre en manos de la azarosa especulación financiera. Esta situación hace que, las personas que reciban jubilación, sean muy conservadoras en sus gastos.
Considero que si los chilenos tenemos mayor aversión al riesgo es porque existe una población más preparada e informada frente a los distintos problemas que hay en la economía, las personas podríamos decir de una forma popular “se van tranquilos por las piedras”, esto quiere decir que analizan bien antes de tomar una decisión de inversión o de pedir préstamos.
Hoy en día nos vemos enfrentados a uno de los escenarios económicos con mayor incertidumbre acerca de las consecuencias que la crisis puede tener sobre las economías de Chile y el mundo.
Frente a esta situación y a modo de resguardar el crecimiento de nuestra economía, el Gobierno ha utilizado todos los instrumentos necesarios, que le han permitido reducir la incertidumbre en sus ciudadanos, lo que me parece una medida bastante acertada tomando en cuenta lo acontecido con economías que no han optado por la aversión al riesgo.
Chile ha demostrado ser un país que posee una política de aversión al riesgo, y gracias a una política fiscal responsable en el pasado, el Gobierno cuenta hoy con los recursos necesarios para paliar los efectos que provoca la crisis actual.
El riesgo es una característica que denota falta de seguridad o confianza del resultado a la hora de tomar alguna decisión. En el caso de Chile, la aversión que existe es la consecuencia de las malas acciones ejecutadas por nuestros antiguos dirigentes que terminaron en una sensación de duda y cuestionamiento de los inversionistas a la hora de asumir algún riesgo en nuestro país, esto no es nada anormal ya que si se analiza el comportamiento histórico de nuestra economía los resultados son poco alentadores. No obstante, en la actualidad Chile se a mostrado firme ante la sacudida que atraviesa el sistema económico-financiero mundial, lo que da cierto aliento para que la ambición de posibilidades de hacer más ricos a los ricos.
Gracias a su aversión al riesgo, Chile cuenta con una de las economías más estables dentro de la crisis, lo cual la hace favorable y apetecible por inversionistas que a estas alturas no quiere arriesgarse a perder sus inversiones. Siendo razonable cuando se ahorra en tiempos de vacas gordas y se mesura en gastos, costeando lo estrictamente necesario.
Al parecer todo indica que mantener cierto margen de aversión al riesgo se traduce en un mayor bienestar de los individuos de una nación, y esto es lo que precisamente ha mostrado Chile en sus últimos gobiernos implementando leyes, políticas, regulaciones para reducir el nivel de incertidumbre de los habitantes chilenos.
Es gracias a la buena administración que ha tenido el gobierno en términos de ahorro y gasto fiscal, junto a una estabilidad macroeconómica y un solvente sistema financiero lo que ha proporcionado al país situarse dentro de las economías más estables del orbe y más importante aun proporcionar un clima sano y estable para que el país siga su tendencia al crecimiento.
Es así entonces que mantener un alto nivel de aversión al riesgo a nivel de país trae consigo seguridad y resguardo a la ciudadanía cuando la economía se encuentra en proceso de contracción, pero si en verdad el objetivo es el de alcanzar el desarrollo económico, hay que tener cierta propensión al riesgo, dado que el que no se arriesga no puede esperar una gran rentabilidad o como dijo un compañero por ahí, el que no se arriesga no cruza el río.
De cierta manera es bueno que Chile sea un país adverso al riesgo ya que esto proporciona mucha mayor seguridad y confianza a las personas que desean emprender, además de saber sobrellevar de una mejor manera la situación económica en estos tiempos de crisis, donde se apreció la gran fortaleza que ésta posee, gracias a que en tiempos donde las entradas de dinero eran buenas, aprovechó la oportunidad para guardar dinero y no arriesgarse en gastarlo, lo que llevo a que ésta no nos afectara de una gran forma.
Por lo que ser adverso al riesgo en este sentido es de gran utilidad ya que las personas se sienten un poco más seguras de tener una economía estable.
Al querer tomar una decisión, es recomendable tomar en cuenta todos los factores que implica dicha decisión. Aunque en temas económicos esta recomendación no es válida, pues no debemos pasar por alto la relación inversa entre el riesgo y la rentabilidad. Creo que ambos extremos son malos, y que existen posturas, dentro del equilibrio, más conservadores y otros más arriesgados. En el caso de Chile, es muy relativo decir si su postura de aversión al riesgo sea mala o buena. Por una parte podemos defenderla diciendo que gracias a esto nuestro país no se ha visto afectado en gran manera por la crisis; pero también se coartan muchas buenas ideas, grandísimas inversiones que no se concretarán. El guardar dinero para mañana y no invertirlo hoy, nos quita muchas oportunidades de crecimiento como país. Es necesario entender el clima económico y ver cuando es el tiempo de ser conservador y cuando es tiempo de invertir y arriesgar.
Yo concuerdo con la mayoría de las opiniones de mis compañeros, que dicen que gracias a la aversión al riesgo Chile está posicionado en el mundo como unas de las economías más estables en este momento de grandes incertidumbres provocadas por la conocida crisis actual. Pero recordemos que el crecimiento de un país va de la mano del reestablecimiento de la confianza de los mercados financieros, así que esa es mi postura, pienso que deberíamos atrevernos a invertir para un crecimiento futuro...
Sin lugar a dudas, Chile hoy en día es uno de los países más estables del mundo reconocido por las potencias más grandes como Estados Unidos, ha quedado demostrado con esta crisis que Chile supo resistir de buena manera y no caer en la temida recesión.
Dejando la política de lado, yo pienso que el crecimiento paulatino del país se inició con los “Chicago Boys”, economistas nacionales que con el apoyo del entonces presidente de la república Augusto Pinochet fueron a la Universidad de Chicago para especializarse y al volver implementaron medidas históricamente nuevas. Debido a la ignorancia de los chilenos este movimiento no fue un 100% efectivo lo que produjo una nueva crisis, pero Chicago Boys había implementado el hábito de cómo hacer las cosas que hasta hoy en día algunas ideas aún siguen vigentes.
Para mí después de ese hecho Chile aprendió a como revertir una futura crisis, enfocándose básicamente en la ayuda del banco central y entregar subsidios a los puntos bajos, paso lo mismo con el quiebre de los bancos, la crisis asiática y con la actual crisis financiera-económica.
Chile aprende de sus errores, ahora es una nación con postura adversa al riesgo y mantiene su mercado interno equilibrado, los bancos están mejor preparados y fiscalizados, incluso es uno de los puntos más altos y eficientes de la economía nacional que se diferencia del resto de los países de habla hispana como Brasil, Argentina incluso España.
En mi opinión chile esta muy bien equilibrado pero debe fiscalizar a los bancos nacionales, la TPM de 0,5% no se está viendo reflejada y perjudica principalmente a los consumidores.
Efectivamente, Chile es un país solvente económicamente, ya que ha tenido una gran estabilidad en momentos difíciles y hoy sigue a la cabecilla en Latinoamérica .Un claro ejemplo es la crisis vivida en 1982, donde el país tuvo un serio problema con el tipo de cambio, lo cual llevó al alza la deuda que se establecía en el momento y donde no hubo regulaciones estrictas, las que hoy el banco central ha sabido llevar, manteniendo la solvencia necesaria para una crisis como es la actual. El gobierno también ha hecho lo posible para poder mantener nuestra economía, como es el superávit estructural, el cual para mí es una de las medidas que ha permitido al país cubrir eventos inesperados y críticos.
Por otro lado, la fuerte aversión al riesgo que tiene Chile provoca que los emprendedores que quieren innovar en algún elemento necesario para su empresa sean muy pocos o simplemente los ya arriesgados no quieren ampliarse más, por una simple razón de que hay inversionistas riesgosos muy limitados, pero que notoriamente generan un mayor retorno económico.
Pero claramente las medidas que ha llevado a cabo nuestro país nos ha permitido posicionarnos como tal y tener un alto índice de aversión al riesgo, ya que con estas estrategias económicas y financieras el país ha sabido enfrentar el presente escenario, y tener una buena planificación para los futuros.
Comparto lo expuesto en el documento, Chile es un país conservador y adverso al riesgo, y durante esta crisis económica quedó demostrado que cuenta con unas de las mejores economías dentro del mundo. El gobierno se ha preocupado de influir en las expectativas de las personas, logrando así tranquilizar a la población, asegurando que las instituciones financieras cumplan con las regulaciones vigentes.
Es importante destacar que Chile ha aprendido de los acontecimientos pasados, lo que favorece directamente nuestra economía y se traduce en una “economía fuerte y estable”, que deja a Chile en una posición admirable a nivel latinoamericano, ya que nuestro sistema económico se ha ubicado por sobre países más desarrollados, favoreciendo directamente a mejorar y hacer más atractivo nuestro mercado para inversionistas extranjeros.
En conclusión, Chile es un sistema regulado y fiscalizado, al ser un país conservador que ha logrado enfrentar esta crisis sin mayores inconvenientes; sin embargo, también comparto con mis compañeros que una rigidez muy pronunciada en los mercados de capitales, puede afectar el crecimiento de nuestro país.
Desde el punto de vista de las instituciones y organismos, se estableció un buen marco para la regulación de la economía, gracias a las experiencias pasadas que nos otorgaron una alta aversión al riesgo. En cuanto al individuo la imagen es otra, ya que en este plano se pudo observar durante el periodo 2002-2007 cifras de dos dígitos relacionadas con la tasa de endeudamiento de los individuos, ésta tasa se vio disminuida debido a la crisis, pero no en demasía. Ahora si profundizamos en esta materia, encontramos que los jóvenes entre 20 y 29 años son los más endeudados de la sociedad.
Entonces a mi parecer es el sistema, el cual se ha normado y regulado; aprendiendo de los tropiezos pasados, pero como es sabido el consumidor no tiene una memoria a largo plazo para aprender de sus propios errores.
Chile posee un alto índice de aversión al riesgo, principalmente por un tema de cultura y políticas asociadas a este país. Pero además de las medidas adoptadas por Chile, existe otro factor que provoca un aumento en esta aversión al riesgo, que es la crisis económica. Debida a que esta ya está tocando fondo, los diferentes índices muestran cambios positivos en chile como en el mundo. Además esta aversión al riesgo hace que endeudarse en el extranjero sea más barato, por lo que estas cifras positivas harían mejorar el financiamiento de las empresas chilenas en el mercado local. Entonces a pesar de poseer un alto índice de aversión al riesgo, este no está siendo cada vez peor, sino que la turbulencia financiera esta pasando y hará mejorar este índice.
Chile es un país bastante conservador, eso es lo que conlleva la aversión al riego por lo que el comentario antes expuesto lo comparto completamente, aunque no dejan de existir antecedentes que han puesto en duda esta teoría, dado por ejemplo la actual crisis por la que atraviesa el país y al grado de endeudamiento de las personas siempre se ha mantenido alto, pero existe una encuesta realizada hace unos meses que es el Índice de Percepción de la Economía, el cual en mayo de este año llego a los cuarenta puntos, lo que refleja la confianza de los consumidores en la economía y especialmente en el comercio, dado esta sensación de tranquilidad de los consumidores, existe un mayor consumo, aquí también se puede visualizar la aversión al riesgo porque las personas necesitan de la máxima certidumbre posible para poder invertir, en todas las crisis los mercados son inestables por lo mismo los individuos son mas recatados y cuidadosos a la hora de invertir, esta es la situación que se ha dado en nuestro país, seguramente el inversionista chileno, las instituciones chilenas y todos los agentes en general necesitan de la mayor seguridad posible a la hora de tomar una decisión de inversión, en el caso de las instituciones están tratan de dar al público y a la población mundial la mayor seguridad y tranquilidad permisible con la finalidad de fomentar la inversión y atraer nuevos capitales.
Creo que el papel que ha tenido Chile frente a la aversión al riesgo, lo ha llevado a posicionarse como uno de los países más estables en materia económica dentro de Latinoamérica.
Nuestro país ha aprendido de crisis anteriores, donde los altísimos niveles de cesantía y las escalofriantes cifras de inflación que se observaron en el pasado sirvieron para diseñar políticas estructurales que modificaran en parte el sistema económico y financiero, transformándose en un país cauteloso y conservador a la hora de administrar los dineros públicos, como las que se mencionan en el articulo; la ley del superávit estructural, la autonomía del banco central y la regulación bancaria, lo que ha permitido que durante el último año donde el mundo se ha visto enfrentado a una crisis económica de proporciones, Chile mantenga un tanto “controlada la situación” .
Debido a las fluctuaciones económicas que tanto Chile como el resto del mundo se ha visto envuelta, las personas han reaccionado de una forma mucho más conservadora en su forma de vida, especialmente en sus bolsillos, ya que, producto de estos cambios económicos, han disminuido sus ahorros previsionales, su capacidad de consumo y de inversión.
Agregando a lo anterior, Chile presenta una tasa de envejecimiento cada vez mayor, los adultos están viviendo más, y por ésta razón quiere tener "platita" segura, y ya para nosotros, los jóvenes, que somos cada vez menos (producto de que las familias están teniendo hijos ya más grandes o menos cantidad), somos más aventureros en éste sentido.
Otra de las razones, es por que existen pocos incentivos al riesgo, si te embarcas en un proyecto y no sale del todo bien, te haces llegar todo tipo de consecuencias negativas como comentarios, poco apoyo por parte de las instituciones financieras, etc.
Por esto, Chile se ha transformado en un país cada vez con más aversión al riesgo, de esta forma viven más tranquilos y se rigen por las políticas existentes.
El protagonizar eventos, principalmente de forma directa, permite desarrollar tras la experiencia una visión de futuro que pretenderá fortalecer o contrarrestar las decisiones por las que se optaron en tales eventos.
Es, a mi juicio, lo que a Chile le ha ocurrido fundamentalmente en materia económica, pues tal como lo evidencia el documento, nuestra reciente historia económica nos ofrece los antecedentes suficientes para entender la aversión al riego que Chile manifiesta en dicha materia. El manejo gubernamental en la tarea económica que le corresponde, ha estado marcada durante las dos últimas décadas con éste sello que se logra distinguir claramente.
Pero resulta comprensible a luz de los hechos preguntarse hasta qué punto dicho sello permite el desarrollo económico del País. Por una parte cualquiera puede entender el afán de sostener una economía estable y sustentable en el tiempo, segura de que sus decisiones podrán ser enfrentadas de modo relativamente seguro en el corto y mediano plazo, pero la aversión al riesgo puede, a la vez, ser sinónimo de burocracia y limitación al desarrollo, éste entendido en el crecimiento de la actividad económica interna favorecida por la inversión y la capitalización de iniciativas de emprendimiento.
Hoy escuchamos el ánimo de agilizar el ingreso a banca de las pymes, de la permisibilidad hacia la renegociación de las deudas, entre otras iniciativas. En fin, indirectamente estamos hablando de abandonar en parte aquella aversión al riesgo que tan resguardada ha sido durante los últimos años. Debemos reconocer que hemos sido capaces de combatir las condiciones favorecidas por una crisis mundial, gracias a la estabilidad y el superávit visionado hace tiempo con el fin de asegurar nuestras finanzas, pero con ello tenemos que reconocer también que el crecimiento se ha estancado y la capacidad emprendedora ha disminuido. Es ese el análisis que se ha desarrollado y por el cual hoy el Banco Central ha tratado, por medio de diferentes decisiones, disminuir las tasas de interés para generar de esta manera movilidad económica e inversión, con todos los beneficios y riesgos que ello involucra.
Está claro que no siempre las decisiones favorecerán el amplio espectro de la actividad económica en éste caso, favorece en una parte, pero limita en la otra. La tarea es entonces comprender cuál será hoy la mejor decisión ¿favorecer la estabilidad ó fomentar la inversión?
Los procesos históricos que se han vivido han marcado lo que somos hoy.
Concuerdo con varios de mis compañeros, Chile es un país adverso al riesgo si analizamos las políticas fiscales que hoy existen, pero son esas políticas las que le han permitido enfrentar de buena forma la crisis económica mundial. Se ha comentado el hecho de que, el ser un país adverso al riesgo limita nuestro desarrollo, tanto a nivel microeconómico como macroeconómico, sin embargo, se ha demostrado que las decisiones han sido acertadas.
La interrogante que queda sin responder es, ¿cuáles son las decisiones acertadas para el futuro?, considerando que vivimos en un mundo cambiante, que acaba de comenzar a recuperarse lentamente de una gran turbulencia económica.
Me parece que para poder proyectarnos en el futuro, es necesario considerar demasiadas variables antes de sólo pensar en cambiar el rumbo que ya ha sido establecido, y que al parecer por decisión generalizada, ha sido el más adecuado.
Si Chile actualmente es un país que está en pleno desarrollo económico, no es porque se ha logrado de un día para otro, sino por las experiencias que se han vivido como economía.
A mi parecer se aprende de los errores, y nuestro país es el claro ejemplo. A raíz de crisis y recesiones, nuestros gobiernos a lo largo del tiempo han ido implementado leyes y políticas de tal manera de no volver a pasar por lo mismo.
Un país que ha sufrido en el pasado, es obvio que no desea volver a pasar por lo mismo, esto explica lo adverso al riesgo que es nuestro país.
Chile no desea correr riesgos y más aún cuando lleva pocos años económicamente estable, por lo mismo no se arriesga a jugar con lo que aún no está en tierra sólida.
Chile a través de su historia se ha visto enfrentado a diversas crisis económicas, como las mencionadas post boom del salitre, el difícil e incierto gobierno de Allende, la crisis financiera del 82’; a las que podemos agregar la asiática del 98’ y la actual crisis económico-financiera mundial.
Ante estos reiterados escenarios económicos negativos que el país ha debido enfrentar, siempre se ha logrado superar la situación que aqueja, y actualmente somos poseedores de una gran solidez y estabilidad económica que nos ha hecho destacar a nivel regional y mundial, debido fundamentalmente a las buenas políticas de aversión al riesgo que practicamos, mostrándonos como un mercado interesante, atractivo y confiable para la inversión extranjera.
Encuentro que esta posición de cautela y resguardo que ha acogido con gran éxito el país, refleja el nivel de compromiso y responsabilidad que tiene con las personas, incentivándolas a ahorrar e invertir cuando es debido, fomentando la actividad privada, y logrando de este modo, maximizar la estabilidad presente, la que sin duda, si continuamos comportándonos como hasta ahora, seguirá sustentándose a través del tiempo.
Algo que cabe mencionar de este artículo es que se nombra a chile como un país adverso al riesgo y conservador, pero al mirar los altos índices de endeudamiento de los chilenos, nos deja en duda, ya que la sociedad chilena es un tanto consumista.
Chile es un país digno de destacar y envidiar a los ojos de otras economías, ya que el manejo prudente de las finanzas, nos han posicionado en un lugar destacable a nivel sudamericano.
Por otro lado el hecho de que chile haya pasado por varias etapas críticas a lo largo de su historia, hacen que el gobierno haya aprendido de estos errores y tomado decisiones bastante certeras, otorgando a la población mayor tranquilidad económica en esta crisis mundial.
En definitiva personalmente creo que chile ha logrado estabilidad por su aversión al riego, pero una rigidez muy intensa puede provocar que el país no logre un desarrollo sustentable, es por esto que bajo mi punto de visto considero que el gobierno debe ser un tanto más cuidadoso.
Sostengo una teoría respecto al comportamiento del individuo común y su aversión al riesgo. A pesar de las preferencias por consumo presente (sobreendeudamiento), los chilenos social y psicológicamente somos adversos en todo sentido. Puede ser porque hemos sido reprimidos, se nos han coartados las libertades y se nos han impuestos normas, como por ejemplo la religión católica. Haciendo un recuento breve de hitos; en el descubrimiento de Chile; en la época colonial; en los periodos de dictadura; y aún en democracia se nos reprime. Al pequeño niño inteligente pero desordenado se le dan fármacos o se lo envía a inspectoría, pasa al orientador y posiblemente luego será suspendido. Otro ejemplo es la actitud del gobierno hoy en día que reprime y no le da su lugar a los pueblos originarios, siendo los mapuches el único pueblo indómito de Sudamérica, y muy bien lo supieron los incas y posteriormente los españoles. Lo paradójico, quizás, es que estamos siendo los propios chilenos quienes los estamos extinguiendo. Deben existir estudios sociológicos y sicológicos al respecto, que deben ser muy interesantes y me encantaría conocer. Pero debo apuntar mi comentario hacia el ámbito económico - financiero, aunque lo anterior viene a responder según mi parecer, al porqué de la aversión. Ocupo este espacio, no solo para opinar y dejar la idea dando botes, ya que ni siquiera sé si lo que expuse realmente tiene asidero. Me gustaría que debatiésemos y confrontemos ideas, pensamientos y alternativas en temas de fondo. En la noticia se habla acerca de la creación de las AFPs, negocio muy rentable y que permitió desarrollar de mejor forma el mercado de capitales. Pero también es cierto que las utilidades que genera este negocio para variar se las reparten entre pocos y tales utilidades, que han sido estratosféricas, se las han ganado con el dinero de todos los chilenos solo algunos personajes como el señor Piñera. Ni mencionar que las pensiones solo vienen a acentuar las diferencias de ingresos y hacen que una persona, que hoy vive al tres y al cuatro, cuando jubile viva al uno y al dos. Por lo tanto, propongo estatizar los fondos de pensiones y sea el Estado quien se lleve las utilidades, y la creación de un ente que regule y fiscalice. Luego, sería muy propio, atacando el problema de fondo, debatir también sobre un mecanismo que mejore las pensiones y la calidad de vida de los chilenos que claramente empeoran cuando jubilan.
Comparto de hasta cierto punto la conclusión del artículo analizado. La omnipresencia de la regulación ha llegado y está llegando a todos los rincones del quehacer financiero. Pero creo que esa regulación es sostenida por determinadas insituciones y no representan necesariamente la aversión al riesgo real del consumidor chileno. A mi parecer el sector bancario muestra una clara aversión al riesgo demostrada en las altas garantías exigidas para la obtención de préstamos, por ejemplo. Sin embargo quienes solicitan créditos muestran una aversión menor al riesgo pues sostienen un nivel de deuda elevado con casas comerciales, créditos hipotecarios, etc., llegando a un endeudamiento superior a siete veces el ingreso mensual en promedio para cada chileno.
Así que cuando se concluye que Chile es averso al riesgo pienso debemos preguntarnos; ¿quién es Chile?, ¿su institucionalidad, su gente o ambos?
Concuerdo plenamente con la mayoría de mis compañeros en que somos un país conservador con respecto al riesgo, pero esta aversión al riesgo nos ha otorgado estar posicionado entre los mejores países de Latinoamérica en el sistema bancario y todo este posicionamiento se debe gracias a las políticas económicas y financieras que el Banco Central ha implementado, para que la gran crisis mundial no nos afecte tanto.
A mi parecer, no es una negativa ser adverso al riesgo, sino que es más bien, resguardar tanto a los consumidores, como a las empresas, tanto públicas como privadas, ya que este “resguardo” ,por llamarlo así, ha fomentado las inversiones en nuestro país y ha hecho de Chile uno de los países más confiables de Latinoamérica.
Las dificultades tanto políticas como económicas, además de las malas decisiones internas que afectaron a Chile en épocas pasadas, donde destaca alta inflación, golpe de estado y crisis externas. Esto sin duda que genero un deterioro y un retraso en la sociedad chilena, lo cual ha llevado a que el país y los gobiernos actúen de un manera más cuidadosa y prudente, desarrollando medidas en pos de una estabilidad tanto económica como política, donde destaca la autonomía del Banco Central, la regulación bancaria, entre otras.
La “aversión al riesgo en Chile”, o más bien las buenas decisiones y políticas tomadas por los gobiernos pasados han permitido que Chile se transforme en un país estable tanto en materia política como económica, lo cual le ha permitido generar una buena imagen país y catalogarse con un riesgo país bajo comparado con sus pares de Latinoamérica, favoreciendo la entrada de capitales extranjeros lo que sin duda va en beneficio del crecimiento y desarrollo del país. Es por esto, que Chile debe seguir comportándose de manera cauta (considerando que es una economía pequeña que por muy prudente que sea de todas forma se ve afectada por las economía mundial) y hacer un mayor esfuerzo en materia de desarrollo, para que de ésta forma todos los beneficios que se han logrado producto de la actitud adversa sean traspasados de alguna forma más equitativa a la sociedad.
Como se establece en el artículo, las autoridades del país han tomado en consideración los hechos del pasado para establecer políticas que favorezcan a nuestra economía, las cuales yo comparto, ya que con estas soportamos de mejor manera la crisis económica mundial. Esto se refleja en que Chile sea el país más estable económicamente de la región Latinoamericana y como también contar con el menor riesgo crediticio de la zona y como ejemplo de esto hoy en día muchos inversionistas están dispuestos a pagar premios por estar en Chile y no en otro país de la región.
Pero todo esto no es totalmente positivo, ya que nuestra fuerte aversión al riego nos ha convertido en una sociedad conservadora, lo que puede afectar el desarrollo del país. Un claro ejemplo de los efectos negativos de la aversión al riego al desarrollo de la economía es como, la banca ha establecido altas tasas interés para PYMES y otras empresas que necesitan recursos para poder surgir en la economía, una condición necesaria para lograr la tan anhelada recuperación del país.
Poseer un ciclo económico diverso y dinámico a lo largo de la historia puede ser sin duda sinónimo de experiencia y aprendizaje.
En el presente Chile ha podido afrontar la nombrada crisis mundial de una forma certera y firme transmitiendo así estabilidad a quienes se ven afectados por ésta.
Para poder desarrollar tal estabilidad es necesario conocer los escenarios y tener plena certidumbre de lo que hacemos, por lo que creo que en nuestro país se han desarrollado políticas inteligentes de aversión al riesgo, medidas que han posicionado a Chile como un mercado cauto, interesante y confiable.
Es así como esta posición frente al riesgo es sin duda un ejemplo de compromiso, pudiendo transformar al país en una plataforma altamente llamativa y estable.
Todo parece indicar que con el desarrollo cada vez más profundo del mercado de capitales, ya sea por regulaciones más clara, seguras y cada vez más competitivas. Para lograr el objetivo de aumentar la generación de rentabilidad. Pero esto no es suficiente y es lo que refleja la encuesta que se menciona en la noticia, es que nuestro mercado es “temeroso” al momento en su forma de invertir. Para mi el camino que debe seguir es, abrirse a nuevas formas de negociar sus inversiones, sobre todo para generar mayor dinamismo en el mercado financiero, esto por ejemplo, se ver reflejado en la restrictividad que tienen las AFPs para invertir, a pesar de tener muchos fondos, pero no tiene donde seguir invirtiendo para generar mayor ganancia, porque el mercado es muy pequeño para la enorme cantidad de capital que tiene éstas instituciones. Esto va en desmedro de los trabajadores ya que sus fondos podrían crecer más al ser un poquito más arriesgado y más abierto a nuevas formas de inversión.
Si bien chile ha tenido que enfrentar distintos tipos de crisis, también ha sabido normar de manera de lograr estabilidad en el tiempo, esta solidez que se ha logrado en el país se debe a que ha conformado un marco de normas y leyes que son manejadas por instituciones autónomas que tienen el poder de implementar políticas con criterios propios evitando el riesgo de caer en medidas que sigan tendencia políticas. Este manejo es el que hoy es tan reconocido en el exterior y la vez le ha permito a la industria disminuir sus riesgo, así ésta forma de gobernar a significado que nuestra nación tenga los ribetes de conservador.
A mi parecer el gobierno actual a sabido mantener y guiar estas políticas, pero le a faltado legislar en dirección de permitir mayor inversión y en este punto difiero de la modalidad que plantea mi futuro colega Cristian Ortiz, por que obligar a las AFP a concentrar las inversiones en nuestro país enaltece el riesgo de los cotizantes al tener mayormente concentrada su inversión. Por el contrario creo que la solución está en normar en sentido de abrir las posibilidades de inversión extranjera en la industria de capitales de riesgos y regular la utilización de fondos Ángeles, de manera de obtener mayores fondos para proyectos que en un futuro pueden transformarse en el eje de nuestra economía y no tener que depender de bienes comoditis.
Ser aversos al riesgo nos ha permitido consolidarnos como una economía fuerte capaz de soportar esta crisis, si el gobierno no pusiera políticas de protección para inversión como lo son las AFPs, por lo que tendríamos ancianos con grandes pérdidas en los fondos de ahorros de toda su vida.
Acontecimientos pasados en nuestro país y en el mundo, nos han hecho aprender y lograr una mayor estabilidad y firmeza. Los datos históricos son la mejor referencia que nos ayuda a tomar decisiones futuras.
Yo creo que Chile ha sido adverso al riesgo durante toda su historia por una falta de cultura no tan solo económicamente, sino que también a nivel político, por ese motivo no somos un país desarrollado y en vez de crecer cada vez estamos peor.
Si bien Chile ha hecho un esfuerzo para tratar de motivar a muchos emprendedores chilenos, el gobierno aún no es capaz de generar mayores rentabilidades a estos inversionistas, por algo prefieren invertir en el extranjero.
El que tan adverso es al riesgo Chile, es sin duda fruto de nuestra historia de país. Ya que ante escenarios negativos se ven las consecuencias de NO regular, es por ello que resulta interesante atender a la necesidad de pensar más hacia el futuro. Creo y pienso sinceramente que si nuestro país es averso al riesgo esta postura nos beneficia a todos por igual. Porque el sistema siempre necesita ser regulado para que no se produzcan crisis como la que aun atravesamos.
Otro punto importante de señalar es el impacto que pueden tener ciertas campañas del gobierno un ejemplo de ello fue la llamada “aprende a usar tus tarjetas” que de alguna forma ayudó a disminuir el consumo mediante crédito y mejorar la forma de como gastan los Chilenos.
Publicar un comentario